Archivo de Junio 2006

JESÚS VILLASECA, FOTÓGRAFO DE LA JORNADA, ESTARÁ EN LA UAM-I PARA HABLAR SOBRE ATENCO

Junio 23, 2006

Lunes 26 de junio, a las 17 hrs., en la Sala Sandoval Vallarta

Jesús Villaseca ha sido testigo privilegiado del terrorismo de estado. Con su lenta captó algunas de las imágenes más estremecedoras de la violencia gubermental que se ensaño con los pobladores de San Salvador Atenco los pasados días 03 y 04 de mayo. Lo hizo desde un ángulo de visión actualmente muy escaso: el del compromiso con la verdad de las víctimas, algo que podemos considerar un verdadero compromiso militante.

En esos días no fue un visitante ocasional o un recién llegado. Desde el 2001 ha realizado la cobertura gráfica de la lucha de éste pueblo digno y rebelde. Se ha ganado la confianza de los atenquense y el repudio y el hostigamiento de los poderosos, como debería ser en todo buen periodista.El lunes estará con nosotros presentando su obra y relatando su experiencia, abundante de datos desconocidos para la mayoría de la gente, dejando al desnudo que la represión en Atenco no fue un hecho aislado, fortuito o menor, sino la consecuencia lógica del estado de derecha (que no de derecho). 

Asiste, apoya, construye, organízate.

Libertad, libertad, a los pres@s por luchar 

 La Otra Campaña avanza en la UAM-I 

Merecemos ser indemnes

Junio 23, 2006

 Sirva la siguiente poesía de nuestra compañera Edith Azucena Pérez Ruiz para abrir con el pie derecho la sección literaria de nuestro blog, destinada a recoger las palabras que surgen desde el corazón, es decir, desde abajo y a la izquierda.

 MERECEMOS SER INDEMNES

Tierra mìa,
porque yo nacì en ti, crecì y vivo…
…perdòn, sobrevivo;
y quiero morir en ti,
porque soy lo màs cercano a lo ancestral y verdadero,
mas me vituperan con automatismo, de ratero.
Pero siempre he gritado: ¡quiero ser indemne y lo merezco!
quiero el remanso de antes,
pero sòlo hay seguedad y sordera.

Tierra mìa,
porque yo nacì en ti, crecì y vivo…
… si se puede decir asì,
o esque debo decir: no he existido, no he vivido,
porque el amago, la hostiga y el destruir,
aparte del olvido,
siempre en mi vida se han incluido.

Tierra mìa,
mìa porque yo crecì, trabajo y vivo…
… quiero que sepas que no existe en mì
la palabra rendimiento,
pues aunque tràgicos dìas pasan sobre ti
no dejarè que se los lleve el viento.

Solo quiero reiterar
que no soy igual que ellos:
yo no amenazo,
yo no persigo,
yo no aniquilo…
Yo sòlo lo que hago
es seguir en la lucha
y seguir por el camino de la honestidad;
y entonces encontrar la justicia
que siempre se ha visto como injusticia.

¡SIN DUDA, MERECEMOS SER INDEMNES!

Edith Azucena Ruìz Pèrez

La generosidad zapatista y la Otra Campaña

Junio 17, 2006

Job Hernández Rodríguez

I

Con su generosidad característica, el Ejército Zapatista de Liberación Nacional promueve un polo de concentración de la izquierda mexicana. Hace un llamado sin distingos aún cuando no todos están incluidos: los partidos con registro, incluso los pretendidos de izquierda, quedan fuera porque sus dirigentes forman filas con la clase política, es decir, han optado por la componenda y la integración con los de arriba y han renunciado a afrontar aquellos problemas nacionales cuya solución real y cabal implicaría la transformación radical del país con la consecuente afectación de los intereses de los sectores privilegiados. Fuera de esto, la Sexta Declaración es una propuesta sin espíritu de secta y la Otra Campaña se compone de contingentes variopintos. En la Otra Campaña únicamente se pide la adhesión a principios básicos y generales: no es requisito compartir ningún credo específico, ni político ni religioso. No es indispensable hacer profesión de fe ajena a la dictada por la propia conciencia. Tampoco es necesario provenir de tal o cual tradición de las tantas que han alimentado el ancho caudal de las rebeliones mexicanas. Esto significa no sólo el respeto a las diferencias sino el verlas como saludables y como el mejor recurso a la mano. No hay consensos preestablecidos sobre el rumbo que debe tomar esta iniciativa, ni grupo alguno que pretenda ahorrarnos el camino y la discusión sobre el destino a seguir. El EZLN promueve así la condensación de una multitud de esfuerzos hasta ahora dispersos a lo largo y ancho del territorio nacional, pero no impone ni propone hegemonía: ni la suya ni la de nadie. La Otra Campaña no es el único espacio de concentración izquierdista, pero, tal vez por esta voluntad manifiesta de sus convocantes por mantener las diferencias, sí es el espacio organizativo más amplio hasta ahora existente.

Simultáneamente, la Otra Campaña es un polo de definición y diferenciación, una forma de «pintar la raya», de agruparnos frente al poder y sus comparsas. Por eso no es gelatinosa a pesar de la multitud de rostros que aglutina. Descansa sobre consensos sólidos. Allí estamos quienes consideramos que los problemas del capitalismo no se resuelven con más capitalismo o con una versión moderada, light, o menos dura, del mismo. Allí nos concentramos aquéllos que «nos cansamos de la explotación» en que se basa el régimen social que vivimos, y no quienes sólo atinan a solicitar una mejor distribución de los frutos obtenidos con el robo del trabajo ajeno. La Sexta Declaración va al fondo de nuestros problemas, expone a la vista de todos sus raíces. En ese sentido es radical. No transa con la realidad sino pugna por transformarla, a costa de lo que sea. Por eso no es un llamado de atención a los opresores, sino una convocatoria para los oprimidos. No invita a que empresarios y políticos hagan las cuentas con su conciencia y aflojen un poco los bolsillos donde guardan sus ganancias. Lo que hace es promover que los trabajadores del campo y la ciudad se organicen con plena autonomía e independencia con respecto de las clases dominantes para recuperar, de una vez por todas, el producto íntegro de su esfuerzo laboral.

