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Análisis y pendientes de la huelga

Junio 16, 2008

Colectivo Axolote (Estudiantes y Trabajadores de la UAM-I)

 

I

Con todo en contra

 

La patronal nos venció desde dentro del sindicato, lo que quiere decir que usó bien a sus aliados: al comité ejecutivo, a las corrientes sindicales, a la red académica, (con su intento de sindicato blanco), a los esquiroles, etc. Ante el fracaso de la universidad y el gobierno para vencernos, pasaron a apoderarse de la huelga desde dentro del Situam. También se utilizó bien al estado con todas sus diferentes instancias (STPS, SHCP, SEP) y a los medios masivos de comunicación (Reforma, Jornada, Milenio, Universal, Televisa, T.V. Azteca, Radio, etc.)

 

Por la otra parte, los que no nos rendimos, no supimos juntar nuestras fuerzas. No dimos una respuesta más organizada, unida y decidida. No distinguimos a nuestros aliados de nuestros enemigos, no los convocamos, hicimos eco a las voces que decían que gente ajena al sindicato se entrometía en nuestras decisiones, olvidamos que el conflicto era con la universidad y las políticas del estado. Perdimos de vista que la huelga es un conflicto entre dos fuerzas que luchan con todo para poder imponer su voluntad; por eso esas fuerzas se tienen que apoyar con todo lo que dispongan para alzarse con la victoria. Así lo hace siempre la patronal, que junta a sus aliados para empujar en una sola dirección.

 

Nosotros, la base, durante la huelga y hasta la actualidad luchamos con todo en contra. Incluso, no contamos con gente de confianza en los espacios clave de nuestra organización sindical como son el Comité Ejecutivo, las diferentes Comisiones o los Grupos Internos Coordinadores (GIC′s). Además, pocos espacios alternativos son los que se formaron durante la misma huelga, aunque vimos que era posible crear otros espacios de discusión ajenos a la estructura del sindicato que si eran democráticos, participativos e incluyentes. Por ejemplo, en Iztapalapa se recuperó la cocina como punto de encuentro y discusión, y se hicieron reuniones en las guardias o sin esperar indicaciones venidas “desde arriba”.

 

II

¿Por qué nos fuimos a huelga?

 

Los trabajadores deciden irse a la huelga para resolver sus demandas y poner un alto a tantas violaciones a nuestro contrato colectivo. Pero inmediatamente se sienten abandonados y traicionados por toda la dirigencia sindical. Sobre todo por la información que nos dan el día último día de plazo para el estalla miento: la información fue distorsionada y cada comisión nos informó algo distinto. Además, la información se centralizó en 2 o 3 miembros del Comité Ejecutivo, al grado que ni la comisión negociadora tuvo la información y no supieron responder a las dudas de la base sindical. Por ejemplo; en el asunto del Cendi 3, nos informan que ya lo ofrecían abrir sin ninguna condición, pero no saben responder cuando se les pregunta ¿para qué esa comisión que proponen?, ¿qué va a analizar?, ¿cuántas plazas dan para que se abran?, ¿por qué no esta plasmado el acuerdo 08/09? Cada uno de los representantes contestaba lo que quería y esto nos confundía más. El colmo es que nos pedían que no estalláramos la huelga. Todo esto nos hizo pensar que se habían vendido o comprometido con la patronal: por eso la gente sintió coraje, se enojó, y el resultado de esto fue la votación a favor de la huelga.

 

En la Prehuelga, el Comité Ejecutivo únicamente realizó dos plenarias de negociación, sin lograr ningún avance por la incapacidad de Hermelinda Hurtado. Y ya en la huelga, el asunto se complica. En la primera plenaria de negociación del 7 de febrero, Melgoza no sabía con quien negociar, ¿con que fracción del Comité Ejecutivo?, ¿con qué corriente sindical? Hermelinda nunca mostró una conducción real del sindicato y nunca se comprometió con la base.

 

A pesar de todo los trabajadores de base luchamos por la defensa de nuestro Contrato Colectivo, para reparar las violaciones y forzar a que se respete lo pactado bilateralmente, con todo lo que esto quiere decir: lograr las 300 plazas que nos deben; abrir el Cendi 3 respetando el acuerdo 08/90; el respeto a las áreas de trabajo de los trabajadores de intendencia de la unidad Azcapotzalco y la negativa a los intentos de la patronal de moverlos unilateralmente; la basificación de los profesores temporales, que llevan hasta 15 años en la incertidumbre laboral; la capacitación a la que tenemos derecho para que se cumplan nuestras expectativas de ascenso; el respeto a la bilateralidad en la unidad Cuajimalpa, pues no nos tomaron en cuenta al abrirla y solo nos ofrecieron 37 plazas cuando se habla de aproximadamente 200 personas laborando contratadas mediante compañías externas . Estas demandas reflejan cómo están nuestros derechos laborales en la UAM.

 

Pero también se luchó por más salarios y más prestaciones. En nuestro congreso acordamos pedir un 35 por ciento de aumento salarial para enfrentar los efectos de la carestía. Esto también se buscaba mediante las peticiones incluidas en el rubro de prestaciones. Luchamos también para que la reforma laboral de corte neoliberal no fuera impuesta en la UAM.

 

Las demandas del sindicato siempre fueron atendibles. Incluso se mostró disposición para negociarlas, pues de los 40 puntos iniciales los bajamos a 11. ¡Incluso de esa disposición se valieron los traidores para recortar el pliego hasta dejarlo en tres peticiones! ¡Nuestra supuesta comisión negociadora rebajaba los puntos de las demandas cada vez que podía! Por eso decimos que, en el curso de la huelga se rompió el mito de que se quería todo o nada o de que era un pequeño grupo el que buscaba alargar el conflicto. Se demostró que si la universidad hubiera tenido voluntad se habría resuelto el conflicto.

 

También se demostró el mal uso que hacen las autoridades del presupuesto. A partir de que se da a conocer el manejo del presupuesto y el monto enorme de los recursos que manejan sin dar cuentas a nadie, la patronal ya no quiere debatir ni negociar públicamente. Es cuando deciden retirarse de la mesa para negociar a puerta cerrada la muerte de la huelga, en la Secretaría de Trabajo y Previsión Social, únicamente con Hermelinda y dos o tres miembros del Comité Ejecutivo.

 

La gente mostró su decisión de luchar hasta el final. Por ejemplo, en la marcha al zócalo el día 28 de marzo cuando, a pesar de los 56 días que llevaba la huelga, algunos trabajadores que participaban poco se presentaron acompañados de sus familiares. Esto fue una señal para la universidad y sus aliados de que aún la moral de lucha de la base daba para continuar la pelea. Por eso no es raro el proceder de los charros: comienzan en esos días a plantearse con más cinismo el levantamiento y la traición, cuando los trabajadores estábamos todavía con ánimos de seguir dando la lucha.

 

Estábamos seguros que únicamente con la continuación de la huelga lograríamos solución a nuestras demandas, pero la Comisión Negociadora, el Comité Ejecutivo y las distintas corrientes sindicales no se cansaban de decir que “ya se había logrado mucho”, que era “lo mejor que nos han ofrecido en toda nuestra historia” y que “lo demás lo podemos ver en otro momento, una vez levantada la huelga”. Pero sobre todo aseguraban: “la patronal ya no nos dará más”, con una seguridad bastante sospechosa.

 

III

El reacomodo y la traición

 

Desde que estalló la huelga inició toda una lucha de intereses y de acomodos para sabotear el movimiento que la base había decidido. El Comité Ejecutivo, la Comisión Negociadora, la mayoría de las corrientes sindicales y los Grupos Internos Coordinadores no estuvieron de acuerdo con la huelga, nunca la apoyaron. Por eso es que en los 64 días de huelga vimos que le hicieron el trabajo sucio a la patronal, saboteando el movimiento. Sobre todo la Secretaria General con sus declaraciones a los medios de “comunicación” y sus chantajes (como el vergonzoso berrinche de su renuncia). Pero también otros que se dedicaron a organizar a los delegados “cachirules”, garantizándoles sus votos, sobre todo en la unidad Xochimilco donde pasaron de 54 a 72 votos de la noche a la mañana. Unos más se la pasaron votando contra la decisión de las mayorías, sin respetar los acuerdos de sus Asambleas Seccionales. Finalmente están los más charros, que fueron a levantar la huelga llevando a su gente en estado “inconveniente”, o sea borrachos, organizando una sesión del Comité de Huelga sin el quórum suficiente y donde se terminó votando en un rincón del local sindical y fuera del tiempo acordado para ese día.

 

De manera que la huelga nos corrobora que hay dos grandes posiciones dentro del Situam. Por un lado están los que no les interesa luchar, no les interesa defender los derechos de los trabajadores. Son aquellos cuyos argumentos siempre fueron el miedo y la desmoralización. Esta gente está agrupada en el Comité Ejecutivo, la Comisión Negociadora, los GIC′s. Son miembros de la mayoría de las corrientes tradicionales de nuestra organización sindical.

 

Por otro lado están los trabajadores de base que decidieron irse a la huelga para poner un alto a los abusos de la patronal y en el camino se enfrentaron al reto de desafiar la estrategia que tenía la dirigencia sindical para traicionar y derrotar al movimiento de base. Esta estrategia incluía que a partir del tope de los 45 días empezara el acarreo de los “cachirules” para mayoritear en el Comité de Huelga. Con esta situación más la huelga de hambre, la gente se desconcertó, no atinó a comprender la situación, se ahondó la división y se sembraron las condiciones para levantar la huelga.  Por supuesto que tuvieron que esperar porque cuando la huelga estaba fresca, las corrientes no se iban a quemar. Sólo presionados por la patronal se desenmascararon y actuaron con cinismo, impulsando el levantamiento, apoyados por maestros supuestamente comprometidos con el sindicato

 

IV

¿Representación o traición?

 

Hay quienes desde antes de la huelga quisieron desplazar a Hermelinda Hurtado del puesto de Secretaria General, por la ineptitud mostrada en la revisión del contrato: las propuestas siempre fueron a la baja, quitó cosas de importancia y puso cosas insignificantes. En fin, cometió muchos errores y ayudó a la patronal cuando no tenía elementos para debatir en la mesa de negociación, ya sea cambiando de tema o negando la palabra a los compañeros que conocían o tenían un conocimiento suficiente para debatir con la patronal. Además, Hermelinda Hurtado se dedicó a lanzar ataques en todos los medios de comunicación (hasta en nuestro órgano informativo) contra los que nos oponíamos a levantar la huelga si no obteníamos respuestas satisfactorias. Otra estrategia de la Secretaria General fue meter a discusión problemas que no era momento de verlos, para desviar la atención de sus errores y de sus malas intenciones.

 

Otra mala actuación la tuvo CAVEF, dando o avalando votos “cachirules” para quienes solo les interesaba levantar la huelga, sin importar el daño a las condiciones de trabajo y de vida de los agremiados del Situam. Esta comisión no cumplió sus funciones estatutarias, encaminadas a mantener el honor y la justicia en la vida interna del sindicato. Otras instancias de dirección y de representación se dedicaron a boicotear las movilizaciones que se proponían en las asambleas de las unidades: no estaban de acuerdo en presionar  a las autoridades. Finalmente, llegamos al exceso de permitir que se metieran otros actores patronales como la Secretaría de Trabajo, la Junta de Conciliación, los medios de comunicación, la Red de Académicos.

 

Por eso el desenlace de la huelga fue de alta traición. Ya se veía venir un escenario como el del día 04 de abril cuando, sin un análisis serio o riguroso en el Comité de Huelga y sin saber qué se estaba firmando de las demandas, de manera apresurada, se levantó la huelga con un mínimo de delegados, en una sesión llena de irregularidades, donde un puñado de delegados terminaron votando en un rincón, a escondidas y a espaldas de los trabajadores. Por eso la gente de base salió inconforme, denunciando todas las cochinadas de los “representantes sindicales”.

