Las siguientes son las palabras recogidas en la reunión preparatoria rumbo al Encuentro Universitario “La universidad que tenemos, la Universidad que queremos”, realizada el viernes 28 de marzo de 2008 en la UAM-Iztapalapa. A la sesión asistieron aproximadamente 30 personas, entre estudiantes, profesores y trabajadores, convocados a discutir cuatro preguntas: ¿Cuáles son los problemas que ve en la UAM como estudiante o trabajador?, ¿Cuáles piensa que son sus causas?, ¿Cómo se podrían solucionar?, ¿Qué puntos en común pueden tener las demandas de estudiantes y trabajadores? El resultado es un primer paso en el camino de ubicar las problemáticas que son comunes y las propuestas de solución que podrán articularse en un programa de lucha destinado a transformar nuestra universidad. Con esto proponemos una metodología para levantar organización y movilización sin saltarse etapas y construyendo el proceso entre todos, sin esperar que alguien más organice nuestras demandas y redacte los documentos fundamentales.
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1. El primero de nuestros problemas es el del presupuesto: quién los asigna, cómo se distribuye, cómo se aplican los topes salariales al interior de la UAM. Todo esto debería estar sujeto a consulta general, aunque la administración considere que es de su competencia exclusiva.
2. Otro problema es la falta de voluntad política para impulsar reformas en la universidad (reformas académicas, reformas, jurídicas, etc.)
3. Hay también un doble discurso y ausencia de democracia al interior de la UAM, en sus órganos de gobierno, pero también en sus aspectos más cotidianos.
4. Es difícil mantenerse en la UAM si trabajas además de estudiar, porque, entre otras cosas, se ha reducido el turno vespertino. No hay consideración hacia los diferentes ritmos de aprendizaje. Hay un alto porcentaje de rechazados.
5. Las cuotas son altas, comparadas con otras universidades públicas como la UNAM. El presupuesto es asignado a discreción, de manera unilateral, y gastado a manos llenas por los funcionarios.
6. Hay una marcada polarización salarial y de condiciones laborales entre los profesores de base y los profesores de temporales: unos gozan de becas y estímulos, mientras los otros están precarizados. Sin embrago, ambos sectores viven condiciones de trabajo que demeritan la docencia: los profesores de base son remunerados a través de los estímulos que generan descuido en la docencia, individualismo, competencia y división; mientras los profesores temporales sufren bajos salarios, falta de prestaciones, inestabilidad laboral, etc.
7. Hay una injusta distribución de los ingresos al interior de la Universidad. Los salarios de los trabajadores administrativos son bajos. Además, se han generalizado y vuelto cotidianas las violaciones al Contrato Colectivo de Trabajo.
8. Se vive una tendencia hacia la privatización de los servicios internos y la subcontratación de otros tantos.
9. Las autoridades no solucionan los problemas negociando, cediendo, sino con la fuerza, de manera autoritaria.
10. No hay vinculación entre lo que se estudia y la realidad nacional. Además, la universidad ha dejado de ser un espacio de discusión, de análisis y de crítica.
11. Existe una apatía y desinterés inyectado a los estudiantes por los profesores, interesados en que la Universidad sólo sirva para transmitir conocimientos.
12. La organización trimestral no permite a los estudiantes “socializar” ni tener sus tiempos propios. Tiende a fragmentarnos y hacer que olvidemos el entorno. Es un sistema perverso que impide disfrutar o aprovechar adecuadamente nuestro tiempo de universitarios.
13. Tanto estudiantes como trabajadores olvidan ser críticos y autocríticos. Se olvidan de “intervenir” en su realidad.
14. Las autoridades son recalcitrantes y cerradas en sus dogmas. Son administraciones “cuadradas” en la solución de los problemas.
15. En los talleres faltan materiales y herramientas. A veces, lo profesores tienen que llevar su propio material, pagado de su bolsa, Para eso sí escatimamos recursos, incluso afectando la salud de los trabajadores. Además, estos genera conflictos entre miembros de la comunidad universitaria.
16. Los estudiantes carecen de una organización. Los trabajadores académicos y administrativos tienen la suya, pero los estudiantes no han podido construir una. Una propuesta sería sacar delegados por cada uno de los grupos.
