Archivo de Marzo 2008

La UAM en huelga y el Sr. Melgoza regresando de vacaciones

Marzo 30, 2008

Colectivo Axolote, UAM-Iztapalapa, boletín # 7. Desde el pasado 7 de  marzo, el  secretario general de la UAM,  Luis Javier Melgoza Valdivia, se retiró  de la mesa de negociaciones, expresando así una  vez  más, su forma  de  resolver el  conflicto en la  UAM y su  preocupación por la comunidad universitaria y la investigación. Ante  la  negativa de la  universidad  de  sentarse  a  negociar y con la  frente muy en alto  algunos trabajadores y  estudiantes de  esta universidad decidieron iniciar  una  huelga de  hambre, como  medida de  presión hacia las autoridades universitarias que  no quieren  escuchar  ni  ver las demandas de los trabajadores. Ésta huelga inicio el  día 19  de marzo y  se encuentra  instalada en el local sindical, localizado en  calzada de Tlalpan 1036.     

Pasadas las vacaciones y después de 17  días el  secretario general decidió  dar la  cara nuevamente al SITUAM,  ya que el  pasado lunes 26 de  marzo  se llevo a cabo una reunión en las instalaciones de la STPS,  promovida  por esta  misma secretaría. La reunión  no  duro más de una  hora en la cual las partes en  conflicto no  negociaron absolutamente nada, ya que  el  representante de la  universidad expuso  que “ considera innecesario reinstalar una  mesa de análisis bilateral”. Nuevamente ofreció al SITUAM el 4.25 en salario y el 1.25 a prestaciones, ofrecimientos que  no resuelven  en  nada las  demandas de  fondo de los  trabajadores.  Si la  base  trabajadora  decidió estallar  la  huelga no fue para que  después de 50 días les  ofrecieran lo mismo que les ofrecieron antes del  estallamiento de la huelga.   

Qué  ética  profesional  tiene este  secretario, cuando ante la indignación de la  base trabajadora pide un  receso del  cual nunca regresa. Y después  dicen  que  la  base  trabajadora  es  la responsable del alargamiento de la huelga. El señor Melgoza olvida que  quienes tienen más  interés  en levantar  la huelga son los  trabajadores, ya que ellos sí están  conscientes que la perdida del  trimestre será responsabilidad de la universidad y que más de 5000 familias están  siendo afectadas de  manera directa, al tener cerca de dos  meses que no perciben ingresos. Pero  bueno,  ¡qué le  preocupa a él que  sigue cobrando  los 93 514.16 que percibe entre salario, prestaciones y estímulos!. Mientras su  salario se  acerca a los 100 000 pesos, un  trabajador de base gana  cerca de $3 538.03 y el ofrecimiento de la  universidad le alcanzaría a  cada trabajador  sólo para comprar un  boleto más del metro.  

Qué ética profesional tiene este secretario y su vez la universidad a la que representa, ya que busca responsabilizar sólo a los  trabajadores de la perdida del  trimestre, que ética es  esa que dice un día: “ te ofrezco el  100 % de salarios caídos y  te quito  todo  lo que había ofrecido anteriormente” y después al  otro  día  dice :“ te ofrezco  solo el 4.25 y 1.25 y ya no  hablemos de  salarios caídos”, qué ética es aquella que  busca resolver un  conflicto mediante amenazas o ultimátum, qué ética es aquella que  busca negociar mediante un  carteo y sin la presencia de la  base  trabajadora, qué ética es aquella que busca crear sindicatos blancos en el seno un conflicto laboral. Ante esta carencia de ética es  evidente, que antes que resolver el conflicto, la universidad mediante este representante busca por  todos los medios derrotar al  sindicato de  manera definitiva, logrando así cimentar lo que serían los principios de una  universidad privada que se  dice publica. 