Quienes formamos parte de la Otra Campaña también pensamos que dentro del juego político ya establecido no hay futuro para ningún programa que proponga una verdadera solución de los males que aquejan a nuestra patria. El entramado del llamado «sistema político mexicano» está diseñado para coptar a los potenciales adversarios de la ganancia fácil y el despojo. Se basa en la creencia cínica de que «no hay quien resista un cañonazo de un millón» y en el acuerdo tácito de que pase lo que pase, no importa quien gane las elecciones, el capitalismo y la subordinación a los intereses extranjeros deben sobrevivir. Es un sistema que llegado el caso puede repartir migajas, pero razona a partir de la pretendida eternidad y naturalidad de la explotación y el robo, de que siempre debe haber quienes estén abajo y quienes estén arriba. Es cierto, el sistema político mexicano puede tener un margen para la maniobra, pero éste es acotado por la sobrevivencia de sus bases fundamentales. Además de quienes declaradamente sirven a los intereses del capital, allí están quienes diciéndose de izquierda han vendido sus luchas, y los muertos en esas luchas, al precio de una diputación, senaduría, o lo que caiga y sea la voluntad de los dueños del país. Allí también están quienes honesta o deshonestamente venden a sus compatriotas la ilusión de que será negociando en las recámaras del poder como se podrá sacar ventaja para las mayorías.

II 

Frente a las tareas por venir, la Sexta Declaración de la Selva Lacandona y la Otra Campaña se plantean un nivel inicial elemental, sin el cual no es posible construir una verdadera alternativa al status quo: no se trata de una convocatoria para la creación de una organización sino, como paso previo, se trata de una invitación para la construcción y multiplicación de espacios de diálogo que derivarían en consensos y discensos en torno a un programa nacional de lucha. Por ello los zapatistas insisten en decir que una de las características básicas de la Otra Campaña es estar destinada a escuchar, desplazando el lugar de enunciación desde el saber de los "expertos" ―incluso de los expertos en la revolución― hacia los saberes y demandas populares.

Esto constituye un auténtico «giro copernicano» que se alza como novedad no sólo frente a las formas de hacer política venidas desde el poder sino también para aquéllas que históricamente se le han contrapuesto. Lo que está de fondo es un reconocimiento de la validez y efectividad de los saberes populares en la construcción de la lucha anticapitalista. No se trata ya de un programa elaborado desde una élite letrada que con más o menos buenas intenciones, o más o menos distancia de la realidad, intenta sintetizar los sentimientos de la nación llevando ya bajo el brazo el programa nacional de lucha, la estructura organizativa, o incluso la nueva constitución, antes de iniciar cada reunión o asamblea. En esta forma bastarda de la izquierda, casi siempre propia de la clase media ilustrada, lo que quedaba era meter el programa al pueblo con calzadores, es decir, desde fuera, forzando los tiempos, imponiendo los puntos de vista propios, etc., porque se consideraba que los trabajadores del campo y la ciudad, dejados a su libre arbitrio, no podían generar una sólida conciencia de clase sino tan sólo una conciencia gremialista, sindicalista, espontánea, de corto plazo, localista, que no terminaba de ser cabalmente anticapitalista.

Lo propuesto en la Sexta Declaración es una «marcha hacia el pueblo», un retorno a lo elemental en toda iniciativa que se diga de izquierda, un dejarse interpelar por los de abajo como forma segura para generar autonomía de clase y organizaciones purgadas de los pruritos iluministas y elitistas venidos desde arriba. Por eso los zapatistas invitan a mirar abajo y a la izquierda. Pero no todos los miembros de la Otra Campaña comparten o comprenden el sentido de una propuesta que se sintetiza en «caminar preguntando». Hay quienes consideran posible quemar etapas y comenzar a discutir en lo inmediato, tal vez en la próxima plenaria, los elementos del programa nacional de lucha y la estructura y principios de una organización anticapitalista y de izquierda. Un conjunto nada despreciable de la izquierda mexicana cree conocer ya el camino: no sienten la preocupación de preguntar a nadie lo que consideran consensado aunque sea exclusivamente entre sus bases, o estudiado en la literatura sobre las experiencias revolucionarias canónicas.

Pero no hay forma de ahorrar tiempo o acelerar la rueda de la historia sin el concurso de las mayorías. Los trabajadores del campo y la ciudad defenderán un programa nacional de lucha no porque hayan sido convencidos de su pertinencia y bondad, sino cuando lo sientan producto de su propio esfuerzo y se vean reflejados en su propia obra. De esto dependerá el futuro de la lucha anticapitalista en México. Por eso la etapa actual, primera y elemental, no puede ser obviada o construida con desgano: no es sólo una cuestión de principios sino también una cuestión de estrategia.

III 

A la Otra Campaña el EZLN le apuesta desde el inicio todo lo ganado en su caminar: una buena parte de sus mejores cuadros y la existencia misma de las comunidades alzadas, hoy organizadas en los Caracoles. Por eso decimos que la generosidad zapatista alimenta este nuevo rumbo. Ellos han puesto a disposición del conjunto de las fuerzas de la izquierda anticapitalista una riqueza social paradójicamente nacida en la precariedad material. Su gente, formada en años de militancia y entrenada en una nueva forma de hacer política, saldrá a encontrarse con quienes fuera de Chiapas también resisten al régimen de opresión y miseria que sufrimos. Es cierto, ellos no son los únicos actores dentro de la Otra Campaña, pero constituyen un elemento que puede marcar la diferencia en la correlación de fuerzas frente al poder del capital. La Otra Campaña ya es de todos, pero se equivocan quienes piensan que esto significa debilitar el peso del EZLN al interior del polo izquierdista recién constituido, enfrascándose en una estéril y fantasmal lucha por el liderazgo y la hegemonía. Eso no sólo significa corresponder mal a la generosidad zapatista que nos convocó, sino contribuir poco al esfuerzo colectivo de un país que amerita con urgencia una transformación radical. Por eso, el que el EZLN expanda sus esfuerzos construyendo dentro de la Otra Campaña una fuerza civil propia, como ya lo han anunciado, deberá ser visto siempre como algo bueno y necesario. Todos, simpatizantes o no del zapatismo, avanzaremos pasos importantes hacia la liberación nacional si esta iniciativa, que viene a suplir al Frente Zapatista, llega a buen puerto.  

Propuesta de plan de acción presentada por el Delegado Zero a la Otra Campaña

Junio 17, 2006

30 de Mayo del 2006.

A tod@s l@s adherentes a la Sexta y a la Otra:Compañeras y compañeros:

Como tal vez ya sepan, en la Asamblea del 29 de mayo presentamos una propuesta de Plan de Acción. Ahí, por razón del tiempo y de que ya se tenían que ir l@s compas de varios estados, explicamos brevemente. Así que pensamos que conviene explicar un poco más detallada la propuesta, por eso les mandamos estas “consideraciones”. Vale.

