Participación de los trabajadores del Colectivo Axolote en el Encuentro Nacional Obrero de la Otra Campaña.

By uamiconlasexta

Presentación general 

Los trabajadores del Colectivo Axolote estamos aquí porque hemos decidido seguir su caminar y porque ustedes, como  antes otros en su momento, nos han dado la oportunidad de organizarnos, de unirnos, de impulsar más esta resistencia y rebeldía, que es de todos los que tenemos dignidad. 

Introducción  

Nuestro sindicato, el Situam, es producto de las luchas de insurgencia sindical de la década de los setenta, en su nacimiento emergen las banderas de lucha que han sido históricas de los trabajadores: democracia, autonomía, organización y participación horizontal, contra el corporativismo, libre sindicalización y solidaridad. Nuestra organización sindical la formamos trabajadores administrativos y académicos. Después de ejercer por más de cinco años la organización de hecho y ejercer la huelga, también de hecho, el gobierno y sus incondicionales de la burocracia universitaria (encabezada por el Rector), en 1981 nos asestó un fuerte golpe, mutilando nuestro contrato colectivo, anulando 54 cláusulas. A partir de entonces se dio una fuerte campaña para dividirnos y a principios de la pasada década se impuso un esquema de ingresos adicionales para el personal académico en donde no participa el Sindicato y se les sujeta a los trabajadores a la productividad para que reciban “los premios” por su dedicación: estímulos como las becas, creando así lo que se conoce como la carrera académica; los trabajadores administrativos rechazamos tajantemente la carrera administrativa (que consiste simplemente en realizar trabajo a destajo) nos mantenemos en resistencia activa y pasiva pero los ataques de la corriente pro empresarial de la burocracia que controla esta UAM  ha venido golpeando a todos los niveles para que según ellos, la universidad sea eficiente y de excelencia.       Ideológicamente nos han desmantelado, no podemos luchar por mejores  prestaciones porque se dice que “somos privilegiados y nuestro contrato colectivo es de los mejores del país” algunos aseguran que en las universidades no existe explotación, según estos trabajadores aquí no se producen mercancías; los conocimientos, la mano de obra calificada y profesionistas son meros accidentes culturales. Pero nuestro contrato nos costo muchas huelgas y no es una graciosa dádiva del Estado, además lo violan cuando quieren. 

      Como comunidad universitaria, los trabajadores enfrentamos la embestida neoliberal de diferentes maneras: 

I. Las compañeras y los compañeros del departamento de intendencia (por cierto el más numeroso) tenemos que estar peleando o padeciendo la falta de material para realizar mejor nuestra labor, pelear para que se cubran las áreas vacantes, sufrimos la división que provocan los “jefes” con sus incondicionales que se prestan a ese juego para así recibir sus favores o simplemente para quedar bien con ellos. Además, enfrentamos la discriminación: a los que tenemos una edad avanzada nos creen inútiles, creen que ya no servimos, se nos presiona y hostiga para que renunciemos o nos jubilemos, que es la palabra de moda para que te quedes sin chamba; tampoco quieren que faltemos al trabajo, aunque lo diga nuestro contrato, no quieren que nos enfermemos, nos cambian de área, nos agrandan el área, cierran departamentos y áreas de trabajo, sufrimos las imposiciones laborales unilaterales, el robo de nuestra materia de trabajo, la represión política, a todo esto hay que agregar la caída de nuestro salario de un 200% por lo menos. Todo esto se resiente más en la unidad Azcapotzalco.

II. Por otra parte, los trabajadores de las bibliotecas llevamos aproximadamente dos décadas resistiendo las políticas neoliberales que las autoridades implementan en la UAM, nos organizamos realizando asambleas, defendemos nuestra materia de trabajo, se redactan y se envían documentos a las autoridades, a veces difundimos nuestros problemas en carteles, mantas, volantes, mítines o marchas. Una acción concreta fue demandar a la UAM por violaciones al Contrato Colectivo de Trabajo vigente.

La esencia de la biblioteca es apoyar a los alumnos en sus estudios e investigaciones y difundir y preservar la cultura. Esencia que no se cumple pues llevamos 20 años de atraso tecnológico si la comparamos con otras instituciones similares, como
la Universidad de Colima, por ejemplo. Al equipo no se le da mantenimiento frecuente, tenemos libros desgastados; además, el polvo es una constante en ellos, tiene años que el acervo bibliográfico no se actualiza: con este panorama, es impensable que compren libros que realmente apoyen a la docencia y/o la investigación.

Si las autoridades no toman en cuenta a los maestros, ni a los alumnos, mucho menos a los trabajadores administrativos: realmente nos consideran como un estorbo a sus pretensiones. Nosotros nos organizamos para defender nuestro contrato, nuestra fuente de trabajo, nuestra dignidad, y sobre todo para ver realizado nuestro sueño, “una biblioteca que responda realmente a las necesidades de la comunidad”.