 

El levantamiento fue miserable. Hubo una actitud porril y penosa de la mayoría de las corrientes (Espacio, Venaderos, Tribuna) que lograron lo que quisieron a costa de los trabajadores, y una actuación vergonzosa y sucia de los operadores del levantamiento como Telésforo Nava.

 

Esto lo hicieron ahora, pero hay que seguir luchando para que se repita. Por eso hay muchas cosas que tenemos que sacar a la luz: negociaciones en lo oscurito, cheques a las corrientes  para que levantaran la huelga, etc. Tal vez no sea fácil probarlo, pero nos debemos apoyar en la memoria de los trabajadores de base.

 

V

La voluntad de seguir luchando

 

Las demandas que nos llevaron a la huelga son sentidas por la mayoría de los afiliados, de ahí su fuerza y lo prolongado del conflicto. Reconocemos que no todos participaron, que no todos le ponen el mismo empeño, pero así ha sucedido siempre como resultado de que el enemigo busca siempre el desgaste, la desunión o el corromper al que se deja, y sobre todo porque sabe de las necesidades y limitaciones económicas que tenemos como asalariados.

 

Pero aún así, con todo en contra, la gente de base dio la lucha más digna y más dura en toda la historia del Situam. Lo distinto de esta huelga es que muchos compañeros que nunca habían participado, ahora le entraron desde el principio y aguantaron hasta el final. Esa es la gente que vivió la huelga en marchas, negociaciones, guardias, asambleas, y que aún quieren seguir participando para contribuir con su granito de arena a cambiar las cosas. Ahora tienen, además, una muy buena y fuerte experiencia: ya lo vivieron en carne propia, ya nadie les puede contar la historia a su manera.

 

VI

Cuentas pendientes

 

Con base en el Artículo 88 del Capítulo 5 de nuestros Estatutos, que a la letra dice:

 

 “Son causas que ameritan destitución del cargo sindical:

a)      Incumplimiento injustificado y sistemático de las obligaciones asignadas al cargo en los estatutos o por los acuerdos sindicales.

b)      Abuso de autoridad o usurpación de funciones.

c)      Desobediencia a los acuerdos de CG, CGD, CSD, AS, según corresponda.

d)      Negligencia, parcial o mala fe en la tramitación de los asuntos asignados al cargo

e)      Aceptación o petición de gratificaciones por realizar funciones propias del cargo

f)        Utilización en beneficio propio o de terceros, de las funciones propias del cargo

g)      Ejercicio de funciones en estado de ebriedad o bajo el influjo de enervantes o drogas no recetadas

Las personas sancionadas en los términos de este artículo, no podrán ser electas para ningún cargo sindical durante los dos años siguientes a la fecha que la sanción entra en vigencia.

 

Y con base en el Artículo 25 del citado Estatuto, que señala:

 

“El Congreso General tendrá facultades para deliberar y resolver sobre:

a)      La renuncia o  revocación de los miembros de la parte sindical, de las comisiones mixtas, de la CAVEF, de la CAH, así como de comisiones de otra índole.

 

 

Proponemos la destitución de los siguientes representantes sindicales, por las causas que a continuación se enumeran.

 

1. Destitución de Hermelinda Hurtado del cargo de Secretaria General por los siguientes motivos concretos:

-          Sacar un desplegado en el periódico La Jornada con el dinero del Situam para dar a conocer su opinión personal y de otros escasos miembros del Comité Ejecutivo, y por desobedecer los acuerdos del Comité de Huelga el día 17 de Marzo sobre el tema, que la obligan a pagar de su propia bolsa éste desplegado.

-          Violación reiterada de los acuerdos del Comité de Huelga y desacato a las decisiones y recomendaciones de esta instancia colectiva.

-          Dar conferencias de prensa con opinión personal y no con base en los acuerdos del Comité de Huelga

-          Apoyar el levantamiento de la huelga con la propuesta de la universidad y no con la propuesta de la base.

-          Ausentarse constantemente del Comité de Huelga, mostrando desprecio a las instancias que nos hemos dado como agremiados del Situam.

-          Abandonar sus funciones como Secretaria General al no asistir a varias de las movilizaciones, donde tuvimos que dar la lucha sin dirección sindical, como en la marcha al Zócalo del día 28 de Marzo.

-          Asistir a encuentros con Melgoza, sin previo aviso al Comité de Huelga, como cuando fue al periódico Reforma

-          Negociar con la universidad a espaldas del sindicato, sobre todo asistiendo a las pláticas “a puerta cerrada” realizadas en el edificio de la Secretaría de Trabajo y Previsión Social.

-          Difamación pública y dolosa ante medios de varios compañeros agremiados, destacadamente del profesor José María Martinelli, por los hechos derivados de la sesión del Comité de huelga del día 31 de marzo.

-          Falta de gestión en general. Indiferencia ante los resultados de la negociación, Falta de estrategia y de visión.

-          Estar en contra de sus representados todo el tiempo, dedicando más tiempo a los ataques contra los huelguistas y contra sus enemigos políticos, que a desempeñar adecuadamente las responsabilidades y funciones de su cargo.

-          Negar a los afiliados del sindicato la incorporación del acuerdo 08-90 en las negociaciones, bajo el argumento de que no era parte de los acuerdos del congreso, ni de la demanda interna.

-          Negociar la restitución de dos exmiembros del sindicato ―Ernesto Montes y Benito― que habían sido rescindidos laboralmente.

-          Manejo discrecional y con fines políticos de la Bolsa de Trabajo.

-           

2. Destitución de CAVEF por las siguientes causas:

-          Abandonar sus funciones al no vigilar ni evaluar el cumplimiento de las tareas sindicales.

-          No vigilar, ni exigir el cumplimiento de acuerdos de los CG, CGD y otros órganos sindicales, permitiendo que la Secretaria General se fuera por la libre.

-          No cumplir adecuadamente sus funciones generales

 

3. Destitución de los GIC´S por las siguientes razones:

-          No instrumentar, ni implementar los acuerdos del Comité de Huelga.

-          Solapar y apoyar las actitudes anti-sindicales del Comité Ejecutivo.

-          Dedicarse a poner trabas para minar la resistencia de los huelguistas, en lugar de proporcionar todos los recursos necesarios para resistir el ataque de la patronal.

 

 

VII

Tareas pendientes

 

En el futuro inmediato, tenemos las siguientes tareas:

 

-          Auditoría amplia del periodo de huelga

-          No permitir reforma de estatutos que emane del Comité Ejecutivo y solo beneficie a unos cuantos

-          Realizar una consulta amplia para saber si es necesario reformar los estatutos.

-          Organización amplia de los trabajadores de base antes del Congreso, multiplicación de los espacios de discusión para no llegar a resolver nuestras deficiencias ahí y para derrotar a los que ayudaron a la patronal durante la huelga.

 

63 comentarios sobre la Universidad que tenemos y la Universidad que queremos

Abril 8, 2008

Las siguientes son las palabras recogidas en la reunión preparatoria rumbo al Encuentro Universitario “La universidad que tenemos, la Universidad que queremos”, realizada el viernes 28 de marzo de 2008 en la UAM-Iztapalapa. A la sesión asistieron aproximadamente 30 personas, entre estudiantes, profesores y trabajadores, convocados a discutir cuatro preguntas: ¿Cuáles son los problemas que ve en la UAM como estudiante o trabajador?, ¿Cuáles piensa que son sus causas?, ¿Cómo se podrían solucionar?, ¿Qué puntos en común pueden tener las demandas de estudiantes y trabajadores? El resultado es un primer paso en el camino de ubicar las problemáticas que son comunes y las propuestas de solución que podrán articularse en un programa de lucha destinado a transformar nuestra universidad. Con esto proponemos una metodología para levantar organización y movilización sin saltarse etapas y construyendo el proceso entre todos, sin esperar que alguien más organice nuestras demandas y redacte los documentos fundamentales.

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1.       El primero de nuestros problemas es el del presupuesto: quién los asigna, cómo se distribuye, cómo se aplican los topes salariales al interior de la UAM. Todo esto debería estar sujeto a consulta general, aunque la administración considere que es de su competencia exclusiva.

2.       Otro problema es la falta de voluntad política para impulsar reformas en la universidad (reformas académicas, reformas, jurídicas, etc.)

3.       Hay también un doble discurso y ausencia de democracia al interior de la UAM, en sus órganos de gobierno, pero también en sus aspectos más cotidianos.

4.       Es difícil mantenerse en la UAM si trabajas además de estudiar, porque, entre otras cosas, se ha reducido el turno vespertino. No hay consideración hacia los diferentes ritmos de aprendizaje. Hay un alto porcentaje de rechazados.

5.       Las cuotas son altas, comparadas con otras universidades públicas como la UNAM. El presupuesto es asignado a discreción, de manera unilateral,  y gastado a manos llenas por los funcionarios.

6.       Hay una marcada polarización salarial y de condiciones laborales entre los profesores de base y los profesores de temporales: unos gozan de becas y estímulos, mientras los otros están precarizados. Sin embrago, ambos sectores viven condiciones de trabajo que demeritan la docencia: los profesores de base son remunerados a través de los estímulos que generan descuido en la docencia, individualismo, competencia y división; mientras los profesores temporales sufren bajos salarios, falta de prestaciones, inestabilidad laboral, etc.

7.       Hay una injusta distribución de los ingresos al interior de la Universidad. Los salarios de los trabajadores administrativos son bajos.  Además, se han generalizado y vuelto cotidianas las violaciones al Contrato Colectivo de Trabajo.

8.       Se vive una tendencia hacia la privatización de los servicios internos y la subcontratación de otros tantos.

9.       Las autoridades no solucionan los problemas negociando, cediendo, sino con la fuerza, de manera autoritaria.

10.   No hay vinculación entre lo que se estudia y la realidad nacional. Además, la universidad ha dejado de ser un espacio de discusión, de análisis y de crítica.

11.   Existe una apatía y desinterés inyectado a los estudiantes por los profesores, interesados en que la Universidad sólo sirva para transmitir conocimientos.

12.   La organización trimestral no permite  a los estudiantes “socializar” ni tener sus tiempos propios. Tiende a fragmentarnos y hacer que olvidemos el entorno. Es un sistema perverso que impide disfrutar o aprovechar adecuadamente nuestro tiempo de universitarios.

13.   Tanto estudiantes como trabajadores olvidan ser críticos y autocríticos. Se olvidan de “intervenir” en su realidad.

14.    Las autoridades son recalcitrantes y cerradas en sus dogmas. Son administraciones “cuadradas” en la solución de los problemas.

15.   En los talleres faltan materiales y herramientas. A veces, lo profesores tienen que llevar su propio material, pagado de su bolsa, Para eso sí escatimamos recursos, incluso afectando la salud de los trabajadores. Además, estos genera conflictos entre miembros de la comunidad universitaria.

16.   Los estudiantes carecen de una organización. Los trabajadores académicos y administrativos tienen la suya, pero los estudiantes no han podido construir una. Una propuesta sería sacar delegados por cada uno de los grupos.

17.   Los servicios están subutilizados porque los estudiantes no se organizan para exigir u organizar su uso.

18.   No tenemos claridad acerca de nuestros propios intereses. Hay que organizar la discusión sobre esto.

19.   Las divisiones disciplinarias se han vueltos distanciamientos y hasta divisiones políticas. Hay que quitarnos los prejuicios y tender puentes.

20.   Los profesores están divididos, enemistados, y arrastran a los estudiantes en sus pleitos.

21.   Entre los estudiantes hay temor a expresarse, no se manifiesta lo que se piensa. Son pocos los que pertenecen a colectivos o grupos, y éstos están desorganizados o descoordinados.