1.- Nosotr@s como Comisión Sexta del EZLN valoramos que las movilizaciones del 19 de mayo (dislocación) y la marcha del 28 de mayo (concentración) demuestran que la Otra Campaña pasó, de ser sólo una propuesta a la que un@ se adhería, a convertirse en una organización nacional con identidad propia.

2.- En particular las movilizaciones del 19 de mayo (y todas las que se dieron en todo el país durante el mes de mayo) demuestran que la Otra Campaña no depende de la Comisión Sexta del EZLN ni del Subcomandante Insurgente Marcos. Quienes asistieron a la Asamblea Nacional de Adherentes del día 29 de mayo (a quienes no asistieron –la mayoría de los adherentes- y que tengan la posibilidad de acceder a medios alternativos, les recomendamos que se enlacen por ejemplo con Radio Pacheco, Radio Sabotaje, Ke Huelga, Narco News, Indymedia, entre otros, donde seguramente tendrán las grabaciones de las intervenciones de los delegados de los estados en el punto de “informes”) pudieron percatarse de que se realizaron actividades importantes en estados donde no ha pasado aún la Comisión Sexta (todo el norte del país). También podrán darse cuenta de que hubo muchas acciones que demostraron ingenio y creatividad. Así quedó confirmado lo que señalamos cuando establecimos que la Comisión Sexta (y no la Otra Campaña en su conjunto) se estacionaba para empujar la liberación de l@s pres@s. Con o sin Comisión Sexta del EZLN, la Otra Campaña va. Se podrá elucubrar lo que se quiera sobre el protagonismo del Sup, caudillismo, mesianismo, o los “ismos” de rigor, pero lo real es que sin él y sin EZLN se realizaron las movilizaciones, con éxito, en todo el territorio nacional.

3.- Con todo en contra (campaña desinformativa de medios, organización incipiente o nula, opinión pública en contra, entre otras cosas) l@s miembros de la Otra en los distintos estados de la República Mexicana y de la Otra en el Otro Lado, organizados según su modo y tiempo, levantaron en apenas una semana una movilización nacional con un objetivo común: la liberación de l@s pres@s de Atenco. Lo único que tenían a favor era la convicción de una causa justa y la certeza de saberse parte de un movimiento nacional anticapitalista y de izquierda. Como localidades, subregiones, regiones y estados l@s adherentes se organizaron y cumplieron con el deber elemental que, como compañer@s, tenemos: apoyarnos mutuamente.

4.- La marcha del 28 de mayo en la Ciudad de México fue una concentración NACIONAL y, fundamentalmente, de la Otra. La mayoría de los asistentes eran y son miembros de la Otra que marcharon con una convicción y una bandera. Sin acarreos, sin apoyos externos a la Otra, a contrapelo de la desinformación, con medios propios, delegaciones de l@s adherentes de las 32 entidades del país confluyeron en un lugar, a una hora y con una sola consigna: la libertad de nuestr@s compañer@s pres@s.

5.- Todo esto indica (para l@s zapatistas) que la Otra ha pasado ya, en los hechos, a la etapa organizativa. Aunque siguen pendientes asuntos importantes de definición de su perfil, la Otra ya responde como una organización nacional (en los 32 estados), con ética (el no abandonar a l@s pres@s a su suerte), con moral alta (sobreponerse al terror que pretendió implantar la acción gubernamental en Atenco), y con capacidad de movilización autónoma e independiente (movilizaciones dislocadas y concentradas). Pensamos que hay que seguir con la discusión de los 6 puntos y, simultáneamente, avanzar en la organización para las actividades que realicemos (como demostraron nuestr@s compañer@s en todo el país).

6.- La respuesta agresiva de la clase política en su conjunto y del gran poder del dinero en contra de la Otra confirma que vamos por el camino correcto. Allá arriba nos ven como un enemigo y eso quiere decir que están definidas claramente nuestras características fundamentales: anticapitalista, de abajo y a la izquierda, y no electoral.

7.- Como Comisión Sexta del EZLN pensábamos que esto llegaría a ocurrir dentro de un buen tiempo. La acción represiva gubernamental contra la Otra en Atenco nos obligó a elegir entre dos opciones: O replegarnos o responder organizadamente. La Otra eligió la respuesta organizada y esto nos dio un perfil que de otra manera nos hubiera tomado más tiempo. No decimos que sea mejor o peor, sólo señalamos que así se dio. Sin líderes ni caudillos, la Otra respondió como una sola en todo el territorio nacional.

8.- Como Comisión Sexta del EZLN saludamos a tod@s l@s miembros de la Otra en México y en el Otro Lado y les hacemos saber el honor y orgullo que tenemos por ser sus compañeras y compañeros.

9.- Como Comisión Sexta del EZLN vemos que es muy importante el apoyo internacional a la lucha por la libertad y la justicia para l@s pres@s de Atenco. Según nos informan nuestr@s compañer@s de la Comisión Intergaláctica, se han realizado al menos 124 acciones en 52 ciudades de 24 países del mundo. Tan sólo el día 28 de mayo hubo movilizaciones en ciudades como Roma, Berlín, Toronto, Vancouver, La Habana, Buenos Aires, Mar de Plata, San Francisco, y en otras partes que nos informarán luego. Como Comisión Sexta del EZLN saludamos las acciones solidarias que en todo el mundo están realizando hombres, mujeres, niños y ancianos de otras culturas, colores, lenguas y modos, e invitamos a toda la Otra a que se informe de estas acciones en la sección de la Zezta Internacional de nuestra página web.

Con base en esta valoración, estamos proponiendo a toda la Otra en México y a la Otra en el Otro Lado el siguiente plan de acción:

1.- Mantener el objetivo de la libertad de l@s pres@s y empezar a avanzar en la organización y construcción de la Otra en localidades, subregionales, regionales, estados, sectoriales y zonas; y así avanzar en la construcción de Otra Alternativa para la organización de los de abajo y a la izquierda.

2.- Profundizar el frente cultural, artístico y de comunicación en la lucha por l@s pres@s.

3.- Crear una Comisión de Enlace Nacional, provisional y con una sola tarea definida y acotada. Una persona o dos personas de cada unidad organizativa de trabajo de la Otra (por ejemplo las subregiones que se organizaron para la visita de la Comisión Sexta) para hacer una propuesta de “ZONIFICACIÓN”. Las sectoriales según su propia lógica y dinámica.