Los únicos responsables de que no haya avances en la biblioteca son las malas administraciones. Ellos han mostrado su total desprecio hacia nosotros y hacia la solución de los problemas, por ejemplo, en nuestro caso, apuntamos algunos de esos problemas:

  • Hace 21 años que se realizó un inventario, y, no se ha vuelto a realizar otro para saber en que condiciones se encuentra el acervo y que tanto es útil para la demanda de los estudiantes y profesores.

  • Jamás se han implementado políticas en beneficio de los servicios que se proporcionan, tampoco se incorporan nuevos, de acuerdo a las necesidades de los usuarios.

  • Nunca han capacitado a los trabajadores de manera sistemática y actualizando sus conocimientos, a pesar de que disponen del presupuesto para eso.

  • En la actualidad llevan más de 2 años sin comprar libros.

  • El servicio de fotocopiado es insuficiente y sólo se atiende a los usuarios del turno de la mañana.

En el 2004, implementaron de manera unilateral la automatización en la biblioteca e impusieron autoritariamente la reestructuración en las áreas de trabajo, reubicando a trabajadores   que se doblegaron a las medidas de las autoridades, en áreas ajenas a la biblioteca. Con estos actos las autoridades violaron flagrantemente el Contrato Colectivo de Trabajo vigente, no respetando lo pactado en las cláusulas que garantizan la bilateralidad como es el derecho la capacitación, respetar los horarios, su lugar de adscripción, los ascensos escalafonarios, entre otros. Además, tampoco respetaron las funciones que se pactaron y se describieron bilateralmente en el documento que conocemos como Manual de Puestos Administrativos de Base. No conformes con eso, mantienen “congelados” a compañeros desde hace 2 años al negarles acceso a los programas de automatización, mientras tanto el personal de confianza ha realizado y realiza funciones de base, violando el Contrato Colectivo.

       “Los trabajadores tenemos que luchar por rescatar la bilateralidad que nos confiere nuestro Contrato Colectivo de Trabajo”

III. En cuanto a las condiciones del trabajo de base, se nos agrede permanentemente, como sucede en el Área de Mantenimiento e Instrumentación, en donde, debemos decir que hay mucha fuga de trabajo que la UAM contrata por fuera, con empresas contratistas, haciendo negocios entre los “amigos” y recomendados para llevarse el presupuesto. En un tiempo llegaron a trabajar a escondidas, después de las 8:00 p.m. y hasta las 6:00 a.m. y también los fines de semana, porque el trabajador de base pedía rescatar su materia de trabajo. Cabe aclarar que para el trabajador de base no hay dinero, ni material suficiente para desempeñar su labor, pero para las obras por fuera es lo que más sobra, ya que estos negocios dejan a las autoridades jugosas ganancias.

Los problemas que enfrentamos los trabajadores del área de Instrumentación y Talleres son:

  • Introducción de nuevos equipos para los experimentos y análisis de materiales en los laboratorios de Química y Biológicas.
  • No nos proporcionan la información ni los manuales de operación y diagramas de funcionamiento de los equipos.
  • Dilación en la entrega de implementos de trabajo, así como de refacciones y herramientas, los dan a cuenta gotas.

  • Robo de materia de trabajo por parte de compañías externas (reparación de equipos por fuera de
    la Institución).

  • No hay  capacitación para los trabajadores acorde a las nuevas tecnologías.

  • Se menosprecia nuestro trabajo y se hostiga a quienes opinan diferente ó no se someten a los lineamientos burocráticos.

También debemos mencionar que el sindicato elaboró con un excelente trabajo de campo un MPAB que incluye más de 214 puestos. Por su lado la UAM presento su proyecto con 50 puestos (en una negociación que sostuvo con el SITUAM hace más de cuatro años) “Estamos en puntos divergentes, completamente opuestos el uno del otro y hay que encontrar un equilibrio y así avanzar”. En más de diez años, el Sindicato y
la Universidad no se han puesto de acuerdo en encontrar el punto medio y las autoridades han avanzado cerrando fuentes de trabajo como el Racho Santa Elena, la tienda de autoservicio, el Centro de Desarrollo Infantil no. 3, algunas carreras vespertinas en las tres unidades académicas y la cancelación del equipo de futbol Americano Panteras Negras. Y han dejado de contratar alrededor de 340 plazas de Base que mantienen congeladas. Y nos preguntamos ¿ qué hacen con el presupuesto asignado a éstas?

Por otro lado, la Rectoría General ha avanzado contra la seguridad social de los trabajadores al contratar un seguro de gastos médicos mayores, al más puro estilo de los seguros que predominan en el neoliberalismo, sobre todo en Estados Unidos, que contrata al mejor postor (aseguradora) cada año, repartiéndose el botín de los trabajadores. Al principio de este tipo de seguro, todos los hospitales cobraban el mismo monto de coaseguro y deducible, pero de un buen tiempo para acá hay 3 tipos o niveles de hospitales, de los cuáles ni al nivel 3 puede hacer uso realmente el trabajador administrativo: No puede hacer uso de esta dizque prestación: le sale en un ojo y un… del cuerpo enfermarse por el alto costo del coaseguro y del deducible.