22.   En lo general, existe una marcada falta de compromiso en lo que hacemos profesores y estudiantes. No hay entrega, compromiso, en las filas de los académicos. A los estudiantes se les vende un ideal de sistema que los vuelve apáticos.

23.   Hay un marcado ausentismo de los profesores; inconstancia; indiferencia; indolencia. No se dan a la tarea de “generar mejores universitarios”.

24.   Por sólo buscar más puntos de productividad, atienden más la investigación y descuidan la enseñanza. Hay que nivelar la investigación con la enseñanza.

25.   El problema de fondo es un conflicto de clases que atraviesa la UAM, reproduciendo la división de clases de la sociedad en general. Por eso hay que buscar construir una conciencia común, que es una conciencia de clase entre trabajadores y estudiantes.

26.   Tenemos una idea equivocada sobre la naturaleza de la universidad pública: en realidad la universidad pública no es del pueblo sino del estado. Formamos cuadros para el capital, aunque a veces se ha tenido que ceder conquistas a los trabajadores.

27.   Los estudiantes no se identifican con los trabajadores, no se identifican a sí mismos como trabajadores. Además, olvidan que lo que tienen son conquistas logradas por la lucha de los chambeadores.

28.   Se lucha generación por generación, sin memoria histórica, por cosas que además son harto elementales.

29.   Sufrimos una ofensiva brutal del capital desde 1989 que ha disminuido las conquistas de los trabajadores.

30.   El gremio de los trabajadores universitarios, específicamente el Situam, lucha de manera aislada, No hay unidad en torno de sus demandas. Hay que plantear la unidad de las luchas como luchas de clase.

31.   Los cursos están mal organizados: hay cupo insuficiente o hay sobrecupo. También los cursos de idiomas son insuficientes y sus horarios están empalmados con las clases de tu carrera. Además no hay convenios con otras instituciones como vía alternativa para solucionar éste problema.

32.   En la biblioteca faltan libros, no hay baños en su interior, la ventilación es mala, está desorganizada y el mobiliario se halla en mal estado.

33.   No hay espacios para la convivencia estudiantil. Las actividades culturales y deportivas están empalmadas con los horarios de nuestras clases. No hay espacios para desahogar actividades “extra-académicas”.

34.   Para resolver los problemas es necesario que se sepan, que se difundan y que se analicen. Hace falta, por ejemplo, un periódico u otro medio para difundir los problemas locales.

35.   Eventualmente, deberíamos convocar a reuniones para tratar problemas agudos específicos, concretos.

36.   ¿Quién toma las decisiones en la UAM? En la forma de gobierno deberían tener más cabida los estudiantes para incidir en las decisiones sobre problemas concretos.

37.   Hay que decidirse y darse tiempo para intervenir en la vida universitaria.

38.   Debemos luchar contra los “filtros” porque con ellos se olvida el principio de educar a todos de la misma manera. ¿Quién pone los límites para el cupo de cada grupo?

39.   Hay que cambiar la imagen de los trabajadores, los estudiantes y los profesores, ubicando y diferenciando las causas.

40.   Los profesores “corren” para “cubrir el programa”, lo que, entre otras cosas, limita la libertad de cátedra. Los estudiantes “corren” para titularse sin importar cómo ni con qué.

41.   ¿Qué cambios nos ayudan para enderezar varios problemas a la vez? Por lo menos: Trato y derechos iguales para todos, y Participación de todos en las decisiones.

42.   La biblioteca pasó 6 meses sin coordinador. Una coordinación puede funcionar sin tantos jefes. Los jefes luego no son especialistas en las áreas que dirigen, no tienen conocimientos mínimos o básicos en los temas de sus coordinaciones. Se eligen arbitrariamente por compadrazgos políticos y se dedican más a hostilizar a los trabajadores que a resolver los problemas. Además, actúan para “parchar” problemas y no para buscar soluciones de fondo. Generalmente los proyectos se dejan a medias, se abandonan a capricho y por eso existen “servicios híbridos”, “modernizados” a medias.

43.   A los trabajadores se les quita su materia de trabajo y se les congela, se les deja sin funciones, como resultado de los proyectos impulsados por la administración. Se privilegian las soluciones que ahorran presupuesto pero generan conflictos laborales y dificultan la prestación adecuada de los servicios.

44.   Los funcionarios centralizan la información. La “modernización” de los servicios ha agudizado esta tendencia. Les sirve para ocultar o par no compartir información.

45.   Los profesores se valen de sus propios medios para conseguir la bibliografía de sus cursos. Eso vacía de funciones a la biblioteca. No mandan a los estudiantes a la biblioteca. Millones de pesos se quedan sin uso. Es una forma inadecuada de paliar el problema y aplazarlo para que no truene ahora.

46.   Los problemas no se atacan de raíz. A veces las soluciones son fáciles, pero no se realizan por falta de iniciativa. A veces no se requieren tantos recursos para solucionar los problemas, pero se tienen ideas equivocadas sobre las causas reales.

47.   Los trabajadores han tenido propuestas para solucionar algunos problemas, han “tejido” soluciones, pero su palabra no han tenido eco en los funcionarios.

48.   La administración tiene la idea equivocada de que mejor tecnología implica necesariamente despidos laborales y “secretos”, “conocimientos”, que están fuera del alcance de los trabajadores.

49.   En la biblioteca las compras estuvieron congeladas durante 5 años. Además, por las iniciativas “modernizadoras” también las donaciones estuvieron detenidas en el departamento de clasificación. Otro grave problema son las publicaciones embodegadas: libros y revistas editadas por la UAM que no están disponibles o no tienen salida al público.

50.   Los servicios de biblioteca fueron dispersados para intentar cubrir las deficiencias: ahora tenemos acervos pequeños regados por toda la universidad, además de pequeñas bibliotecas dentro de la biblioteca. El problema se “solucionó” creando otro problema.

51.   En general, los servicios carecen de espacios de interacción permanente con los usuarios. Además, se padece la ignorancia de los jefes que genera errores garrafales en la prestación de los servicios.

52.   El presupuesto de la universidad es suficiente, pero esta mal canalizado, mal empleado.

53.   Hay que sumarse a la lucha y conjuntar luchas. Hay que aliarse con el sindicato y con los trabajadores.

54.   No hay profesores suficientes y la administración se niega a contratar nuevos o basificar a los temporales. Se ahorra dinero a costa de los profesores temporales a los que no se les pagan prestaciones.

55.   También se ahorran recursos a costa de la capacitación de los trabajadores. Todo lo ahorrado es gastado de manera superflua y a discreción. Se despilfarran los recursos que son de todos y debieran ser para todos.

56.   Las decisiones son tomadas por pocos. A los estudiantes les falta una representación real. No hay forma de mandatar a los representantes, que, además, son elegidos con una bajísima participación. Los cargos de representación no funcionan. Urgen reformas orgánicas.

57.   Hay que proponer nuestra propia agenda, con nuestros propios tiempos.

58.   Desconocemos cómo funciona verdaderamente la UAM. Hay que apoyarse en los trabajadores para solucionar esta carencia.

59.   Debemos impulsar un proceso de organización y movilización basado en los procesos de trabajo que existen en la universidad: organización de la cultura, investigación, enseñanza-aprendizaje, administración-operación.

60.   En general, debemos enfatizar la defensa de los derechos democráticos de la comunidad universitaria y la autogestión (funcionamiento sin burocracia).

61.   Una pregunta que debemos hacernos es ¿impulsamos reformas o revolución? ¿Debemos sólo democratizar y pedir que los funcionarios funcionen?

62.   Hay que defender nuestros derechos. Debemos organizarnos para éstos y para la convergencia con los trabajadores.

63.   Una urgencia  es “organizar a todos los estudiantes”, impulsar un fuerte movimiento estudiantil en la UAM.

La UAM en huelga y el Sr. Melgoza regresando de vacaciones

Marzo 30, 2008

Colectivo Axolote, UAM-Iztapalapa, boletín # 7. Desde el pasado 7 de  marzo, el  secretario general de la UAM,  Luis Javier Melgoza Valdivia, se retiró  de la mesa de negociaciones, expresando así una  vez  más, su forma  de  resolver el  conflicto en la  UAM y su  preocupación por la comunidad universitaria y la investigación. Ante  la  negativa de la  universidad  de  sentarse  a  negociar y con la  frente muy en alto  algunos trabajadores y  estudiantes de  esta universidad decidieron iniciar  una  huelga de  hambre, como  medida de  presión hacia las autoridades universitarias que  no quieren  escuchar  ni  ver las demandas de los trabajadores. Ésta huelga inicio el  día 19  de marzo y  se encuentra  instalada en el local sindical, localizado en  calzada de Tlalpan 1036.     

Pasadas las vacaciones y después de 17  días el  secretario general decidió  dar la  cara nuevamente al SITUAM,  ya que el  pasado lunes 26 de  marzo  se llevo a cabo una reunión en las instalaciones de la STPS,  promovida  por esta  misma secretaría. La reunión  no  duro más de una  hora en la cual las partes en  conflicto no  negociaron absolutamente nada, ya que  el  representante de la  universidad expuso  que “ considera innecesario reinstalar una  mesa de análisis bilateral”. Nuevamente ofreció al SITUAM el 4.25 en salario y el 1.25 a prestaciones, ofrecimientos que  no resuelven  en  nada las  demandas de  fondo de los  trabajadores.  Si la  base  trabajadora  decidió estallar  la  huelga no fue para que  después de 50 días les  ofrecieran lo mismo que les ofrecieron antes del  estallamiento de la huelga.   

Qué  ética  profesional  tiene este  secretario, cuando ante la indignación de la  base trabajadora pide un  receso del  cual nunca regresa. Y después  dicen  que  la  base  trabajadora  es  la responsable del alargamiento de la huelga. El señor Melgoza olvida que  quienes tienen más  interés  en levantar  la huelga son los  trabajadores, ya que ellos sí están  conscientes que la perdida del  trimestre será responsabilidad de la universidad y que más de 5000 familias están  siendo afectadas de  manera directa, al tener cerca de dos  meses que no perciben ingresos. Pero  bueno,  ¡qué le  preocupa a él que  sigue cobrando  los 93 514.16 que percibe entre salario, prestaciones y estímulos!. Mientras su  salario se  acerca a los 100 000 pesos, un  trabajador de base gana  cerca de $3 538.03 y el ofrecimiento de la  universidad le alcanzaría a  cada trabajador  sólo para comprar un  boleto más del metro.  

Qué ética profesional tiene este secretario y su vez la universidad a la que representa, ya que busca responsabilizar sólo a los  trabajadores de la perdida del  trimestre, que ética es  esa que dice un día: “ te ofrezco el  100 % de salarios caídos y  te quito  todo  lo que había ofrecido anteriormente” y después al  otro  día  dice :“ te ofrezco  solo el 4.25 y 1.25 y ya no  hablemos de  salarios caídos”, qué ética es aquella que  busca resolver un  conflicto mediante amenazas o ultimátum, qué ética es aquella que  busca negociar mediante un  carteo y sin la presencia de la  base  trabajadora, qué ética es aquella que busca crear sindicatos blancos en el seno un conflicto laboral. Ante esta carencia de ética es  evidente, que antes que resolver el conflicto, la universidad mediante este representante busca por  todos los medios derrotar al  sindicato de  manera definitiva, logrando así cimentar lo que serían los principios de una  universidad privada que se  dice publica. 