Nosotros entendemos por “unidad organizativa de trabajo” la que en los hechos se formaron para, por ejemplo, la visita de la Comisión Sexta o para las acciones del 19 de mayo o para asistir a la marcha; es decir, esa instancia donde confluyen organizaciones, grupos, colectivos e individuos para acordar realizar organizadamente una acción. O sea que nos referimos a las coordinaciones o comisiones locales, subregionales, estatales, o de sector. Lo que proponemos es que, en cada estado, región, subregión, localidad, se discuta con que otra parte de la Otra les conviene mantener comunicación directa, coordinación y acciones de apoyo mutuo.

Por ejemplo, pudiera ser que las Otras en Quintana Roo. Yucatán y Campeche se comuniquen y coordinen como Zona Peninsular pues tienen problemáticas parecidas. Más ejemplos: a la Otra en Morelos, ¿le conviene coordinarse con los estados del Sur, con los de Oriente o con los del Centro; la Subregión Huasteca Potosina, ¿le conviene coordinarse con la estatal de SLP o con las Otras Huastecas?; ¿a los huicholes les conviene coordinarse con la Otra Jalisco o con la Otra Durango o con la Otra Nayarit o agruparse según les conviene y apoyarse y apoyar a las Otras en los estados donde está su territorio?. Ya vimos en la gira, por ejemplo, que a una parte de Veracruz le fue más conveniente coordinarse con una región de Hidalgo que con la Otra Veracruz. En fin, lo que queremos decir es que la Otra no tiene por qué sujetarse a los límites geográficos impuestos desde arriba, sino seguir su propia orientación histórica y así organizarse.

Lo que nosotros proponemos es que cada “unidad organizativa de trabajo de la Otra” discuta y proponga con quien le conviene hacer una Zona para conocer, compartir, coordinar y acordar. Si se está de acuerdo, entonces cada quien analiza, discute y acuerda dónde le conviene y manda uno o dos comisionad@s para que se junte con l@s demás de todas las Otras en la llamada “Comisión de Enlace Nacional Provisional”.

La Comisión de Enlace Nacional provisional, haría una propuesta nacional de “zonificación” según las propuestas de cada quien. O sea que se juntan tod@s l@s comisionados y hacen una propuesta de nuevo mapa de la Otra y se manda a tod@s a ver qué piensan. Y ya se desaparece la Comisión de Enlace Nacional para que se cumpla lo de “Provisional”. Así, en resumen, se haría “Otra Geografía”, la de abajo y a la izquierda.

4.- Reafirmar el carácter anticapitalista y de izquierda de la Otra. La libertad de l@s pres@s es ahora la bandera principal de la Otra, pero la Otra no es un comité de solidaridad con pres@s polític@s, sino un movimiento nacional contra el sistema que nos despoja, explota, desprecia y reprime.

5.- Irrumpir en el calendario de arriba con organización y movilización civil y pacífica. Si los de arriba ahora pretenden hacer como que no pasa nada y hacer su “fiesta” sin liberar a nuestr@s compañer@s, entonces tenemos que meternos en su calendario y meter la demanda de la libertad ahí.

6.- Avanzar en una definición frente al proceso electoral: la alternativa no es votar por uno u otro o no votar; la alternativa es organizarse o no, abajo y a la izquierda. Es decir que nosotr@s no estamos en la lógica electoral, sino en la de construcción de un movimiento que realmente enfrente al sistema capitalista.

Por lo tanto se propone:

.- Dislocación local con tema y acción definida.- Arte, Cultura y Comunicación por la libertad y la justicia para l@s luchador@s sociales. Se propone que sea el 11 de Junio del 2006, cada quien en su lugar según su propio modo.

.- Concentraciones Zonales.- Agrupamientos de estados, regiones, subregiones y localidades según el acuerdo de cada quien (según la propuesta que se acuerde en la Comisión de Enlace Nacional formada para eso, si se aprueba, de manera provisional). O sea reunirse para ver problemas y demandas conjuntas, para analizar, discutir y en su caso acordar coordinaciones, acciones y apoyos. Se propone que las Concentraciones Zonales se realicen el 24 y 25 de junio (claro, si es que ya se formó y reunió antes la Comisión de Enlace, y ya se conoce la propuesta)..

- Concentraciones Sectoriales.- Mujeres, Otros Amores, Estudiantes, Trabajador@s Sexuales, etcétera. Se propone que se realicen según el acuerdo y planes de estos sectores..

- Concentración Nacional de Evaluación y Propuesta: Plenaria de Adherentes. Se había propuesto que fuera los días 24 y 25 de junio, ahora se propone que sea el Viernes 30 de junio y el sábado 1 de julio del 2006. En esta Plenaria no sólo veríamos lo de l@s pres@s, también todo lo que toca a la Otra según la Sexta Declaración de la Selva Lacandona, a saber, la construcción y lucha de un movimiento nacional, anticapitalista, de abajo y a la izquierda..

- Movilización Nacional: Acción Nacional concentrada, dislocada o combinada (una concentración como la del 28 de mayo y, simultáneamente, concentraciones en las zonas, estados, regiones, subregiones o localidades).

Se propone que sea el 2 de julio del 2006, día de las elecciones federales, y así presentemos Otra Alternativa de organización y lucha para nuestro pueblo, que será nuevamente hecho a un lado a partir del 3 de julio.

Todas las otras actividades que ya están programadas no sufren cambios en fecha y modo, y se pueden hacer otras dentro de este calendario.

Es todo compañer@s. Reciban nuestro abrazo.

Por la Comisión Sexta del EZLN.Subcomandante Insurgente Marcos.

México, 30 de mayo del 2006.