Todo esto que señalamos quiere decir: las autoridades de esta casa de estudio no respetan nuestro Contrato Colectivo de Trabajo. Vemos que esto representa en los hechos la imposición del proyecto neoliberal que este sistema lleva a cabo a través del gobierno y todos sus incondicionales: partidos políticos, sus cámaras de diputados y de senadores, centrales charras, lo militar, etc., para favorecer a ese puñado de sinvergüenzas (los Slim, los Ázcarraga, los Vázquez Raña, los Salinas, los Fox) que son los dueños, por hoy, de nuestro país. Nos han despojado de nuestros recursos naturales, de nuestra fuerza de trabajo, que es la base de toda riqueza. A todo esto nuestra respuesta ha sido la unidad, la denuncia y la acción. Sólo así hemos podido detener un poco esta embestida de la patronal y su gobierno.

Políticamente padecemos la división que se provoca por la existencia de corrientes sindicales y su descomposición en que han caído, pues se han venido coludiendo con las autoridades, por ejemplo llegan a promover en la base social de los administrativos que los problemas se arreglan con el jefe inmediato sin que la estructura sindical intervenga, todo se individualiza rompiendo con la colectividad. Existen usos, abusos y costumbres que nadie puede normar puesto que no aceptamos un Reglamento Interior de Trabajo (RIT) y en cada departamento de
la UAM existen sus formas, modos y horarios de trabajo. Socialmente existe apatía, cansancio, desesperanza, sentimientos de culpa e inmovilización por la certeza que no nos resolverán nuestras demandas con marchas, mítines, plantones y huelgas. El congreso de
la Unión y Hacienda son los que determinan los aumentos de salario; las autoridades universitarias, quienes lo administran.

Como sindicato hemos perdido fuerza, ya que “nuestros” dirigentes no han hecho un trabajo honesto, no han sabido cuidar las formas que nos dan confianza y unidad hacia ellos, los principios que deben regir nuestra práctica se hacen a un lado o se ignoran, como es el de respetar las decisiones de la base, rendir cuentas claras y con periodicidad, hacer las consultas con tiempo para la toma de decisiones, entre otros. Los representantes sindicales se pierden en las gestiones administrativas, no bajan a las bases, no ven qué problemas tenemos o qué inquietudes hay y poder así resolver esos casos a tiempo, para evitar que no se vuelvan solo rumores o chismes. Tampoco entregan cuentas claras en sus gestiones, que son de dos años. También vemos como aspiran al “poder”, si es que se le puede llamar así (Al Comité Ejecutivo), o para conservarlo, los interesados (corrientes, partidos, grupos) hacen una campaña equivocada: sólo se sacan sus trapos al sol, o sea que se echan tierra unos a otros, y eso sólo nos hace tenerles más desconfianza porque al final se ve que lo que les importaba era quedarse con el hueso. Se les olvida castigar a esos que cometieron abusos en sus periodos, o sea que se tapan sus fechorías.

El sindicato se ha convertido en un aparato burocrático pesado que sólo esta esperando agendar problemas para poder negociar toda la problemática actual, saliendo en la mayoría de las veces con pérdidas.

Así lo vemos. Así estamos como sindicato, sin credibilidad en la dirección, sin compromiso por parte de la base trabajadora. La base cree que todos somos corruptos, por todo lo que han padecido debido a sus dirigencias. Por todo lo que señalamos, nosotros compartimos la inquietud de participar de forma colectiva en la difusión de la Sexta Declaración de la Selva Lacandona y en el llamado que hacen en la Otra Campaña, porque allí se busca hacer las cosas de otra manera y en eso estamos de acuerdo, estamos seguros que es con los de abajo y desde abajo, con honestidad y el respeto, como podremos construir algo nuevo, más humano, donde podamos tener una vida más digna.

Sabemos que esta declaración invita a todas y todos a construir un mundo nuevo y esto nos da esperanza y alegría, por lo que no sólo buscamos la difusión, sino que participamos desde nuestra trinchera, buscamos los medios y las formas que nos permitan resolver los problemas que tenemos los profesores, los estudiantes y los trabajadores, como comunidad universitaria; y que algún día pueda ser realmente del pueblo esta universidad.

Otra cosa que buscamos es el acercamiento con grupos, colectivos, o con el pueblo, con los cuales nos podamos dar apoyo mutuo, podamos organizarnos, pues pensamos que unidos, organizados y decididos podemos hacer frente a este sistema capitalista neoliberal. Pensamos que es una tarea grande, pero con la participación del pueblo y con el coraje que tenemos, se podrá llevar a cabo. Éste es nuestro ideal: la transformación del mundo.

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