Pese  a  tener todos los  medios informativos en  contra, ya  sean escritos o televisivos la base  trabajadora resiste dignamente y  no  da un paso atrás, no  se muestra intransigente ya que buscando resolver  el  conflicto ha ido  modificando de manera substancial  su pliego petitorio, de  11 puntos  fundamentales que buscaba negociar, los ha reducido de manera sustancial. Pero qué  quiere la universidad, ¿que renuncien a su  legitimo derecho constitucional a la  huelga, como  arma de lucha?   ¿o  llevar  a la base  trabajadora al  trabajo esclavo, sin derechos, ni  prestaciones, ni  nada que  contravenga los  intereses del  modelo neoliberal  de  universidad ?.     El día  de hoy la  base  trabajadora nos da un  ejemplo a  los universitarios de resistencia y dignidad. No  luchan solo  por  beneficio propio, sino por un beneficio colectivo y por su futuro. Quienes deseen saber toda la información de primera mano pueden acudir a cualquiera de las  unidades y preguntar a  los  trabajadores sobre el  proceso. Los  medios informativos  durante todo  el  proceso de huelga y  especialmente en los  últimos días han  expresado que la  huelga ya se iba a levantar el pasado lunes 24 de marzo, pero cabe  recordar que la huelga no  se levanta de manera unilateral, sino  por acuerdo de las  partes. 

Consulta la pagina : huelgauam.blogspot.com          

La administración de la UAM apuesta a que la huelga se evapore

Marzo 14, 2008

·        Da por agotada las negociaciones y se sienta a esperar las vacaciones

·    El Sr. Melgoza, un ideólogo del retorno al siglo XIX 

Boletín # 6, Colectivo Axolote, uam-iztapalapa. A la comisión negociadora de la UAM, encabezada por el Sr. Melgoza, se le acabaron los pretextos el pasado viernes 07 de marzo a las 22:30 hrs. No hallando «provocadores» a quienes seguir inculpando ―dado que en esta ocasión la protesta de sindicalistas y estudiantes adoptó el inteligente recurso del performance, la ironía y los tapabocas― no tuvo más alternativa que dejar ver de manera desembozada su negligencia: simple y llanamente, sin argumento alguno y de manera unilateral, decidió dar por agotada las negociaciones en los puntos fundamentales, dejando entrever que a su juicio únicamente quedan «detalles» que acordar por vía escrita para dar por terminado el conflicto que vive la Casa abierta al Tiempo. De esa manera, la grave situación que atraviesa la UAM fue resuelta de un plumazo ¡en la cabeza del Sr. Melgoza y compañía! Justo a tiempo para que los funcionarios se puedan ir de vacaciones sin preocupación alguna, con la conciencia tranquila, esperando que el tiempo lo resuelva todo, apostando al desgaste del Situam para ver si a su regreso ya no existe la huelga o alguien más les hizo la chamba.

Pero esto no es algo extraño. Es la consecuencia lógica de la indolente estrategia seguida por los funcionarios frente al paro de labores. Pareciera que los más interesados en la prolongación del conflicto son las autoridades, en una perversa lógica que busca más aprovechar la ocasión para propinar una derrota definitiva al sindicato que llegar a puntos de acuerdo. Siguiendo éste guión, la comisión negociadora de las autoridades universitarias ha suspendido unilateralmente las pláticas en varias ocasiones y se ha negado a trabajar los fines de semana a pesar de la exigencia explícita que en este sentido le han hecho los trabajadores. El punto culminante de esto no podía ser otro que «dar por agotada» la negociación, después de bostezar abundantemente en la mesa cada vez que el Situam presentaba argumentos y cifras como sostén de su postura. Siguiendo las enseñanzas del Sr. Salinas de «ni los veo ni los oigo», cerrada a piedra y lodo, la postura oficial no se movió un milímetro. Permaneció inconmovible, rígida, ortodoxa y doctrinaria en el acatamiento de dos premisas que, digan lo que digan, tienen el inconfundible tufo neoliberal y son simples adaptaciones vulgares para uso casero de cualquier manual norteamericano de economía: no hacer nada que contravenga la legislación vigente y no acordar nada que ponga en riesgo financiero a la institución.

Pero nadie que no sean sus fantasmas ha pedido el Sr. Melgoza la violación de estos dos preceptos. Por el contrario, la solicitud de la representación sindical ha denunciado precisamente la sistemática violación de una ley vigente, el Contrato Colectivo de Trabajo, quebrantamiento que las autoridades han aceptado con la excusa de que, por ejemplo, en el caso de la Unidad Cuajimalpa se hizo ¡por causa de una «situación excepcional»!. De la misma manera, frente al tema de la viabilidad financiera de la UAM, es la representación sindical la que ha exigido un freno para el derroche de los recursos universitarios, alertando sobre los excesos de una administración que se permite el lujo de comprar un autobús VIP de 5 millones de pesos, gastarse 87 millones más en estímulos para su personal de confianza durante el 2007, o echar por un hoyo negro 187 millones utilizados en la compra del terreno para el flamante cuarto plantel. Ante el hecho de que partidas presupuestales ajenas a las funciones sustantivas de la universidad son las más abultadas, la administración presentó el pobre recurso de que «la obtención, asignación, aprobación y aplicación» de los recursos económicos no son materia bilateral, sino prerrogativa exclusiva precisamente de los más beneficiados. Ellos deciden con cuánto se quedan y cuánto otorgan como limosna a los trabajadores.

La verdad es que la preocupación por la ley y las finanzas aplican frente a las demandas de los trabajadores, pero no frente a la voracidad y los privilegios de los funcionarios y sus incondicionales. Las dos máximas neoliberales en cuestión son mero revestimiento ideológico para la conservación de los intereses de la camarilla de rectoría y para la contención de las reivindicaciones de los chambeadores. Y de esa cantaleta vil sobre el estado de derecho y la disciplina fiscal no ha salido el Sr. Melgoza, quien ha suplido los argumentos con el recurso fácil de las frases hechas, la mirada directa a las cámaras de televisión, los desplegados pagados con dinero oficial y las mentiras que a fuerza de repetirse pretender convertirse en verdades.

Como todo buen ideólogo, el Sr. Melgoza prefiere morir antes que ceder, prefiere el fin del mundo antes que soltar prenda. Como buen neoliberal, se ampara en su credo para retar a los trabajadores. Y no conforme con todo eso, adereza el asunto con sus preferencias personales que dan un toque todavía más cerril a sus posiciones. Digno representante de la sociología patronal, alumno adelantado de quienes abandonaron el punto de vista de la clase trabajadora por unos cuantos puntos de productividad, educado en la utopía capitalista de un mundo sin sindicatos, el Sr. Melgoza se autoerige reformador de los procesos de trabajo y director de la reestructuración y modernización laboral en la UAM, aún cuando para ello no se tome la molestia de tomar en cuenta a nadie. Piensa que ha llegado la hora para poner en práctica lo aprendido en sus libros acerca de las «nuevas» formas de administración de la fuerza de trabajo. Pero a nadie engaña con sus «nuevos aires». En realidad es un auténtico emisario del pasado, concretamente del siglo XIX cuando la patronal hacía y deshacía a su antojo, sin bilateralidad, sin contratos colectivos, sin organizaciones gremiales, con derechos plenipotenciarios sobre la movilidad de los trabajadores, sobre el ensanchamiento discrecional de las áreas de trabajo, etc. Las razones de la contraparte y el arte de la negociación basada en la concesión y la flexibilidad, no entran en su feudal cabeza. Allí solo entran palabras bonitas como «flexibilidad laboral» y «polivalencia», entre otras tantas diseñadas para ocultar lo que a estas alturas de la historia es un hecho empírico irrefutable: las medidas que el Sr. Melgoza se empeña por introducir en la UAM han provocado la generalización de la precarización y la superexplotación del trabajo en México.

Después de dos décadas y media de «modernización y reestructuración laboral» en nuestro país, aproximadamente tres cuartas partes de los trabajadores no disfrutan de un «empleo digno o de calidad» tal como lo define la Organización Internacional del Trabajo. Padecen jornadas excesivas, no tienen contrato escrito, reciben salarios insuficientes para vivir, carecen de prestaciones, son subcontratados, se ven obligados a tener más de un empleo, laboran en el sector informal, tienen puestos de baja capacitación y corta duración, o deben seguir laborando después de su jubilación. El salario mínimo real, que dejó de crecer desde 1976, acumula 80 por ciento de pérdida en su poder adquisitivo; mientras la productividad, engañoso indicador de la intensificación del trabajo, crece de manera sostenida y con ello las ganancias del capital. Este «paraíso» es el que pretende introducir el Sr. Melgoza en la UAM con la consigna de ¡abajo los privilegios que al mundo se vino a sufrir parejo! Pero si la universidad ha sido el refugio de los derechos civiles y las libertades ciudadanas en tiempos de oscuras tiranías políticas, ¿por qué no ha de ser refugio de los derechos laborales en tiempos de oscuras tiranías económicas?

De estos y otros temas prefieren no saber los administradores de la UAM. Optan por irse de vacaciones soñando que los trabajadores se cansan de su huelga, se les acaban los recursos, discuten y se despedazan entre ellos o simplemente se aburren y arrían sus banderas para irse a las playas del D.F. Los funcionarios no han querido escuchar razones y prestan oídos sordos a los consejos y las advertencias. El paro de labores seguirá y la razón principal es la rigidez de la administración, el doctrinarismo y la ortodoxia de su comisión negociadora, la arrogancia de no tener otra estrategia que la negativa rotunda. Sin embargo, hay quienes sí han parado oreja en las negociaciones. Hay quienes han sopesado los argumentos de las partes y las líneas de definición en torno de las cuestiones fundamentales que se encuentran sobre la mesa, sacando las siguientes conclusiones:

1.     La discusión sobre el alza salarial y las prestaciones se transformó en una discusión sobre la distribución interna de los recursos públicos otorgados a la UAM. Más que «romper el tope salarial» el Situam propone una más equitativa repartición del presupuesto, hoy gastado en prebendas para el personal de confianza, en el pago a empresas subcontratadas, en las escandalosas remuneraciones de los mandos medios y altos y en el goce de lujos y excesos para algunos. El problema no es la falta de recursos, sino el monopolio que sobre la asignación y el disfrute tiene una parte muy reducida de la comunidad universitaria. El sindicato ha demostrado la viabilidad de sus propuestas y ha presentado alternativas de solución cuyo único impedimento es la voluntad de la patronal.

2.     Mientras los trabajadores pugnan por el respeto a los acuerdos bilaterales firmados, contenidos básicamente en el Contrato Colectivo, los funcionarios claman por prerrogativas para ellos que no están escritas en ninguna parte. Por eso, en el punto en que se discuten los abusos, el acoso laboral y la situación de excepción que sufren los intendentes de Azcapotzalco, la comisión negociadora de la universidad pretende tener derecho a determinar unilateralmente las áreas de trabajo y otras condiciones laborales. No acepta el término de «áreas fijas» que rige para las unidades de Iztapalapa y Xochimilco y pretende tener el derecho de mover a su antojo y con malos tratos a los trabajadores. Para satisfacer este punto, la universidad no tiene que gastar un solo peso. El único impedimento es que afecta uno de los principios más queridos por el Sr. Melgoza y compañía: la unilateralidad, el no querer reconocer en el sindicato a un actor legítimo a la hora de acordar las condiciones de trabajo.

3.     En el caso de Cuajimalpa, donde la UAM ha subcontratado todos los servicios de limpieza, cafetería, mantenimiento y vigilancia, el sindicato ha aceptado no solicitar todas las plazas de manera inmediata. Con 75 plazas y un acuerdo de cumplimiento futuro se da por satisfecho para levantar la huelga. Ha flexibilizado su postura, pero se ha topado con pared. La universidad se empeña en conceder sólo migajas: 37 plazas, aún cuando seguir con el esquema de subcontratación de todos los servicios signifique un gasto mayor que tener sólo trabajadores sindicalizados.