Sobre la propuesta de plan de acción presentada por la Comisión Sexta

Junio 17, 2006

Colectivo Axolote, UAM-Iztapalapa

Al Delegado Zero

A tod@s los compañer@s de la otra campaña 

Somos sus compañer@s del Colectivo Axolote, estudiantes y trabajadores de la UAM-Iztapalapa. En esta ocasión les escribimos para que conozcan nuestra palabra en torno al plan de acción presentado por el Delegado Zero en la Asamblea Nacional de Adherentes realizada el 29 de mayo del presente año. Nosotros, hombres y mujeres del colectivo, hemos escuchado con atención la propuesta, hemos leído la explicación detallada de la misma presentada en el comunicado del día 30 de mayo, y nos hemos reunido para sacar acuerdo al respecto. Todo esto porque sentimos que la aceptación del mencionado plan de acción debe ser un acto de conciencia y no un acto de fe.  Así que esto es lo que pensamos después de varias horas de análisis y discusión: 

1. Es cierto que frente a la represión, la Otra Campaña eligió la respuesta organizada y que esto nos da dado un cierto perfil en el sentido que todos deseamos: una organización nacional con identidad propia, con ética, con moral alta y con capacidad de movilización autónoma e independiente. Sin embargo, pensamos que lo que surgió frente a la represión son apenas «visos» o «brotes» de organización y no realidades sólidas. Entendemos la función del Delegado Zero que debe alentar y elevar la moral de lucha de la Otra Campaña, pero no creemos que por esto se deba eludir la discusión sobre nuestras debilidades y contradicciones. En este sentido vemos que la presencia nacional coordinada no es una realidad sino una tendencia: hacia allá vamos poco a poco y el arribo a buen puerto no está garantizado. Además, la movilización por la libertad de nuestr@s pres@s hizo evidente la asimetría en el desarrollo de la Otra Campaña: en pocos lados las acciones sobrepasaron el nivel de la información (volanteo, mesas de información, foros de discusión) y apenas en algunos lugares nuestras fuerzas alcanzaron para hacer cortes de carretera u otras medidas de presión. Este proceso es natural, pero no sabemos si es el deseable.

Es cierto también que hubo actividades importantes en estados donde no ha pasado aún la Comisión Sexta y que esto demuestra que con o sin Delegado Zero la Otra Campaña va, desmintiendo a quienes desde las filas enemigas piensan que la Otra Campaña no mueve un dedo sin el Sup. Pero de esto no se puede derivar que la suerte de la Otra Campaña no dependa del EZLN o del Delegado Zero en este momento. Más allá de que es imposible e indeseable una Otra Campaña sin el EZLN o con un EZLN «achicado», algunos de los miembros de nuestro colectivo piensan que «todavía pesa demasiado la presencia de la Comisión Sexta», que «aún somos demasiado dependientes del Delegado Zero» y que esto se ve claro porque siempre sale al rescate cuando no podemos salir del pantano de nuestros vicios. Y no es que pensemos que esto esté bien o mal, o que sea producto del protagonismo del Sup, menos que tenga que ver con la manoseada discusión entre verticalistas y horizontalistas; únicamente proponemos que es inadecuado que nuestras incapacidades deliberativas y resolutivas sean resueltas siempre, en última instancia, por una sola persona u organización. Reconocemos que este papel ha sido desempeñado por el EZLN en figura del Delegado Zero porque es la organización que más perspectiva estratégica tiene, la que posee una mirada de conjunto del proceso en que estamos metidos y que puede presentar un plan de acción en el que tendemos a reflejarnos todos. Opinamos que debemos aprender del ejemplo e impulsar el análisis concreto de la realidad en cada comité, colectivo u organización que forme parte de nuestras filas, como una forma de elevar cualitativamente el nivel de la Otra Campaña. De esta manera, empezaremos a suplir la preocupante situación de que las propuestas de la Comisión Sexta sean aprobadas expedita e irreflexivamente.  

2. Entendemos el momento que vive la Otra Campaña en el sentido propuesto en el plan de acción: hemos pasado ya, en los hechos, ante el embate de la represión, a la etapa organizativa. La organización comienza a nacer de la acción. Surgimos como todas las organizaciones verdaderamente anticapitalistas, de izquierda y de abajo: forjadas y templadas en el fuego de quienes nos consideran sus enemigos. Hoy la palabra de orden es organización. Y esto se empalma con la tarea de rescatar a nuestr@ compañer@s rehenes del estado: si no respondemos de manera organizada no obtendremos su libertad. No vemos divorcio entre ambas tareas, en el sentido de que dedicarse a una demeritaría a la otra. Pero, en este punto, nos surgen algunas dudas. ¿Qué estamos haciendo y qué vamos a seguir haciendo por otr@s compañer@s detenid@ antes de los sucesos del 03 y 04 de mayo? ¿Con qué recursos y estrategias vamos a cumplir en los hechos el principio de que «si nos tocan a uno nos tocan a todos? Algunos de nuestros compañer@s del colectivo preguntan si en éste momento nuestra capacidad ante estos retos está en entredicho.

Nuestra modesta experiencia colectiva es que, ante la represión en Atenco, debimos comenzar o estrechar en la acción nuestros vínculos con otros adherentes y movilizar a nuestr@s compañer@s de escuela, con quienes cercamos TV Azteca, cerramos el eje 6, asistimos como contingente a las marchas y repartimos miles de volantes. Claro que el proceso fue más complejo, porque también vimos adherentes de nuestro entorno que no trabajaron mucho y no adherentes que sí lo hicieron planteando el reto de buscar una forma adecuada de relación con ellos. De todas formas, la lucha por la libertad de nuestr@s pres@s implicó profundizar en la construcción de la Otra Campaña. Al inicio del proceso, ante la represión, pensábamos que teníamos que atravesar la coyuntura de la mejor manera, que debíamos evitar que la Otra Campaña se diluyera o se dispersara: ahora vemos que salimos avante del golpe a pesar de que nos sigue doliendo el que no estemos completos.

Por todo esto vemos con buenos ojos la propuesta de avanzar en la organización y construcción de la Otra en localidades, subregionales, regionales, estatales, sectoriales y zonas. Es decir que le tomamos la palabra a la Comisión Sexta y nos comprometemos a participar en el proceso que derivará en la zonificación del país, en la elaboración de la Otra Geografía, la de abajo y a la izquierda. Compartimos que la Otra Campaña no tiene por qué sujetarse a los límites geográficos impuestos desde arriba, sino seguir su propia organización histórica. Lo contrario no sólo sería un abandono de nuestras intenciones de removerlo todo, sino además una ingenuidad que entorpecería la consolidación de los vínculos de lucha, que siempre han sido interestatales cuando han sido efectivos (pensamos, al igual que la Comisión Sexta, en regiones como la Huasteca, el Istmo de Tehuantepec y la Zona Peninsular, además de las pueblos indios que siempre han estado a contracorriente de las demarcaciones oficiales).