Pese  a  tener todos los  medios informativos en  contra, ya  sean escritos o televisivos la base  trabajadora resiste dignamente y  no  da un paso atrás, no  se muestra intransigente ya que buscando resolver  el  conflicto ha ido  modificando de manera substancial  su pliego petitorio, de  11 puntos  fundamentales que buscaba negociar, los ha reducido de manera sustancial. Pero qué  quiere la universidad, ¿que renuncien a su  legitimo derecho constitucional a la  huelga, como  arma de lucha?   ¿o  llevar  a la base  trabajadora al  trabajo esclavo, sin derechos, ni  prestaciones, ni  nada que  contravenga los  intereses del  modelo neoliberal  de  universidad ?.     El día  de hoy la  base  trabajadora nos da un  ejemplo a  los universitarios de resistencia y dignidad. No  luchan solo  por  beneficio propio, sino por un beneficio colectivo y por su futuro. Quienes deseen saber toda la información de primera mano pueden acudir a cualquiera de las  unidades y preguntar a  los  trabajadores sobre el  proceso. Los  medios informativos  durante todo  el  proceso de huelga y  especialmente en los  últimos días han  expresado que la  huelga ya se iba a levantar el pasado lunes 24 de marzo, pero cabe  recordar que la huelga no  se levanta de manera unilateral, sino  por acuerdo de las  partes. 

Consulta la pagina : huelgauam.blogspot.com          

La administración de la UAM apuesta a que la huelga se evapore

Marzo 14, 2008

·        Da por agotada las negociaciones y se sienta a esperar las vacaciones

·    El Sr. Melgoza, un ideólogo del retorno al siglo XIX 

Boletín # 6, Colectivo Axolote, uam-iztapalapa. A la comisión negociadora de la UAM, encabezada por el Sr. Melgoza, se le acabaron los pretextos el pasado viernes 07 de marzo a las 22:30 hrs. No hallando «provocadores» a quienes seguir inculpando ―dado que en esta ocasión la protesta de sindicalistas y estudiantes adoptó el inteligente recurso del performance, la ironía y los tapabocas― no tuvo más alternativa que dejar ver de manera desembozada su negligencia: simple y llanamente, sin argumento alguno y de manera unilateral, decidió dar por agotada las negociaciones en los puntos fundamentales, dejando entrever que a su juicio únicamente quedan «detalles» que acordar por vía escrita para dar por terminado el conflicto que vive la Casa abierta al Tiempo. De esa manera, la grave situación que atraviesa la UAM fue resuelta de un plumazo ¡en la cabeza del Sr. Melgoza y compañía! Justo a tiempo para que los funcionarios se puedan ir de vacaciones sin preocupación alguna, con la conciencia tranquila, esperando que el tiempo lo resuelva todo, apostando al desgaste del Situam para ver si a su regreso ya no existe la huelga o alguien más les hizo la chamba.

Pero esto no es algo extraño. Es la consecuencia lógica de la indolente estrategia seguida por los funcionarios frente al paro de labores. Pareciera que los más interesados en la prolongación del conflicto son las autoridades, en una perversa lógica que busca más aprovechar la ocasión para propinar una derrota definitiva al sindicato que llegar a puntos de acuerdo. Siguiendo éste guión, la comisión negociadora de las autoridades universitarias ha suspendido unilateralmente las pláticas en varias ocasiones y se ha negado a trabajar los fines de semana a pesar de la exigencia explícita que en este sentido le han hecho los trabajadores. El punto culminante de esto no podía ser otro que «dar por agotada» la negociación, después de bostezar abundantemente en la mesa cada vez que el Situam presentaba argumentos y cifras como sostén de su postura. Siguiendo las enseñanzas del Sr. Salinas de «ni los veo ni los oigo», cerrada a piedra y lodo, la postura oficial no se movió un milímetro. Permaneció inconmovible, rígida, ortodoxa y doctrinaria en el acatamiento de dos premisas que, digan lo que digan, tienen el inconfundible tufo neoliberal y son simples adaptaciones vulgares para uso casero de cualquier manual norteamericano de economía: no hacer nada que contravenga la legislación vigente y no acordar nada que ponga en riesgo financiero a la institución.