17. Los servicios están subutilizados porque los estudiantes no se organizan para exigir u organizar su uso.
18. No tenemos claridad acerca de nuestros propios intereses. Hay que organizar la discusión sobre esto.
19. Las divisiones disciplinarias se han vueltos distanciamientos y hasta divisiones políticas. Hay que quitarnos los prejuicios y tender puentes.
20. Los profesores están divididos, enemistados, y arrastran a los estudiantes en sus pleitos.
21. Entre los estudiantes hay temor a expresarse, no se manifiesta lo que se piensa. Son pocos los que pertenecen a colectivos o grupos, y éstos están desorganizados o descoordinados.
22. En lo general, existe una marcada falta de compromiso en lo que hacemos profesores y estudiantes. No hay entrega, compromiso, en las filas de los académicos. A los estudiantes se les vende un ideal de sistema que los vuelve apáticos.
23. Hay un marcado ausentismo de los profesores; inconstancia; indiferencia; indolencia. No se dan a la tarea de “generar mejores universitarios”.
24. Por sólo buscar más puntos de productividad, atienden más la investigación y descuidan la enseñanza. Hay que nivelar la investigación con la enseñanza.
25. El problema de fondo es un conflicto de clases que atraviesa la UAM, reproduciendo la división de clases de la sociedad en general. Por eso hay que buscar construir una conciencia común, que es una conciencia de clase entre trabajadores y estudiantes.
26. Tenemos una idea equivocada sobre la naturaleza de la universidad pública: en realidad la universidad pública no es del pueblo sino del estado. Formamos cuadros para el capital, aunque a veces se ha tenido que ceder conquistas a los trabajadores.
27. Los estudiantes no se identifican con los trabajadores, no se identifican a sí mismos como trabajadores. Además, olvidan que lo que tienen son conquistas logradas por la lucha de los chambeadores.
28. Se lucha generación por generación, sin memoria histórica, por cosas que además son harto elementales.
29. Sufrimos una ofensiva brutal del capital desde 1989 que ha disminuido las conquistas de los trabajadores.
30. El gremio de los trabajadores universitarios, específicamente el Situam, lucha de manera aislada, No hay unidad en torno de sus demandas. Hay que plantear la unidad de las luchas como luchas de clase.
31. Los cursos están mal organizados: hay cupo insuficiente o hay sobrecupo. También los cursos de idiomas son insuficientes y sus horarios están empalmados con las clases de tu carrera. Además no hay convenios con otras instituciones como vía alternativa para solucionar éste problema.
32. En la biblioteca faltan libros, no hay baños en su interior, la ventilación es mala, está desorganizada y el mobiliario se halla en mal estado.
33. No hay espacios para la convivencia estudiantil. Las actividades culturales y deportivas están empalmadas con los horarios de nuestras clases. No hay espacios para desahogar actividades “extra-académicas”.
34. Para resolver los problemas es necesario que se sepan, que se difundan y que se analicen. Hace falta, por ejemplo, un periódico u otro medio para difundir los problemas locales.
35. Eventualmente, deberíamos convocar a reuniones para tratar problemas agudos específicos, concretos.
36. ¿Quién toma las decisiones en la UAM? En la forma de gobierno deberían tener más cabida los estudiantes para incidir en las decisiones sobre problemas concretos.
37. Hay que decidirse y darse tiempo para intervenir en la vida universitaria.
38. Debemos luchar contra los “filtros” porque con ellos se olvida el principio de educar a todos de la misma manera. ¿Quién pone los límites para el cupo de cada grupo?
39. Hay que cambiar la imagen de los trabajadores, los estudiantes y los profesores, ubicando y diferenciando las causas.
40. Los profesores “corren” para “cubrir el programa”, lo que, entre otras cosas, limita la libertad de cátedra. Los estudiantes “corren” para titularse sin importar cómo ni con qué.
41. ¿Qué cambios nos ayudan para enderezar varios problemas a la vez? Por lo menos: Trato y derechos iguales para todos, y Participación de todos en las decisiones.