La zonificación puede partir de lo construido para el recorrido del Delegado Zero o para la lucha por la libertad de nuestr@s pres@s, pero no debe quedarse allí. Las coordinaciones existentes tienen que ser replanteadas o mejoradas en su funcionamiento. Algunas desaparecerán y otras nuevas pueden surgir. No debemos partir de la idea que el reconocimiento del Delegado Zero a éstas como interlocutoras durante el recorrido es un aval contundente y definitivo. Por ejemplo, algunas de ellas cargan lastres que le hacen inviables como «unidades organizativas de trabajo» porque fueron construidas desde arriba, casi inventadas a voluntad de grupos o personas, y no surgieron de manera natural, de la necesidad de coordinar a los adherentes en una zona o sector, es decir, de nuestro proceso histórico de lucha. Primero fueron decretadas y nombradas para luego intentar llenarse de contenido. Esto es especialmente cierto para el caso del DF, donde vemos, por ejemplo, una coordinación que hasta ahora se llama estudiantil y juvenil aunque siga a la espera de jóvenes que no sean estudiantes. O donde vemos coordinaciones que no toman decisiones a partir de la voluntad de los comités, organizaciones o colectivos, sino que funcionan como grandes colectivos porque quienes asisten lo hacen frecuentemente (no siempre y no en todos los casos) como individuos que no han consultado a sus compañer@s, donde no hay mucha rotatividad y donde se toman decisiones que no generan mucho movimiento porque la mayoría de los adherentes se sienten fuera del proceso a través del cual se generaron los acuerdos. Todos estos espacios deben ser reconvertidos para funcionar con base en lo que se piensa, siente y dice abajo y no con base en las opiniones sólo de los que asisten a las asambleas: sólo esto justificaría su existencia.

El caso es que vemos ahora la oportunidad de decantar el proceso de organización, empezando por un replanteamiento de la zonificación y de la sectorialización. De la expresión «unidad organizativa de trabajo» nosotros destacaríamos el adjetivo «de trabajo». Las estructuras que se planteen para organizarnos y coordinarnos deben ser espacios nacidos de nuestro activismo. ¿Cuántas de las ya existentes cumplen con este requisito y no están hasta la fecha en busca de algún trabajo que justifique su existencia? Además, es imperativo ordenar ya los espacios de coordinación porque cada día es más difícil cubrir con efectividad cada uno de ellos desde los comités, colectivos u organizaciones y tendemos a pasar más tiempo en las reuniones de coordinación que en el trabajo de base que implica la construcción cabal de la Otra Campaña. Obviamente nuestras opiniones sobre este punto son a partir de nuestra particular experiencia como «colectivo», es decir, como grupo que apuesta más al trabajo local, pequeño, poco a poco, sin mucho lustre y sin tantas pretensiones.

Y también desde esa modesta experiencia hacemos una propuesta para la reestructuración de las coordinaciones: más que una sectorial exclusivamente estudiantil nosotros creemos en la necesidad de un lugar que articule los esfuerzos de estudiantes y trabajadores manuales y académicos en su lucha porque las instituciones educativas se sustraigan de la lógica de la acumulación y se sumen a un proyecto popular de liberación, anticapitalista y de izquierda. En nuestro caso, pensamos que la Otra universidad, una que conlleva la derrota del capitalismo, será fruto del esfuerzo conjunto de los estudiantes y trabajadores. Advertimos que nuestra experiencia particular ha sido especialmente enriquecedora por la presencia de los trabajadores: ellos le han dado operatividad, disciplina, constancia y saber histórico de lucha a nuestro paso. Y así lo hemos compartido con otr@s compañer@s, sobre todo con nuestr@s herman@s de lucha de los otros dos planteles de la UAM con quienes preferentemente nos coordinamos. 

3. Hemos analizado la agenda de movilizaciones que se deriva del plan de acción propuesto por el Delegado Zero. Aceptamos la dislocación local para el 11 de junio bajo el lema de Arte, Cultura y comunicación por la libertad y la justicia para l@s luchador@s sociales. Vemos necesario profundizar el frente cultural, artístico y de comunicación no sólo para lograr un mayor acercamiento con la gente, sino también porque permite la renovación de nuestras formas y contenidos, evitando el acartonamiento de nuestra cultura política. Esto es, pues, indispensable para realmente construir una nueva forma de hacer política. También aceptamos las concentraciones zonales de los días 24 y 25 de junio y quedamos a la espera de los acuerdos para las concentraciones sectoriales. De entrada ya hemos avanzado pláticas con los adherentes de las otras UAM’s, para acordar cuándo nos corresponde movernos en nuestras zonas territoriales y cuándo como estudiantes y trabajadores de la universidad a pesar de las vacaciones que se avecinan. Igualmente participaremos en la concentración nacional de evaluación y propuesta de los días 30 de junio y 01 de julio.  

4. El punto de la agenda que más analizamos es el de la movilización del 02 de julio. Vemos que es sano tener dudas, que no son precisamente miedos a nuestra suerte personal sino reflexiones sobre el destino de la Otra Campaña en su totalidad. Pedimos a cada miembro del colectivo que hiciera un acto de conciencia, que definiera su participación en esta nueva etapa después de un análisis y que compartiera sus opiniones con el resto del colectivo. Vimos fructífero el ejercicio de visualizar los pros y los contras del momento que se nos viene encima. Con los modestos recursos que tenemos a disposición hicimos nuestro propio análisis del momento e imaginamos escenarios, pero no para sacarle el bulto a la acción bajo el pretexto de que todas las condiciones objetivas se mueven en nuestra contra. Sabemos cual es nuestro deber con los compañer@s pres@s y sabemos cuales son los riesgos que conlleva su cumplimiento en un contexto que se pinta muy adverso. También vemos que nuevamente se cruza la lucha la libertad de nuestr@s compañer@s con la lógica de la construcción de la Otra Campaña que demanda presentar este referente de lucha a nuestro pueblo en el día que será nuevamente hecho a un lado. Irrumpiremos en la fiesta de los de arriba por ambos motivos.