Pero nadie que no sean sus fantasmas ha pedido el Sr. Melgoza la violación de estos dos preceptos. Por el contrario, la solicitud de la representación sindical ha denunciado precisamente la sistemática violación de una ley vigente, el Contrato Colectivo de Trabajo, quebrantamiento que las autoridades han aceptado con la excusa de que, por ejemplo, en el caso de la Unidad Cuajimalpa se hizo ¡por causa de una «situación excepcional»!. De la misma manera, frente al tema de la viabilidad financiera de la UAM, es la representación sindical la que ha exigido un freno para el derroche de los recursos universitarios, alertando sobre los excesos de una administración que se permite el lujo de comprar un autobús VIP de 5 millones de pesos, gastarse 87 millones más en estímulos para su personal de confianza durante el 2007, o echar por un hoyo negro 187 millones utilizados en la compra del terreno para el flamante cuarto plantel. Ante el hecho de que partidas presupuestales ajenas a las funciones sustantivas de la universidad son las más abultadas, la administración presentó el pobre recurso de que «la obtención, asignación, aprobación y aplicación» de los recursos económicos no son materia bilateral, sino prerrogativa exclusiva precisamente de los más beneficiados. Ellos deciden con cuánto se quedan y cuánto otorgan como limosna a los trabajadores.

La verdad es que la preocupación por la ley y las finanzas aplican frente a las demandas de los trabajadores, pero no frente a la voracidad y los privilegios de los funcionarios y sus incondicionales. Las dos máximas neoliberales en cuestión son mero revestimiento ideológico para la conservación de los intereses de la camarilla de rectoría y para la contención de las reivindicaciones de los chambeadores. Y de esa cantaleta vil sobre el estado de derecho y la disciplina fiscal no ha salido el Sr. Melgoza, quien ha suplido los argumentos con el recurso fácil de las frases hechas, la mirada directa a las cámaras de televisión, los desplegados pagados con dinero oficial y las mentiras que a fuerza de repetirse pretender convertirse en verdades.

Como todo buen ideólogo, el Sr. Melgoza prefiere morir antes que ceder, prefiere el fin del mundo antes que soltar prenda. Como buen neoliberal, se ampara en su credo para retar a los trabajadores. Y no conforme con todo eso, adereza el asunto con sus preferencias personales que dan un toque todavía más cerril a sus posiciones. Digno representante de la sociología patronal, alumno adelantado de quienes abandonaron el punto de vista de la clase trabajadora por unos cuantos puntos de productividad, educado en la utopía capitalista de un mundo sin sindicatos, el Sr. Melgoza se autoerige reformador de los procesos de trabajo y director de la reestructuración y modernización laboral en la UAM, aún cuando para ello no se tome la molestia de tomar en cuenta a nadie. Piensa que ha llegado la hora para poner en práctica lo aprendido en sus libros acerca de las «nuevas» formas de administración de la fuerza de trabajo. Pero a nadie engaña con sus «nuevos aires». En realidad es un auténtico emisario del pasado, concretamente del siglo XIX cuando la patronal hacía y deshacía a su antojo, sin bilateralidad, sin contratos colectivos, sin organizaciones gremiales, con derechos plenipotenciarios sobre la movilidad de los trabajadores, sobre el ensanchamiento discrecional de las áreas de trabajo, etc. Las razones de la contraparte y el arte de la negociación basada en la concesión y la flexibilidad, no entran en su feudal cabeza. Allí solo entran palabras bonitas como «flexibilidad laboral» y «polivalencia», entre otras tantas diseñadas para ocultar lo que a estas alturas de la historia es un hecho empírico irrefutable: las medidas que el Sr. Melgoza se empeña por introducir en la UAM han provocado la generalización de la precarización y la superexplotación del trabajo en México.