4.     Cercada por todos lados, la administración universitaria acepta abrir el Cendi 3. No le ha quedado de otra. Pero pretende cobrarse la afrenta del paro de labores ofreciendo únicamente 40 plazas, ¡20 menos que las ofrecidas antes del estallido de la huelga! Además, las condiciones de apertura son inaceptables porque ignoran las condiciones de operación pactadas bilateralmente, expresadas en el acuerdo 08/90.

5.     Un «acercamiento» muy cacareado por los señores de rectoría es el relativo a las demandas de capacitación. Extraña situación esta donde los trabajadores exigen ser capacitados y la administración se niega o regatea el asunto. Ofrece la ridícula cantidad de 70 cursos adicionales, 18 por unidad en promedio, notablemente insuficientes para revertir o siquiera compensar los años de rezago, sobre todo si estos se basan en el deseo de que los chambeadores asimilen principios patronales de «superación personal» antes que conocimientos necesarios para el mejor desempeño de sus labores o la prestación de un mejor servicio a los estudiantes.

6.     Del asunto de los temporales académicos mejor ni hablamos. La universidad se ha negado a tocar el punto alegando que no es materia de negociación bilateral, sino asunto de exclusivo tratamiento por parte de los órganos colegiados. De manera tramposa acusa a la representación sindical de querer saltarse los mecanismos académicos para la selección de profesores, como los concursos de oposición. Pero lo único que se propone el sindicato es el reconocimiento de que cientos de docentes viven en la incertidumbre laboral, firmando contratos trimestrales para dar cursos que de manera permanente prefieren no dar los profesores-investigadores de tiempo completo, con bajos sueldos y pocas prestaciones, en una agonía que en algunos casos se prolonga ya por 15 años y que seguramente no es el ideal de trabajo que soñaron cuando escogieron su vocación magisterial.  

Así van las negociaciones, así va la universidad. Mientras tanto otras aguas, más profundas, se agitan en la UAM. Es la incipiente toma de conciencia de algunos estudiantes sobre el mal rumbo de su casa de estudios y sobre la necesidad de organizarse. Es también la incipiente alianza entre los trabajadores de base y algunos estudiantes, que han compartido en estos días el pan y la sal y han aprendido a escucharse y reconocerse.

Las autoridades de la UAM prolongan la huelga

Marzo 7, 2008

Boletín # 5, Colectivo Axolote 

A  toda  la  comunidad estudiantil  se  le  informa que  la  huelga continua y que  no  se dejen  sorprender por rumores de clases extramuros o  clases virtuales,  ya  que  de  llevarse a  cabo a cabo  estas,  no  tendrían validez alguna  en materia curricular y si  gustan  pueden checar la  legislación universitaria. Durante el  proceso de huelga todo  trámite o  actividad académica  queda suspendida,  hasta  terminada  la  huelga. Y  también  por  lo del  rumor de perder el trimestre  eso  nunca  a  pasado, ni  en la  huelga anterior  que  duro mas de 40 días, lo  que  procede es recorrer el  trimestre. Una huelga  puede ser corta en función de que las partes en negociación busquen una salida viable al conflicto, así  que es falso también el  rumor de que  será de 90 días, si  esta huelga se ha prolongado es  por la negligencia de  las  autoridades universitarias que no han  querido dar una  respuesta  satisfactoria, ni  mínima a las demandas de los  trabajadores.

   El  día 26 de febrero reiniciaron  las  negociaciones por  invitación  expresa del  sindicato hacia  las  autoridades universitarias, mismas que  tuvieron  lugar  cerca de UAM- X a puertas abiertas. En  dichas negociaciones la  universidad  no  ha mostrado disposición alguna para  dar  por  terminada  la  huelga, no  ha  querido  proporcionar la  información  mínima  necesaria que  el sindicato le  ha  solicitado  para avanzar  en las negociaciones. Las  demandas del  sindicato  son de manera  fundamental : aumento salarial  del  35 %, respeto al contrato colectivo de trabajo y bilateralidad en la unidad Cuajimalpa, reapertura del  CENDI 3 sin condiciones y  revisión de cláusulas relativas a  prestaciones, capacitación, difusión cultural y plazas CMGAEPA ( que son  plazas congeladas por  parte de la  universidad, mas de 300 entre jubilación, pensión y renuncia). Para  el  día 28  con  el pretexto de parte de la  universidad de que no  había  condiciones para  negociar, la  universidad  decidió  levantarse de la  mesa de negociación, sin  propuestas nuevas de solución al conflicto de los 11 ejes planteados por el  sindicato. Cabe  mencionar  que durante todo  el  proceso de negociación  la universidad  se ha  dado a la  tarea de agredir constantemente a la  base trabajadora.

   Pese a  las reiteradas negativas de las autoridades universitarias de avanzar en  las  negociaciones, el  sindicato se  ha  mostrado en todo  momento flexible y  preocupado  por    darle  salida de  manera inmediata a la  huelga.  Ha expresado  su  preocupación  por  medio de marchas,  mismas que  han  contado  con  la  colaboración, apoyo y simpatía  de estudiantes de  las cuatro unidades,  como  la  llevada  a  cabo  el día  27 de febrero. 

   También  los  estudiantes de manera  independiente  y con  el  apoyo solidario  de estudiantes de otras  universidades llevaron  a  cabo el  mismo día 27   por  la  tarde una marcha que salio de la UPN hacia las  instalaciones de T.V  Azteca, posteriormente marcharon hacia la STPS, demandando información real  de  los hechos y  expresando  su  apoyo a la  huelga del  Situam.

  Nosotros  el  colectivo  Axolote,  creemos que  la educación   no  solo  se  encuentra en las  aulas,  sino  también  al  margen  de  estas  en este  tipo  de movimientos  sociales,  que  hacen evidente que  mientras  las  cúpulas  universitarias ganan lo  que  quieren,  y  se  asignan bonos según  su  antojo, la  clase  trabajadora sufre  las  consecuencias de una  mala  administración  financiera  de la  universidad. El  discurso  en  los  medios masivos de  comunicación por  parte de  la  universidad parece expresar  preocupación por  la  comunidad  universitaria,  misma que  no  se ve  reflejada  en las  negociaciones. Invitamos a  toda la  comunidad  a  informarse y participar  activamente en  esta  huelga  que es de  todos.  Infórmate  diariamente en el  91.7 fm

Los estudiantes no debemos “romper” la huelga del Situam

Febrero 20, 2008

Boletín # 4. 

La huelga en la Universidad Autónoma Metropolitana cumple 17 días. Nosotros, estudiantes y trabajadores del Colectivo Axolote, miembros de la comunidad universitaria, consideramos válida y legítima toda preocupación relacionada con la prolongación del conflicto y sus pretendidos efectos. Sin embargo, ante hechos que consideramos bochornosos, indignos e impropios de cualquier estudiante universitario, manifestamos lo siguiente:

  1.     NO HAY MEJOR FORMA DE POSICIONARSE ANTE LOS SUCESOS QUE LA BASADA EN INFORMACIÓN VERÍDICA, OPORTUNA Y COMPLETA. Llamamos a la comunidad universitaria a superar el nivel informativo rústico fundado en las versiones marcadamente tendenciosa y sesgadas de los medios de comunicación masiva –prensa, radio y televisión. Como siempre, estos medios pecan de parcialidad. No hay excusa para conformarse con lo que circula por estos medios, sobre todo cuando, con un mínimo esfuerzo e interés, se puede obtener mejor información. Las negociaciones entre autoridades y sindicatos son públicas: cualquier ciudadano puede asistir y sacar sus conclusiones sobre quién tiene la razón, quiénes ponen obstáculos al logro de los acuerdos, cuáles son las actitudes de las partes en la mesa, etc. Además, cualquier universitario puede presentarse a la escuela para ser informado por los miembros del Situam, -los trabajadores de base-, para obtener una versión que es sistemáticamente callada e injuriada por los medios masivos.

2.     SI NO ESTAMOS INFORMADOS, SEREMOS UTILIZADOS COMO PEONES INCONSCIENTES EN LA ESTRATEGIA DE LOS FUNCIONARIOS. En días recientes hemos visto como algunas legítimas preocupaciones de los estudiantes son utilizadas para presionar al Sindicato a rendirse. En la red han proliferado llamados a “romper la huelga” y reiniciar las clases entrando a las instalaciones sin importar las consecuencias. Estos llamados alimentan su estrategia en versiones parciales y editadas de los hechos -como el video de Youtube-, utilizan un lenguaje que no llama a la concordia ni a la resolución del conflicto, alimentan el pánico con información falsa como la de que “perderemos el trimestre”. Hemos identificado una estrategia bien armada al respecto: dos o tres personas, las mismas para todas las unidades, agitan entre los estudiantes que buscan información afuera de los planteles. Los incitan a la confrontación contra los trabajadores, expresando claramente que no buscan diálogo sino acciones directas como golpear con palos los portones, dañar las mantas de los sindicalistas, entrar a las instalaciones a cualquier costo, etc. Hasta ahora todas sus intentonas han sido en vano: desenmascaradas sus actitudes poco propositivas y violentas nadie los sigue y todos prefieren informarse y dialogar con respeto, escuchando las razones de los trabajadores. La última ofensiva la lanzaron este lunes 18 de febrero sobre la UAM-I, ¡llevando por lo menos dos estudiantes provocadores de la unidad Xochimilco!

3.     SIENDO LA HUELGA UN INSTRUMENTO LEGAL DE LUCHA, CUALQUIER INTENTO DE ROMPERLA ES ILEGAL. Además de que “romper una huelga” de trabajadores es uno de los actos más ruines a los que se puede prestar un ciudadano, cometemos una serie de delitos al intentar levantar la huelga con medidas que no surgen de la mesa de diálogo entre las autoridades y el Situam. Durante el lapso que dure la huelga, el sindicato es el resguardador legal de las instalaciones universitarias. Tiene la obligación de defender el inmueble ante cualquier irrupción y ante cualquier actitud que intente dañarle. Quienes ingresen a cualquiera de las unidades pueden ser caer en delitos como allanamiento. Si lo hacen violentamente pueden incurrir en daños al patrimonio, lesiones a terceros, etc. La desobediencia a las leyes es un arma de lucha justificada en algunos casos, pero debe hacerse con conocimiento de causa. No sigas a los que te incitan a cometer delitos. Detente a reflexionar un poco si tienes alguna duda al respecto. Además, todo esto es un factor que contribuye a la prolongación del conflicto, en lugar de contribuir a su objetivo declarado de que las clases reinicien lo más pronto posible. Por ejemplo, desviaría la discusión de las mesas de negociación hacia temas no cruciales y alimentaría la desconfianza entre las partes.

4.     EL CONFLICTO POR EL QUE ATRAVIESA LA UAM TIENE DOS PARTES: NO SE VALE PRESIONAR SÓLO AL SINDICATO. Sabemos que los estudiantes jugamos la incómoda posición de terceros en discordia, siendo afectados de manera colateral en intereses personales que consideramos cruciales y, muchas veces, por encima de los intereses de colectividades enteras. Estamos de acuerdo en que los estudiantes intervengan en un asunto que afecta al conjunto de la comunidad universitaria. Pero no debemos prestarnos a las maniobras que nos inclinan hacia una de las partes, utilizándonos contra los trabajadores. Debemos también presionar a las autoridades, en cuyas manos está, en este momento, solucionar de manera más rápida la huelga. Hasta donde sabemos, los llamados a “hacer algo para reiniciar las clases” son parciales: no se invita a manifestarse ante las autoridades; tampoco a molestarlos ni con el pétalo de una carta firmada. En una versión maniquea de los hechos, el sindicato aparece como el malo de la película. Se hace eco de un prejuicio clasista en contra de los trabajadores que “siempre tienen la culpa”, “son flojos y sucios”, “son culpable de nuestro atraso”, “sólo quieren mantener privilegios y sus demandas son irreales”. Llamamos a los estudiantes a presionar a las autoridades para que presente una solución justa y expedita de la huelga. El principal obstáculo en la mesa de negociaciones ha sido un delegación institucional carente de propuestas, tozuda, necia, que no sale del “no habrá respuesta a sus peticiones”. Esa actitud ha levantado el encono, ha crispado los ánimos y ha atorado innecesariamente la resolución. El pliego de peticiones del sindicato es atendible en su totalidad, pero los funcionarios están jugando a proporcionar una lección a los rebeldes, aún a costa de que los días pasen y pasen. Además, las autoridades no han hecho su trabajo: ni siquiera tienen ánimo negociar todos los días, día y noche, como lo ha pedido la parte sindical. ¡Incluso se toman descansos de fin de semana y de San Lunes!