Al final de la reflexión colectiva algunas cosas quedaron claras. Creemos que lo mejor es movernos en el tenor propuesto por la Comisión Sexta: una acción nacional concentrada (marcha u otra cosa) acompañada por concentraciones zonales, estatales o regionales. No vemos adecuado actuar dislocadamente, cada quién por su lado o por localidades, dado que se incrementaría el riesgo que de por sí la fecha impone. Pensamos que debemos actuar con un alto grado de organización, tomando el acuerdo por consenso, aceptándolo con disciplina y evitando caer gratuitamente en las provocaciones que seguramente serán abundantes. El contexto ameritaría la reducción de la flexibilidad operativa: no podemos hacer ese día lo que se nos antoje, sino lo que se acuerde entre todos. También vemos que lo que hagamos se moverá en una lógica contradictoria: una acción que minimice los riesgos también reducirá la efectividad de la presión destinada a obtener la libertad de nuestr@s pres@s. Es decir, una concentración nacional puede empatarse mejor con la lógica de la construcción a largo plazo de la Otra Campaña al evitar nuevas bajas, pero será poco contundente para el objetivo de rescatar a nuestr@s compañer@s que permanecen como rehenes del estado. Aún en un escenario de gran inestabilidad para el sistema, donde las acciones pequeñas pueden generar grandes e imprevistos resultados, una marcha nos parece poca cosa, pero tampoco pensamos que podemos arriesgar el desarrollo general de la Otra Campaña. De todos modos, somos conscientes de que cualquier cosa que hagamos, aunque sea pegar un cartel o dar un volante, será más arriesgado en ese día que en cualquier otro momento. Esto lo hemos asumido a nivel personal y como colectivo: ese es el grado de nuestro compromiso. Finalmente, confiamos en que la Comisión Sexta ha hecho un análisis sobre las relaciones de fuerza del momento y que no nos avientan una propuesta irresponsable.  

Abrazos fraternos de sus compañer@s del Colectivo Axolote,  (Esperanza, Julieta, Mariana, Antonio D., Eduardo, Gabriela, Mónica, Daniel, Jorge, Antonio C., Job) 

UAM-Iztapalapa, México, DF. 05 de junio del 2006. 

Encuentro “Sembrando ideas, cosechando alternativas”

Junio 12, 2006

Martes 13 de junio, a partir de las 14 hrs.

Miércoles 14 de junio, a partir de las 15 hrs.

Auditorio 2, edificio C, UAM-Iztapalapa 

El encuentro es un esfuerzo de varios colectivos e individuos de la UAM-I que nos movilizamos contra la represión en Atenco y que ahora nos proponemos generar organización desde abajo y a la izquierda, buscando cómo seguir en la acción más allá de la coyuntura. 

Durante dos días nos reuniremos para platicar quiénes somos, qué hacemos, por qué lo hacemos y cómo le haremos para organizarnos mejor.  

También analizaremos los sucesos de Atenco, pero no como algo casual o aislado sino como parte de una cierta dinámica nacional donde entran hechos como los de Sicartsa, los intentos de construir una presa en la Parota y las perpetuas ambiciones del capital sobre el Istmo de Tehuantepec. 

Hablaremos de la Otra Campaña, como una alternativa anticapitalista y de izquierda: qué es y qué no es, qué significa ser adherente y qué propone esta iniciativa para construir otro país. 

Para todo esto haremos uso de la palabra, pero también del material fílmico que tenemos a disposición: habrá videos sobre Atenco como el titulado Rompiendo el cerco, del Canal 6 de julio, y otros que contienen testimonios de los presos y deportados.

¡Recuerden: este martes y miércoles hay que sembrar ideas para cosechar alternativas!

¡Libertad a  nuestras presas y presos polìticos!

Participación de los trabajadores del Colectivo Axolote en el Encuentro Nacional Obrero de la Otra Campaña.

Junio 10, 2006

Presentación general 

Los trabajadores del Colectivo Axolote estamos aquí porque hemos decidido seguir su caminar y porque ustedes, como  antes otros en su momento, nos han dado la oportunidad de organizarnos, de unirnos, de impulsar más esta resistencia y rebeldía, que es de todos los que tenemos dignidad. 

Introducción  

Nuestro sindicato, el Situam, es producto de las luchas de insurgencia sindical de la década de los setenta, en su nacimiento emergen las banderas de lucha que han sido históricas de los trabajadores: democracia, autonomía, organización y participación horizontal, contra el corporativismo, libre sindicalización y solidaridad. Nuestra organización sindical la formamos trabajadores administrativos y académicos. Después de ejercer por más de cinco años la organización de hecho y ejercer la huelga, también de hecho, el gobierno y sus incondicionales de la burocracia universitaria (encabezada por el Rector), en 1981 nos asestó un fuerte golpe, mutilando nuestro contrato colectivo, anulando 54 cláusulas. A partir de entonces se dio una fuerte campaña para dividirnos y a principios de la pasada década se impuso un esquema de ingresos adicionales para el personal académico en donde no participa el Sindicato y se les sujeta a los trabajadores a la productividad para que reciban “los premios” por su dedicación: estímulos como las becas, creando así lo que se conoce como la carrera académica; los trabajadores administrativos rechazamos tajantemente la carrera administrativa (que consiste simplemente en realizar trabajo a destajo) nos mantenemos en resistencia activa y pasiva pero los ataques de la corriente pro empresarial de la burocracia que controla esta UAM  ha venido golpeando a todos los niveles para que según ellos, la universidad sea eficiente y de excelencia.       Ideológicamente nos han desmantelado, no podemos luchar por mejores  prestaciones porque se dice que “somos privilegiados y nuestro contrato colectivo es de los mejores del país” algunos aseguran que en las universidades no existe explotación, según estos trabajadores aquí no se producen mercancías; los conocimientos, la mano de obra calificada y profesionistas son meros accidentes culturales. Pero nuestro contrato nos costo muchas huelgas y no es una graciosa dádiva del Estado, además lo violan cuando quieren. 

      Como comunidad universitaria, los trabajadores enfrentamos la embestida neoliberal de diferentes maneras: 

I. Las compañeras y los compañeros del departamento de intendencia (por cierto el más numeroso) tenemos que estar peleando o padeciendo la falta de material para realizar mejor nuestra labor, pelear para que se cubran las áreas vacantes, sufrimos la división que provocan los “jefes” con sus incondicionales que se prestan a ese juego para así recibir sus favores o simplemente para quedar bien con ellos. Además, enfrentamos la discriminación: a los que tenemos una edad avanzada nos creen inútiles, creen que ya no servimos, se nos presiona y hostiga para que renunciemos o nos jubilemos, que es la palabra de moda para que te quedes sin chamba; tampoco quieren que faltemos al trabajo, aunque lo diga nuestro contrato, no quieren que nos enfermemos, nos cambian de área, nos agrandan el área, cierran departamentos y áreas de trabajo, sufrimos las imposiciones laborales unilaterales, el robo de nuestra materia de trabajo, la represión política, a todo esto hay que agregar la caída de nuestro salario de un 200% por lo menos. Todo esto se resiente más en la unidad Azcapotzalco.