Después de dos décadas y media de «modernización y reestructuración laboral» en nuestro país, aproximadamente tres cuartas partes de los trabajadores no disfrutan de un «empleo digno o de calidad» tal como lo define la Organización Internacional del Trabajo. Padecen jornadas excesivas, no tienen contrato escrito, reciben salarios insuficientes para vivir, carecen de prestaciones, son subcontratados, se ven obligados a tener más de un empleo, laboran en el sector informal, tienen puestos de baja capacitación y corta duración, o deben seguir laborando después de su jubilación. El salario mínimo real, que dejó de crecer desde 1976, acumula 80 por ciento de pérdida en su poder adquisitivo; mientras la productividad, engañoso indicador de la intensificación del trabajo, crece de manera sostenida y con ello las ganancias del capital. Este «paraíso» es el que pretende introducir el Sr. Melgoza en la UAM con la consigna de ¡abajo los privilegios que al mundo se vino a sufrir parejo! Pero si la universidad ha sido el refugio de los derechos civiles y las libertades ciudadanas en tiempos de oscuras tiranías políticas, ¿por qué no ha de ser refugio de los derechos laborales en tiempos de oscuras tiranías económicas?

De estos y otros temas prefieren no saber los administradores de la UAM. Optan por irse de vacaciones soñando que los trabajadores se cansan de su huelga, se les acaban los recursos, discuten y se despedazan entre ellos o simplemente se aburren y arrían sus banderas para irse a las playas del D.F. Los funcionarios no han querido escuchar razones y prestan oídos sordos a los consejos y las advertencias. El paro de labores seguirá y la razón principal es la rigidez de la administración, el doctrinarismo y la ortodoxia de su comisión negociadora, la arrogancia de no tener otra estrategia que la negativa rotunda. Sin embargo, hay quienes sí han parado oreja en las negociaciones. Hay quienes han sopesado los argumentos de las partes y las líneas de definición en torno de las cuestiones fundamentales que se encuentran sobre la mesa, sacando las siguientes conclusiones:

1.     La discusión sobre el alza salarial y las prestaciones se transformó en una discusión sobre la distribución interna de los recursos públicos otorgados a la UAM. Más que «romper el tope salarial» el Situam propone una más equitativa repartición del presupuesto, hoy gastado en prebendas para el personal de confianza, en el pago a empresas subcontratadas, en las escandalosas remuneraciones de los mandos medios y altos y en el goce de lujos y excesos para algunos. El problema no es la falta de recursos, sino el monopolio que sobre la asignación y el disfrute tiene una parte muy reducida de la comunidad universitaria. El sindicato ha demostrado la viabilidad de sus propuestas y ha presentado alternativas de solución cuyo único impedimento es la voluntad de la patronal.

2.     Mientras los trabajadores pugnan por el respeto a los acuerdos bilaterales firmados, contenidos básicamente en el Contrato Colectivo, los funcionarios claman por prerrogativas para ellos que no están escritas en ninguna parte. Por eso, en el punto en que se discuten los abusos, el acoso laboral y la situación de excepción que sufren los intendentes de Azcapotzalco, la comisión negociadora de la universidad pretende tener derecho a determinar unilateralmente las áreas de trabajo y otras condiciones laborales. No acepta el término de «áreas fijas» que rige para las unidades de Iztapalapa y Xochimilco y pretende tener el derecho de mover a su antojo y con malos tratos a los trabajadores. Para satisfacer este punto, la universidad no tiene que gastar un solo peso. El único impedimento es que afecta uno de los principios más queridos por el Sr. Melgoza y compañía: la unilateralidad, el no querer reconocer en el sindicato a un actor legítimo a la hora de acordar las condiciones de trabajo.

3.     En el caso de Cuajimalpa, donde la UAM ha subcontratado todos los servicios de limpieza, cafetería, mantenimiento y vigilancia, el sindicato ha aceptado no solicitar todas las plazas de manera inmediata. Con 75 plazas y un acuerdo de cumplimiento futuro se da por satisfecho para levantar la huelga. Ha flexibilizado su postura, pero se ha topado con pared. La universidad se empeña en conceder sólo migajas: 37 plazas, aún cuando seguir con el esquema de subcontratación de todos los servicios signifique un gasto mayor que tener sólo trabajadores sindicalizados.