5.     OFICIALMENTE TODAS LAS ACTIVIDADES UNIVERSITARIAS ESTÁN APLAZADAS, NADIE ESTÁ FACULTADO PARA REINICIARLAS MIENTRAS DURE LA HUELGA. Llamar a clases extramuros y asistir a ellas es una actitud ilegítima, ilegal e inútil, casi del mismo calibre que entrar por la fuerza a las instalaciones. Nadie te puede obligar a asistir y con toda seguridad éstas no contarán oficialmente una vez retornada la normalidad. Los órganos colegiados competentes están obligados por ley a buscar la mejor manera de reponer todas las clases, reorganizando el trimestre, una vez solucionada la huelga. Además, en toda la historia de la UAM, nunca se ha perdido un trimestre por motivo de una huelga.  

 Nosotros, estudiantes y trabajadores del Colectivo Axolote, tenemos una posición clara sobre la huelga: apoyamos incondicionalmente la lucha de los trabajadores por la mejora de sus condiciones de vida y de trabajo y consideramos fundado el recurso de la huelga. Apoyamos a los trabajadores de base, quienes constituyen  nuestro único referente político y nuestra única preocupación. Pero no obligaremos a nadie a compartir nuestra opinión y menos alzando mentiras o verdades a medias. En esta ocasión, solamente llamamos a no caer en el juego de los provocadores, que aprovechando nuestra falta de información y nuestras legítimas preocupaciones, de manera irresponsable pretenden generar un enfrentamiento entre estudiantes y trabajadores.  

La huelga en la UAM: estado de las negociaciones y movilizaciones

Febrero 20, 2008

Boletín III   

Como informamos en el boletín anterior, el pasado jueves 7 de febrero se llevó a cabo la primera negociación entre autoridades de la UAM y la comisión negociadora del SITUAM. Ahí observamos la incapacidad e insensibilidad del secretario de la UAM para dar solución a las demandas de los trabajadores, ya que se limitó a repetir las propuestas ofrecidas antes de estallar la huelga. Sin responder a ninguno de los cuestionamientos puntuales que le hizo la comisión negociadora del SITUAM, luego de provocar en reiteradas ocasiones a los trabajadores presentes diciendo que la Universidad no les ofrecerá absolutamente nada más que lo planteado con anterioridad, aprovechó las expresiones de descontento para levantarse de la mesa y romper la negociación.

El lunes 11 de febrero, las autoridades de la Universidad violaron los acuerdos sobre las condiciones de negociación suscritos con el sindicato, designando unilateralmente a la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS) como el lugar de la siguiente negociación y restringiendo a 20 la cantidad de trabajadores que podrían atestiguar el encuentro. El martes 12 de febrero los trabajadores mostraron su voluntad de dialogar y asistieron a la Secretaría del Trabajo, pero garantizaron el carácter público que deben tener estas negociaciones exigiendo la entrada de todos los agremiados que quisieran estar presentes. Nuevamente la Universidad llegó sin propuesta nueva alguna al pliego petitorio de los trabajadores, por lo que éstos pidieron que se propusiera a la brevedad la fecha, hora, y lugar de la próxima negociación en un espacio adecuado, con una agenda concreta que permita solucionar el conflicto lo más pronto posible y con disposición a negociar día y noche si fuera necesario.  

Un punto importante de la agenda propuesta por los trabajadores es analizar cómo se distribuye actualmente el presupuesto en la UAM y buscar las formas de reorientar el gasto hacia las verdaderas necesidades de la comunidad universitaria, de manera que no se privilegie el pago de altos salarios y estímulos al personal de confianza, y se haga posible un aumento sustantivo al salario del personal de base.  

Entre las acciones que se han llevado a cabo para exigir una solución justa a la huelga del SITUAM destacan una marcha zonal alrededor de la UAM-I (iniciativa de la unidad Iztapalapa) pasando por el CENDI – II. En esta manifestación participaron aproximadamente 300 trabajadores y 50 estudiantes el pasado lunes 11 de febrero.  

Pero la acción más significativa ha sido la Marcha de trabajadores de las cuatro unidades de la UAM, realizada el pasado martes 12 de febrero desde el Monumento a la Revolución hasta el Zócalo para exigir solución a sus demandas, con una participación de más de mil integrantes del SITUAM, estudiantes de las diversas unidades académicas de la UAM y representantes de otros sindicatos y organizaciones solidarias.  

Con respecto a la participación estudiantil, es necesario precisar que el martes 12 de febrero se dieron cita aproximadamente 400 estudiantes de las cuatro unidades de la UAM en el local del SITUAM (Tlalpan 1036, a cuadra y media del metro nativitas dirección Cuatro Caminos) con el objetivo de informarse y proponer acciones organizadas que respondan a la situación que se vive con motivo de la huelga. Aún con posiciones diversas, se acordó trabajar conjuntamente con los trabajadores participando en actividades político-culturales que permitan presionar a las autoridades para que den una solución justa a las demandas expresadas por el sindicato, de manera que pronto se reanuden las actividades en la UAM.

El sentir general de los estudiantes que participaron dando su palabra fue de indignación hacia las injustas condiciones que se viven al interior de la UAM, reconociendo reiteradamente la necesidad de luchar de manera conjunta entre estudiantes, trabajadores y profesores para transformar la nuestra en una Universidad justa, digna, pública y gratuita. Fue así como se comenzó a reconocer la comunión entre la causa de los trabajadores y las demandas estudiantiles, concretamente en la lucha contra la privatización de la educación superior en sus diversas modalidades, en la lucha por redistribuir el presupuesto de la universidad, y en la necesidad de organizarnos para poder incidir realmente en las decisiones fundamentales de la universidad. Al finalizar la reunión se propuso la creación de comités de enlace, difusión y representación por cada unidad, que puedan servir para mantener informada a la comunidad estudiantil de la UAM (contrarrestando la parcialidad hacia las autoridades de la UAM reflejada en los medios de comunicación masiva) y que a su vez faciliten la participación articulada de los estudiantes en otras acciones por definir.

La siguiente reunión estudiantes será en el local del SITUAM éste jueves 14 de febrero a las 12:00 p.m. El aviso sobre las siguientes reuniones y movilizaciones estudiantiles que se acuerden puede consultarse en la siguiente dirección electrónica: http://huelgauam.blogspot.com

La lucha que está sacando a flote la base trabajadora del SITUAM es una lucha trascendente para el futuro de los derechos laborales en el país, pero también para el futuro de la educación pública superior y la capacidad de transformar sus estructuras profundamente injustas, in equitativas y autoritarias en instituciones autónomas y autogestivas que respondan a los grandes problemas nacionales, privilegiando la vinculación con sus actores más desfavorecidos: la gente de abajo.

Sobre la huelga en la Universidad Autónoma Metropolitana

Febrero 20, 2008

Boletín #1. 

El pasado viernes 01 de febrero los trabajadores de la UAM estallaron la huelga. Esta vez el clamor subió de abajo como expresión genuina de las bases del Situam y como franca rebeldía frente a la prepotencia de las autoridades y frente a todos los intentos de las corrientes sindicales por cortarle el paso a la protesta porque habían negociado la paz a espalda de sus representados. Ambas posturas alimentaron el fuego para que los chambeadores votaran el sí a la huelga como un mensaje claro, grito de dignidad surgido del mero corazón: «Ya estuvo bueno». Propios y extraños se mostraron sorprendidos de la decisión. Sólo los que han escuchado de cerca la indignación de los trabajadores por los bajos salarios, el deterioro de las condiciones laborales y las reiteradas vejaciones al Contrato Colectivo del Trabajo, sabían que esta vez sí habría paro indefinido de labores.

Y es que las cosas han llegado al límite. Aunado al deterioro del salario como fenómeno nacional, los trabajadores de la UAM enfrentan una embestida neoliberal ―impulsada ciegamente por las autoridades universitarias― que pretende reestructurar de manera unilateral los procesos de trabajo, las prestaciones sociales y todos los otros ámbitos laborales. Una persona sintetiza la política seguida por la rectoría: el Sr. Melgoza, secretario académico de la universidad, vergonzosamente egresado del posgrado de estudios laborales de la unidad Iztapalapa y ejemplo claro de un conocimiento alimentado con dinero público, pero puesto al servicio de la patronal y en contra de los trabajadores. Ferviente impulsor de las medidas de precarización y superexplotación del trabajo, de las que se enamoró cuando era estudiante, el Sr. se ha conducido con suma torpeza y arrogancia ante el emplazamiento a huelga. Sólo asistió a las mesas de negociaciones a plantear que no había negociaciones: los trabajadores debían aceptar las migajas ofrecidas y seguir doblando la espalda. Frente a un pliego petitorio de 40 demandas, las autoridades respondieron solamente cuatro, y esto de manera insatisfactoria para la parte sindical. Por ejemplo, el alza salarial ofrecida de 4.25% significa, en promedio, la ridícula cantidad de 4 pesos diarios ―dos boletos del metro― adicionales a las menguadas remuneraciones cuyo nivel más bajo es de 1800 pesos mensuales, que es el caso de los trabajadores de intendencia. Todo esto sin contar que el incremento esperado de los precios evaporará inmediatamente esta alza nominal.

 La huelga en la UAM es legal. Pero ante todo es legítima, porque esta vez se incubó en la base trabajadora que hoy activamente se vuelve sujeto de su propio destino, saltándose las trancas. Nosotros, estudiantes y trabajadores miembros del Colectivo Axolote, respaldamos incondicionalmente el movimiento de huelga en la UAM. Lo hacemos porque nuestros miembros, nuestros simpatizantes y nuestros aliados están allí. Lo hacemos por la alegría de verlos como clase trabajadora en movimiento, que no necesita de la tutela de ningún izquierdista de salón ni de ningún caudillo para cumplir con la lucha, teniendo como único pago la satisfacción del deber cumplido. Ellos no pelean por beneficios personales sino colectivos, con generosidad e inteligencia. Trabajadores de base como ellos son la única garantía de que esta vez no habrá derrota y que el triunfo de los trabajadores se sumará al proyecto de transformación radical y total de nuestra casa de estudios, caminando por la senda de la reforma universitaria estructural y la futura autogestión en la futura “universidad para todos”.

Invitamos a los estudiantes de la UAM a estar con los trabajadores. No pedimos sino un oído atento, que deje de ser pasivo receptor de las versiones oficiales basadas en el odio clasista a los más pobres y se acerque a platicar y comprender los motivos de la lucha. Si quieren evaluar la justeza de este movimiento, solo tienen que acercarse a las instalaciones tomadas, acompañar las guardias, asistir a las marchas, etc. para escuchar de viva voz lo que piensan los chambeadores. Estamos seguros que eso será suficiente para conmover conciencias y despertar organización entre los estudiantes.

 Por nuestra parte, en la medida de nuestras posibilidades trataremos de informarlos sobre el curso de los acontecimientos apostando por una comunicación desde abajo, que busque reflejar los puntos de vista y los ánimos de quienes están haciendo la lucha. Lo demás, las grandes declaraciones de funcionarios y dirigentes se lo dejamos a la prensa vendida. 