42. La biblioteca pasó 6 meses sin coordinador. Una coordinación puede funcionar sin tantos jefes. Los jefes luego no son especialistas en las áreas que dirigen, no tienen conocimientos mínimos o básicos en los temas de sus coordinaciones. Se eligen arbitrariamente por compadrazgos políticos y se dedican más a hostilizar a los trabajadores que a resolver los problemas. Además, actúan para “parchar” problemas y no para buscar soluciones de fondo. Generalmente los proyectos se dejan a medias, se abandonan a capricho y por eso existen “servicios híbridos”, “modernizados” a medias.
43. A los trabajadores se les quita su materia de trabajo y se les congela, se les deja sin funciones, como resultado de los proyectos impulsados por la administración. Se privilegian las soluciones que ahorran presupuesto pero generan conflictos laborales y dificultan la prestación adecuada de los servicios.
44. Los funcionarios centralizan la información. La “modernización” de los servicios ha agudizado esta tendencia. Les sirve para ocultar o par no compartir información.
45. Los profesores se valen de sus propios medios para conseguir la bibliografía de sus cursos. Eso vacía de funciones a la biblioteca. No mandan a los estudiantes a la biblioteca. Millones de pesos se quedan sin uso. Es una forma inadecuada de paliar el problema y aplazarlo para que no truene ahora.
46. Los problemas no se atacan de raíz. A veces las soluciones son fáciles, pero no se realizan por falta de iniciativa. A veces no se requieren tantos recursos para solucionar los problemas, pero se tienen ideas equivocadas sobre las causas reales.
47. Los trabajadores han tenido propuestas para solucionar algunos problemas, han “tejido” soluciones, pero su palabra no han tenido eco en los funcionarios.
48. La administración tiene la idea equivocada de que mejor tecnología implica necesariamente despidos laborales y “secretos”, “conocimientos”, que están fuera del alcance de los trabajadores.
49. En la biblioteca las compras estuvieron congeladas durante 5 años. Además, por las iniciativas “modernizadoras” también las donaciones estuvieron detenidas en el departamento de clasificación. Otro grave problema son las publicaciones embodegadas: libros y revistas editadas por la UAM que no están disponibles o no tienen salida al público.
50. Los servicios de biblioteca fueron dispersados para intentar cubrir las deficiencias: ahora tenemos acervos pequeños regados por toda la universidad, además de pequeñas bibliotecas dentro de la biblioteca. El problema se “solucionó” creando otro problema.
51. En general, los servicios carecen de espacios de interacción permanente con los usuarios. Además, se padece la ignorancia de los jefes que genera errores garrafales en la prestación de los servicios.
52. El presupuesto de la universidad es suficiente, pero esta mal canalizado, mal empleado.
53. Hay que sumarse a la lucha y conjuntar luchas. Hay que aliarse con el sindicato y con los trabajadores.
54. No hay profesores suficientes y la administración se niega a contratar nuevos o basificar a los temporales. Se ahorra dinero a costa de los profesores temporales a los que no se les pagan prestaciones.
55. También se ahorran recursos a costa de la capacitación de los trabajadores. Todo lo ahorrado es gastado de manera superflua y a discreción. Se despilfarran los recursos que son de todos y debieran ser para todos.
56. Las decisiones son tomadas por pocos. A los estudiantes les falta una representación real. No hay forma de mandatar a los representantes, que, además, son elegidos con una bajísima participación. Los cargos de representación no funcionan. Urgen reformas orgánicas.
57. Hay que proponer nuestra propia agenda, con nuestros propios tiempos.
58. Desconocemos cómo funciona verdaderamente la UAM. Hay que apoyarse en los trabajadores para solucionar esta carencia.
59. Debemos impulsar un proceso de organización y movilización basado en los procesos de trabajo que existen en la universidad: organización de la cultura, investigación, enseñanza-aprendizaje, administración-operación.
60. En general, debemos enfatizar la defensa de los derechos democráticos de la comunidad universitaria y la autogestión (funcionamiento sin burocracia).
61. Una pregunta que debemos hacernos es ¿impulsamos reformas o revolución? ¿Debemos sólo democratizar y pedir que los funcionarios funcionen?
62. Hay que defender nuestros derechos. Debemos organizarnos para éstos y para la convergencia con los trabajadores.
63. Una urgencia es “organizar a todos los estudiantes”, impulsar un fuerte movimiento estudiantil en la UAM.