4.     Cercada por todos lados, la administración universitaria acepta abrir el Cendi 3. No le ha quedado de otra. Pero pretende cobrarse la afrenta del paro de labores ofreciendo únicamente 40 plazas, ¡20 menos que las ofrecidas antes del estallido de la huelga! Además, las condiciones de apertura son inaceptables porque ignoran las condiciones de operación pactadas bilateralmente, expresadas en el acuerdo 08/90.

5.     Un «acercamiento» muy cacareado por los señores de rectoría es el relativo a las demandas de capacitación. Extraña situación esta donde los trabajadores exigen ser capacitados y la administración se niega o regatea el asunto. Ofrece la ridícula cantidad de 70 cursos adicionales, 18 por unidad en promedio, notablemente insuficientes para revertir o siquiera compensar los años de rezago, sobre todo si estos se basan en el deseo de que los chambeadores asimilen principios patronales de «superación personal» antes que conocimientos necesarios para el mejor desempeño de sus labores o la prestación de un mejor servicio a los estudiantes.

6.     Del asunto de los temporales académicos mejor ni hablamos. La universidad se ha negado a tocar el punto alegando que no es materia de negociación bilateral, sino asunto de exclusivo tratamiento por parte de los órganos colegiados. De manera tramposa acusa a la representación sindical de querer saltarse los mecanismos académicos para la selección de profesores, como los concursos de oposición. Pero lo único que se propone el sindicato es el reconocimiento de que cientos de docentes viven en la incertidumbre laboral, firmando contratos trimestrales para dar cursos que de manera permanente prefieren no dar los profesores-investigadores de tiempo completo, con bajos sueldos y pocas prestaciones, en una agonía que en algunos casos se prolonga ya por 15 años y que seguramente no es el ideal de trabajo que soñaron cuando escogieron su vocación magisterial.  

Así van las negociaciones, así va la universidad. Mientras tanto otras aguas, más profundas, se agitan en la UAM. Es la incipiente toma de conciencia de algunos estudiantes sobre el mal rumbo de su casa de estudios y sobre la necesidad de organizarse. Es también la incipiente alianza entre los trabajadores de base y algunos estudiantes, que han compartido en estos días el pan y la sal y han aprendido a escucharse y reconocerse.

Reuniones informativas sobre la huelga en la UAM

Marzo 7, 2008
A los estudiantes de la UAM:
A 34 días del conflicto de huelga por el que atraviesa nuestra universidad, estudiantes de las cuatro unidades reunidos el pasado 5 de marzo consideramos que:
-         Es más necesario que nunca refrendar nuestro apoyo a la lucha de los trabajadores para que este conflicto se resuelva de manera justa, pronta y pacífica.
-         Es urgente la participación de los estudiantes en la construcción de una propuesta de recalendarización que realmente nos beneficie, de manera que no se tomen resoluciones autoritarias, como en ocasiones anteriores donde el trimestre fue compactado.
Convocamos a reunirnos en las siguientes reuniones informativas por unidad:
-         Xochimilco: Viernes 7 de marzo a partir de las 10:00 hrs. en el kiosco de la Alameda Sur (Parque de los Coyotes).
-        Iztapalapa: Lunes 10 de marzo a partir de las 11:00 hrs. en la puerta principal de la unidad.
-         Azcapotzalco: Martes 11 de marzo a partir de las 12:00 hrs. en la puerta 2 de la unidad.
Con el fin de reflexionar sobre el proceso de construcción de nuestra organización estudiantil, realizaremos un taller con el apoyo del Prof. Carlos Medina Gallegos el día miércoles 12 a las 10:00 hrs. en el local del SITUAM.
Asimismo, invitamos a la reunión general de estudiantes que se llevará a cabo el próximo jueves 13 de marzo a las 10:00 hrs. en el local del SITUAM ubicado en Tlalpan 1036, a cuadra y media del metro Nativitas.
Estudiantes de las cuatro unidades de la UAM.