Colectivo Axolote, UAM-I. Escríbenos a: uamiconlasexta@yahoo.com.mx

Propuesta sobre los seis puntos para definir a la Otra Campaña

Diciembre 8, 2006

COLECTIVO AXOLOTE, UAM-Iztapalapa

Estas son algunas de las conclusiones a las que llegamos en las cinco reuniones que tuvimos en el colectivo durante los meses de octubre, noviembre y diciembre para discutir los seis puntos. En algunos puntos tenemos acuerdos mínimos que intentamos transcribir aquí; en los que no se tienen acuerdos intentamos especificar las principales consideraciones y discusiones que se presentaron al respecto.

 Punto 1: De las características fundamentales de La Otra

Ratificación, modificación o ampliación de sus características fundamentales.

 a)    Ratificación

De acuerdo a las características que ya se esbozan en la Sexta Declaración de la Selva Lacandona nosotros destacamos las siguientes:

-Anticapitalista y antineoliberal (no basta con decir antineoliberal, se puede ser capitalista y antineoliberal, lo hemos visto por ejemplo, con López Obrador)

-De izquierda

-Que privilegie el oído, para escuchar

-Que busque articular todas las formas de lucha anticapitalista

-Que busque construir nuevas formas de hacer política desde abajo y por abajo: 

  +Abajo en la geometría política, es decir no entre líderes, sino entre bases. 

  +Abajo en la pirámide social, lo que quiere decir que el liderazgo tienen que asumirlo los pobres en la otra, tenemos que ir al ritmo que la gente más sencilla vaya dictando en La Otra, seguir el programa que emane básicamente de ellos y asumir las características que ellos le impriman. Esto implica una opción preferencial por los pobres (por los que no tienen ninguna esperanza de sobrevivir en el sistema capitalista), que no son los únicos en La Otra pero sí deben ser quienes lleven la batuta.

-Civil y pacífica. Aquí el colectivo se dio cuenta de que necesita más elementos para entender y discutir las implicaciones de estas dos características. En primer lugar se ve que no debe confundirse el término pacífico con “pacifista” (asumiendo que el pacifismo no es aplicable en toda situación, y que debemos estudiar otras experiencias para saber bajo qué condiciones la no violencia ha funcionado como forma de lucha efectiva); y que el término “pacífico” denota lo contrapuesto a la vía armada como forma de lucha (que también respetamos), pero no exime de la necesidad de confrontación en algunos casos, a través de medidas de presión pacíficas como bloqueo de carreteras, toma de instalaciones, etc. Así pues no implica una forma de lucha ingenua o sin riesgos, y requiere de una preparación específica porque para ser efectiva necesita ser organizada y masiva. En segundo lugar lo que no tenemos claro es si La Otra debe organizarse para la autodefensa, es decir no sabemos si la autodefensa es compatible o incompatible con el carácter pacífico de La Otra. En tercer lugar pensamos que necesitamos entender mejor cómo se han articulado en otras experiencias la lucha armada con los frentes políticos o de masas, para que pueda quedarnos más clara la forma de participación de los grupos armados –como el mismo EZLN- en una iniciativa civil y pacífica. Por último, en cuarto lugar, está la diversidad de modos de lucha pacífica y la pregunta abierta de si todos debemos actuar de la misma forma, o respetar todas las formas aunque algunas conlleven consecuencias negativas para compañeros que no eligieron esas formas de luchar (por ejemplo, la acción directa). Lo único claro es que todos debemos actuar con responsabilidad y tomando en cuenta al conjunto de compañer@s de la Otra en el momento de realizar una acción. 

b)    Modificación

No proponemos la eliminación ni la modificación de ninguna de las características esbozadas en la Sexta. 

c)     Ampliación

Consensuamos que en esta ampliación de características, no debe establecerse ninguna que implique la descalificación de otro que forma parte de la Otra Campaña debido a su filiación ideológica, por eso no estamos de acuerdo cuando se opina que debe ser socialista, anarquista, comunista o zapatista.Discutimos la ampliación de tres características más que no reflejen únicamente cuestiones importantes para algunas luchas específicas, sino que quizá deban incluirse como definiciones importantes de La Otra al suponer que el sistema de muerte que enfrentamos no se agota en su característica capitalista, o por lo menos se realimenta con otras formas de dominación que debemos combatir al mismo tiempo y que es necesario hacer explícitas porque preceden al régimen capitalista y pueden sobrevivirlo. Estas características son las siguientes, con sus respectivas consideraciones:

-Antipatriarcal (como combate a toda dominación del fuerte sobre el débil, incluyendo la violencia de género y reconociendo la necesidad de la disidencia sexogenérica). Aquí consideramos necesario que las personas, colectivos y organizaciones anticapitalistas que viven y tienen experiencias de lucha contra este tipo de dominación puedan darnos más luz sobre si es una característica de la Otra Campaña incluida en la característica de «anticapitalista», o si debe explicitarse por separado.

-Antijerárquica (luchar por que nadie decida por otr@ en algo que lo afecte, debido a tener una característica esencial ―como cierto género, edad, posición económica, posición política, etc.― que le “dote especialmente” para el mando. Es decir, que todos podamos incidir y participar simétricamente en las decisiones que nos afectan, independientemente de nuestra edad, género, raza, religión, posición política, posición económica, posición social, etc.) Pensamos que esta posible característica de La Otra no debe confundirse con un posible principio organizativo de horizontalidad, ya que esto se trataría en el Punto 2.

-Contrahegemónica o Antihegemónica (se entiende hegemonía como el mecanismo por el cual una clase o grupo social logra por diversos medios que otras clases o grupos compartan su visión del mundo). Sabemos que algunos adherentes se pronuncian por que La Otra se defina como contrahegemónica y que construya otra hegemonía, es decir combatir la situación actual en que los valores de la clase que se beneficia de la reproducción del sistema capitalista logran subordinar al resto de la población bajo sus principios culturales e ideológicos; algunos otros piensan que La Otra debe ser antihegemónica, es decir luchar contra cualquier tipo de hegemonía o imposición ideológico-cultural (incluso contra la imposición de nuestros valores como movimiento de liberación sobre los valores de otros). Nosotros pensamos que no tenemos suficientes elementos para pronunciarnos por uno u otro, y tampoco tenemos claro si el aspecto de la lucha contra la hegemonía capitalista es parte intrínseca de la lucha anticapitalista que ya está enlistada. 

Punto 2: De la estructura organizativa de La Otra

(¿Cómo nos relacionamos entre nosotros?).

      En este punto todavía no tenemos acuerdos para una propuesta específica, pero tenemos varias consideraciones que deseamos compartir como elementos involucrados en el debate:

-Pensamos que para definir la estructura organizativa (o estructuras organizativas en La Otra) necesitamos tomar en cuenta diferentes cosas:

I) La forma de la estructura tiene que estar en función de los objetivos concretos que se tengan. Nosotros identificamos algunos objetivos de La Otra, en distintos niveles:

 A MEDIANO PLAZO

+Construir el Programa Nacional de Lucha, escuchando primordialmente a toda la gente de abajo, no sólo los que están en La Otra Campaña.

+Potenciar nuestras luchas, conociéndonos y formando redes entre diversos individuos, familias, colectivos, organizaciones, y pueblos que tenemos luchas y necesidades comunes.

+Movilizarnos ante la represión que se ejerce sobre nuestros compañeros de La Otra (es decir, organizarnos para poder ser congruentes en los hechos con el principio de “si le pegan a uno, le pegan a todos”).

 A LARGO PLAZO

+Acabar con el sistema capitalista, y hacer un nuevo pacto social, una nueva constitución que no reproduzca el sistema de relaciones sociales del capitalismo. 

II) La forma de la estructura organizativa debe responder a la situación histórica concreta, al momento histórico particular en que vivimos. Debemos preguntarnos ¿cuál es nuestra realidad actual? para saber qué estructura necesitamos. La respuesta a esta pregunta es de vital importancia porque los grados de flexibilidad o rigidez de la estructura organizativa, o la combinación específica de horizontalidad y verticalidad que escojamos, deben relacionarse con la naturaleza del contexto que vivamos, incluido el carácter específico del enemigo al que enfrentamos. 

III) La estructura organizativa también debe estar en función de principios reguladores de la actividad política, como la revocabilidad y la rotatividad en las comisiones que la Otra Campaña considere necesarias, y la toma de decisiones privilegiando los consensos. Al tomar en cuenta estos tres elementos podemos ver que la estructura organizativa no debe ser definida exclusivamente a partir de nuestros deseos o filiaciones ideológicas. Por eso pensamos que es falsa la disyuntiva entre verticalidad absoluta y horizontalidad absoluta, y no vale la pena discutir la estructura organizativa en estos términos. No ha existido en la historia de las luchas de izquierda ninguna organización que haya estado plenamente en uno de estos extremos. Siempre se trata de combinaciones específicas de horizontalidad y verticalidad que dependen del contexto histórico, los objetivos que se desean alcanzar y los principios reguladores de la acción política. Algunos de estos determinantes tensionan nuestra opción hacia la horizontalidad (por ejemplo, necesitamos una estructura eficiente para escuchar a la gente de abajo) y otros tantos lo hacen hacia una estructura centralizada (por ejemplo, que la estructura haga posible una rápida convocatoria a movilizarse contra la represión): de lo que se trata es de encontrar la combinación específica que se corresponda con nuestro contexto, nuestros objetivos y nuestros principios. Además la estructura que adoptemos no debe definirse de una vez y para siempre, sino que debe poderse cambiar cuando deje de servir a los objetivos que nos planteamos o el entorno haya cambiado, para obedecer a un momento distinto en la lucha. Por otra parte, consideramos importante que todos los adherentes podamos definir qué necesita La Otra en este momento preciso: si mecanismos de coordinación entre organizaciones que vayan consolidando un movimiento de izquierda anticapitalista y/o la construcción de una sola organización de izquierda anticapitalista. 

-En lo que se refiere específicamente a los mecanismos para la toma de decisiones en La Otra:

*Urge avanzar en algo que ha quedado pendiente: delinear la otra geografía para poder tener regiones que subdividan los espacios de acción de la Otra y pueda haber mecanismos mínimos de representación (enlaces) a nivel local y nacional; además de mecanismos que garanticen la participación de adherentes que no se sientan representados por esas instancias. 

-En lo que se refiere a la representación:

*Cada espacio organizativo tiene que explicitar qué significado le da al representante, y el voto de confianza que le da en función de qué objetivos concretos. Asimismo necesitan establecer líneas generales consensuadas entre todos sus participantes que reglamenten la actuación de sus representantes. 

-En lo que se refiere a los espacios de coordinación: *Es necesario retomar la experiencia de lo que ha pasado con los espacios de coordinación que han nacido y decaído o muerto en el tiempo que llevamos construyendo la Otra Campaña. Tenemos que aprender a que esos espacios (unidades organizativas) tengan razón de ser en la distribución del trabajo y la cooperación para la realización de tareas comunes a todos los adherentes. Necesitan repartirse trabajos concretos para que se dé el tipo de coordinación que se requiere. 

Punto 3: De la política de alianzas de La Otra

(¿A quién apoyamos, con quién nos unimos?). Consideraciones previas:    

*Sabemos que existen otras luchas que han escogido otros caminos, pero no nos aliaremos con aquellas que:   -Hacen alianzas con la clase política o coquetean con ella, porque uno de nuestros principios básicos es la autonomía frente a las clases dominantes.

-Subordinan los referentes éticos y los principios a la táctica política.    

*Las alianzas que sí haga la Otra Campaña con otras organizaciones deben ser en función de las definiciones propias de la Otra, de sus principios y de sus objetivos.    