Las autoridades de la UAM prolongan la huelga

Marzo 7, 2008

Boletín # 5, Colectivo Axolote 

A  toda  la  comunidad estudiantil  se  le  informa que  la  huelga continua y que  no  se dejen  sorprender por rumores de clases extramuros o  clases virtuales,  ya  que  de  llevarse a  cabo a cabo  estas,  no  tendrían validez alguna  en materia curricular y si  gustan  pueden checar la  legislación universitaria. Durante el  proceso de huelga todo  trámite o  actividad académica  queda suspendida,  hasta  terminada  la  huelga. Y  también  por  lo del  rumor de perder el trimestre  eso  nunca  a  pasado, ni  en la  huelga anterior  que  duro mas de 40 días, lo  que  procede es recorrer el  trimestre. Una huelga  puede ser corta en función de que las partes en negociación busquen una salida viable al conflicto, así  que es falso también el  rumor de que  será de 90 días, si  esta huelga se ha prolongado es  por la negligencia de  las  autoridades universitarias que no han  querido dar una  respuesta  satisfactoria, ni  mínima a las demandas de los  trabajadores.

   El  día 26 de febrero reiniciaron  las  negociaciones por  invitación  expresa del  sindicato hacia  las  autoridades universitarias, mismas que  tuvieron  lugar  cerca de UAM- X a puertas abiertas. En  dichas negociaciones la  universidad  no  ha mostrado disposición alguna para  dar  por  terminada  la  huelga, no  ha  querido  proporcionar la  información  mínima  necesaria que  el sindicato le  ha  solicitado  para avanzar  en las negociaciones. Las  demandas del  sindicato  son de manera  fundamental : aumento salarial  del  35 %, respeto al contrato colectivo de trabajo y bilateralidad en la unidad Cuajimalpa, reapertura del  CENDI 3 sin condiciones y  revisión de cláusulas relativas a  prestaciones, capacitación, difusión cultural y plazas CMGAEPA ( que son  plazas congeladas por  parte de la  universidad, mas de 300 entre jubilación, pensión y renuncia). Para  el  día 28  con  el pretexto de parte de la  universidad de que no  había  condiciones para  negociar, la  universidad  decidió  levantarse de la  mesa de negociación, sin  propuestas nuevas de solución al conflicto de los 11 ejes planteados por el  sindicato. Cabe  mencionar  que durante todo  el  proceso de negociación  la universidad  se ha  dado a la  tarea de agredir constantemente a la  base trabajadora.

   Pese a  las reiteradas negativas de las autoridades universitarias de avanzar en  las  negociaciones, el  sindicato se  ha  mostrado en todo  momento flexible y  preocupado  por    darle  salida de  manera inmediata a la  huelga.  Ha expresado  su  preocupación  por  medio de marchas,  mismas que  han  contado  con  la  colaboración, apoyo y simpatía  de estudiantes de  las cuatro unidades,  como  la  llevada  a  cabo  el día  27 de febrero. 

   También  los  estudiantes de manera  independiente  y con  el  apoyo solidario  de estudiantes de otras  universidades llevaron  a  cabo el  mismo día 27   por  la  tarde una marcha que salio de la UPN hacia las  instalaciones de T.V  Azteca, posteriormente marcharon hacia la STPS, demandando información real  de  los hechos y  expresando  su  apoyo a la  huelga del  Situam.

  Nosotros  el  colectivo  Axolote,  creemos que  la educación   no  solo  se  encuentra en las  aulas,  sino  también  al  margen  de  estas  en este  tipo  de movimientos  sociales,  que  hacen evidente que  mientras  las  cúpulas  universitarias ganan lo  que  quieren,  y  se  asignan bonos según  su  antojo, la  clase  trabajadora sufre  las  consecuencias de una  mala  administración  financiera  de la  universidad. El  discurso  en  los  medios masivos de  comunicación por  parte de  la  universidad parece expresar  preocupación por  la  comunidad  universitaria,  misma que  no  se ve  reflejada  en las  negociaciones. Invitamos a  toda la  comunidad  a  informarse y participar  activamente en  esta  huelga  que es de  todos.  Infórmate  diariamente en el  91.7 fm