*La política de alianzas de la Otra va más allá de con quién marchar y con quién no; implica un nivel de compromiso y de compañerismo que tendríamos que asumir.    

*En este momento La Otra Campaña no es una organización sino un conjunto de organizaciones, y éstas demandan respeto a la política de alianzas de cada organización, siempre y cuando estas alianzas no contravengan los principios y objetivos de La Otra Campaña (por ejemplo, mientras que no se discuta y se acuerde entre todos los adherentes de la Otra el asunto de la APPM, algunos adherentes pueden formar parte de ese esfuerzo por su cuenta, en el margen de autonomía que tiene su organización, pero sin representar a La Otra).    

*La Otra Campaña debe definir una política de alianzas en el nivel nacional e internacional, explicitando los principios que la regulen, sabiendo que no necesariamente serán idénticos para ambos niveles: 

A NIVEL NACIONAL

a)     A quién NO apoyar: -Al Frentote

-A la Promotora por la unidad contra el neoliberalismo

-A los Diálogos Nacionales

-Al Frente Amplio Progresista  

b)    A quién SI apoyar:

-A otros movimientos que sen anticapitalistas, de abajo y a la izquierda e independientes de la clase política.  

A NIVEL INTERNACIONAL

-Nuestro primer nivel de relación y apoyo debería ser con los compañeros que se han adherido a la Sexta Internacional, pero debemos buscar los mecanismos por los cuales la Sexta mexicana pueda relacionarse con todas las organizaciones, pueblos, individuos, colectivos y familias adheridas a la Sexta Internacional, más allá de la relación que guardan directamente con el EZLN.

-Deberíamos instrumentar un mecanismo de enlace internacional que pueda representar de algún modo a todos los que estamos organizados en la Otra Campaña de México y el Otro lado.

-Debemos analizar si la condición de aliarnos solo con gente que tenga total independencia de la clase política en sus países se aplica en todos los casos en el terreno internacional. (¿Relación con los Foros Sociales Mundiales, etc?)

-Debemos analizar si la condición de aliarnos solo con gente que tenga total independencia de la clase política en sus países se aplica en todos los casos en el terreno internacional. (¿Relación con los Foros Sociales Mundiales, etc?)

Punto 4: Del lugar de las diferencias en La Otra

(¿Dónde estamos?).

 Hay que reconocer que una parte importante de la izquierda ha menospreciado algunas luchas pensando que hay unas más importantes y prioritarias que otras, valorando más las luchas que se articulan en torno a la cuestión de clase. Sólo a partir de los años 60’s y 70’s empiezan a mostrarse luchas con lógicas y resistencias que se dan no sólo en el plano económico, como los ecologistas, la disidencia sexo-genérica, las feministas, etc. Esas luchas comienzan a demostrar su radicalidad al tocar puntos álgidos del sistema de dominación que no pueden ser considerados como propiamente derivados de la condición de clase.

La Otra no debe cometer el error de jerarquizar las luchas que la conforman. Tenemos que reconocer que las formas de lucha contra el sistema capitalista son diversas, y que ninguna se resuelve por entero ni por sí misma dentro del sistema capitalista. Se debe reconocer que no hay luchas anticapitalistas más radicales que otras.

Debemos remontar el hecho de que a muchas de las opiniones de los compañeros de sectores “no tradicionales” -como la disidencia sexogenérica, el sector de mujeres o las trabajadoras sexuales- no se les ha dado el mismo peso que a otras opiniones para decidir las acciones generales que emprende La Otra. Además, debemos reconocer que hay muchos estereotipos en La Otra acerca de la lucha de los demás, así que hay que acercarnos para conocernos más allá de los estereotipos que tenemos entre nosotros, por ejemplo, lo que se piensa de la lucha feminista (anti hombres) o la lucha por los derechos indígenas (que quieren volver al Anáhuac). También pensamos que deben dejar de usarse los apelativos que desde fuera se le ponen a los compañeros –como gay u otros amores- y usar los nombres con los que los propios compañeros se autodenominan.

Por todo esto, creemos que es un trabajo diario de tod@s l@s que nos hemos sumado a la Sexta hacer ver el machismo, la homofobia, el autoritarismo con l@s niñ@s, la incomprensión y el desprecio a l@s ancian@s y el racismo en que caemos sin darnos cuenta, y entenderlos como problemas graves que son condición y efecto de la reproducción del sistema capitalista que queremos destruir. Además, militante consecuente de la Otra Campaña no puede ser diferente “dentro” de su casa que “fuera” de ella (en el espacio público); así que vemos que mucho de estas relaciones irrespetuosas, violentas y de desprecio que tenemos que transformar tienen un aspecto personal y familiar que tenemos que trabajar también; aunque tengamos miedo de ventilar nuestros asuntos íntimos, éstos no deben tratarse como “problema de cada quién”. Se trata de ser de izquierda tanto en la organización como en casa.   

Para cambiar estas relaciones y respetarnos verdaderamente tenemos que aprender a entendernos de acuerdo a nuestra especificidad y convivir con otros que no son igualitos a nosotros, que no se comunican igual, que viven cosas diferentes; establecer formas en que se puedan dar verdaderos diálogos entre nosotr@s para que la palabra de tod@s valga igual en La Otra Campaña.

Tenemos que buscar y aprender a interactuar con los que son diferentes a nosotros y que casi no conocemos, pero de los que tenemos mucho que aprender para seguir en la lucha anticapitalista.Pensamos que el poco avance que ha tenido La Otra en varios planos se debe a que no es fácil convivir y construir entre diferentes (“batallar con los otros”), y pensamos que las diferencias que más han pesado son las político-ideológicas, y no las diferencias o diversidades de género, etnia, edad o preferencia sexual. Por eso se ha propuesto que las unidades organizativas de trabajo se conformen en primera instancia por afinidad, casi siempre estableciendo cierta homogeneidad ideológica que facilite el trabajo conjunto.

Más allá de todo esto, pensamos que no debemos aceptar el proceso por el cual el sistema clasifica a unos como normales y a otros como diferentes, todos somos diferentes entre nosotros. Mujeres, indígenas, jóvenes, niños, ancianos, disidencia sexogenérica, etc. han sido considerados por el sistema como disfuncionales, criminales o inmaduros que requieren de tutela. Pero también hay que tomar en cuenta  que otras “diferencias” sí son aceptadas por el sistema capitalista o pueden ser asimiladas y refuncionalizadas por dicho sistema.

Más que darle un lugar a las diferencias, debemos ver que La Otra Campaña es diversa, y que lo que tenemos que hacer es comprometernos a respetar esa diversidad, sobre todo frente a los sectores de la sociedad que han sido siempre negados, reprimidos y despreciados. Finalmente, reconocemos a los indígenas como síntesis de todos los desprecios del sistema, y por eso pensamos que deben ser la columna vertebral de La Otra Campaña. 

Punto 5: De quiénes están convocados a La Otra y quiénes no

(¿Quién es compañero y quien no?).

 Convocados:

-Los que están de veras convencidos de que no existe posibilidad de cambio en el país por la vía electoral porque todos los partidos están al servicio del capital.

-Los que están convencidos de que los grandes problemas nacionales no se solucionarán dentro del régimen capitalista reformándolo o profundizándolo, ya que nuestro camino es ir más allá del capitalismo como forma de organización social.

-En su vertiente nacional, convoca a todos los mexicanos por nacimiento o adscripción dentro o fuera del territorio mexicano. 

No convocados:

-No a los miembros de partidos políticos electorales. 

-No a las asociaciones políticas nacionales o locales.

-No a los partidos que aspiran a convertirse en partido electoral.

-Nada con aquellas organizaciones políticas que reciban presupuesto estatal, federal o municipal.

-Nada con aquellas organizaciones políticas que reciban financiamiento de las fundaciones, agrupaciones o corporaciones empresariales. 

Punto 6: De las tareas comunes a tod@s l@s adherentes de La Otra

(además de las que cada quién tiene según su lucha).     

 Las tareas siguientes son aquellas que consideramos necesarias para que tod@s l@s adherentes cumplan un nivel mínimo de participación o militancia: 1.     Lucha por la liberación de los presos políticos de la Otra y el país, presentación con vida de los desaparecidos y castigo a los responsables de los asesinatos y torturas. 2.     Crear los mecanismos necesarios para evitar, o en su caso atenuar los costos de la represión.

3.     Que toda La Otra aprenda de las diversidades y se sensibilice ante las diferencias, especificidades y discriminaciones presentes en su interior.

4.     Conocer a aquell@s compañer@s de los que no sabemos nada o sabemos muy poco, especialmente la disidencia sexogenérica, la lucha feminista, la lucha ecologista, la lucha de los jóvenes, la lucha de los niños, la lucha de los ancianos, etc.

5.     Formación política:

-Crear un piso común para entendernos entre todos los adherentes de la otra, en términos como capitalismo, neoliberalismo, izquierda, abajo, nueva forma de hacer política, etc.

-Formar cuadros para irnos preparando y que tod@s podamos participar en las tareas que conlleva la lucha anticapitalista.

6.     Posibilitar por lo menos a tod@s l@s adherentes el acceso a la información relevante sobre La Otra campaña, sus discusiones internas y las denuncias de tod@s l@s compañer@s de La Otra, independientemente de su lengua y los medios de comunicación que tengan disponibles.

7.     Participar en las definiciones de La Otra Campaña en general, cuando se tengan que hacer.

8.     Levantar el Programa Nacional de Lucha, escuchando las demandas de los distintos sectores populares que integran la nación.

TODOS POR OAXACA. La UAM apoya la lucha del pueblo oaxaqueño y exige la salida de Ulises Ruiz

Octubre 13, 2006

El siguiente texto es una propuesta de desplegado para publicarse en El correo ilustrado de La Jornada y en el periódico oaxaqueño Noticias. Si estás de acuerdo con él, suscribelo dando tu firma en la mesa que todos lo jueves pone el Colectivo Axolote frente al Edificio F, en la UAM-I. O en la mesa de la Brigada Sembrando Dignidad (los del café zapatista) ubicada en el Kiosko, muy cerca de la Cafetería. También puedes manifestar tu adhesión al correo uamiconlasexta@yahoo.com.mx

 Desplegado.  México está viviendo una de las peores crisis de legitimidad del sistema político en su historia reciente. Oaxaca, uno de los estados más empobrecidos del país, ha decidido transformar, desde lo social, sin partidos políticos ni liderazgos verticales, su situación de miseria, exclusión, despojo, violencia institucionalizada y autoritarismo. La fuerza y profundidad de este movimiento, encabezado por la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca (APPO) -que es una instancia en la que confluyen organizaciones sociales, sindicales y civiles, así como indígenas, campesinos, estudiantes, mujeres, colonos y, en general, el pueblo oaxaqueño-, cuya demanda central es la desaparición de poderes, con la consecuente salida del actual gobernador Ulises Ruiz, sólo se  explica por siglos de resistencia y preservación de ancestrales formas de autogobierno frente a una burocracia estatal de carácter racista y caciquil. Como respuesta a esta lucha, los gobiernos federal y estatal han desatado una campaña de represión que incluye un cerco informativo y criminalización de la resistencia por parte de los grandes medios de comunicación,  implementación de grupos paramilitares y militares, porros, policías encubiertos, además de una probable incursión de las fuerzas armadas con la finalidad de debilitar y destruir este movimiento popular.  

Ante a esta situación, nosotros, estudiantes, profesores y trabajadores de la Universidad Autónoma Metropolitana (Iztapalapa, Azcapozalco, y Xochimilco)  manifestamos nuestra solidaridad y apoyo al pueblo de Oaxaca y exigimos el cese de la ola represiva que se ha desatado en el estado, así como la destitución y castigo al gobernador ilegítimo Ulises Ruiz Ortiz.