II. Por otra parte, los trabajadores de las bibliotecas llevamos aproximadamente dos décadas resistiendo las políticas neoliberales que las autoridades implementan en la UAM, nos organizamos realizando asambleas, defendemos nuestra materia de trabajo, se redactan y se envían documentos a las autoridades, a veces difundimos nuestros problemas en carteles, mantas, volantes, mítines o marchas. Una acción concreta fue demandar a la UAM por violaciones al Contrato Colectivo de Trabajo vigente.

La esencia de la biblioteca es apoyar a los alumnos en sus estudios e investigaciones y difundir y preservar la cultura. Esencia que no se cumple pues llevamos 20 años de atraso tecnológico si la comparamos con otras instituciones similares, como
la Universidad de Colima, por ejemplo. Al equipo no se le da mantenimiento frecuente, tenemos libros desgastados; además, el polvo es una constante en ellos, tiene años que el acervo bibliográfico no se actualiza: con este panorama, es impensable que compren libros que realmente apoyen a la docencia y/o la investigación.

Si las autoridades no toman en cuenta a los maestros, ni a los alumnos, mucho menos a los trabajadores administrativos: realmente nos consideran como un estorbo a sus pretensiones. Nosotros nos organizamos para defender nuestro contrato, nuestra fuente de trabajo, nuestra dignidad, y sobre todo para ver realizado nuestro sueño, “una biblioteca que responda realmente a las necesidades de la comunidad”.

Los únicos responsables de que no haya avances en la biblioteca son las malas administraciones. Ellos han mostrado su total desprecio hacia nosotros y hacia la solución de los problemas, por ejemplo, en nuestro caso, apuntamos algunos de esos problemas:

  • Hace 21 años que se realizó un inventario, y, no se ha vuelto a realizar otro para saber en que condiciones se encuentra el acervo y que tanto es útil para la demanda de los estudiantes y profesores.

  • Jamás se han implementado políticas en beneficio de los servicios que se proporcionan, tampoco se incorporan nuevos, de acuerdo a las necesidades de los usuarios.

  • Nunca han capacitado a los trabajadores de manera sistemática y actualizando sus conocimientos, a pesar de que disponen del presupuesto para eso.

  • En la actualidad llevan más de 2 años sin comprar libros.

  • El servicio de fotocopiado es insuficiente y sólo se atiende a los usuarios del turno de la mañana.

En el 2004, implementaron de manera unilateral la automatización en la biblioteca e impusieron autoritariamente la reestructuración en las áreas de trabajo, reubicando a trabajadores   que se doblegaron a las medidas de las autoridades, en áreas ajenas a la biblioteca. Con estos actos las autoridades violaron flagrantemente el Contrato Colectivo de Trabajo vigente, no respetando lo pactado en las cláusulas que garantizan la bilateralidad como es el derecho la capacitación, respetar los horarios, su lugar de adscripción, los ascensos escalafonarios, entre otros. Además, tampoco respetaron las funciones que se pactaron y se describieron bilateralmente en el documento que conocemos como Manual de Puestos Administrativos de Base. No conformes con eso, mantienen “congelados” a compañeros desde hace 2 años al negarles acceso a los programas de automatización, mientras tanto el personal de confianza ha realizado y realiza funciones de base, violando el Contrato Colectivo.

       “Los trabajadores tenemos que luchar por rescatar la bilateralidad que nos confiere nuestro Contrato Colectivo de Trabajo”

III. En cuanto a las condiciones del trabajo de base, se nos agrede permanentemente, como sucede en el Área de Mantenimiento e Instrumentación, en donde, debemos decir que hay mucha fuga de trabajo que la UAM contrata por fuera, con empresas contratistas, haciendo negocios entre los “amigos” y recomendados para llevarse el presupuesto. En un tiempo llegaron a trabajar a escondidas, después de las 8:00 p.m. y hasta las 6:00 a.m. y también los fines de semana, porque el trabajador de base pedía rescatar su materia de trabajo. Cabe aclarar que para el trabajador de base no hay dinero, ni material suficiente para desempeñar su labor, pero para las obras por fuera es lo que más sobra, ya que estos negocios dejan a las autoridades jugosas ganancias.

Los problemas que enfrentamos los trabajadores del área de Instrumentación y Talleres son:

  • Introducción de nuevos equipos para los experimentos y análisis de materiales en los laboratorios de Química y Biológicas.
  • No nos proporcionan la información ni los manuales de operación y diagramas de funcionamiento de los equipos.
  • Dilación en la entrega de implementos de trabajo, así como de refacciones y herramientas, los dan a cuenta gotas.

  • Robo de materia de trabajo por parte de compañías externas (reparación de equipos por fuera de
    la Institución).

  • No hay  capacitación para los trabajadores acorde a las nuevas tecnologías.

  • Se menosprecia nuestro trabajo y se hostiga a quienes opinan diferente ó no se someten a los lineamientos burocráticos.

También debemos mencionar que el sindicato elaboró con un excelente trabajo de campo un MPAB que incluye más de 214 puestos. Por su lado la UAM presento su proyecto con 50 puestos (en una negociación que sostuvo con el SITUAM hace más de cuatro años) “Estamos en puntos divergentes, completamente opuestos el uno del otro y hay que encontrar un equilibrio y así avanzar”. En más de diez años, el Sindicato y
la Universidad no se han puesto de acuerdo en encontrar el punto medio y las autoridades han avanzado cerrando fuentes de trabajo como el Racho Santa Elena, la tienda de autoservicio, el Centro de Desarrollo Infantil no. 3, algunas carreras vespertinas en las tres unidades académicas y la cancelación del equipo de futbol Americano Panteras Negras. Y han dejado de contratar alrededor de 340 plazas de Base que mantienen congeladas. Y nos preguntamos ¿ qué hacen con el presupuesto asignado a éstas?

Por otro lado, la Rectoría General ha avanzado contra la seguridad social de los trabajadores al contratar un seguro de gastos médicos mayores, al más puro estilo de los seguros que predominan en el neoliberalismo, sobre todo en Estados Unidos, que contrata al mejor postor (aseguradora) cada año, repartiéndose el botín de los trabajadores. Al principio de este tipo de seguro, todos los hospitales cobraban el mismo monto de coaseguro y deducible, pero de un buen tiempo para acá hay 3 tipos o niveles de hospitales, de los cuáles ni al nivel 3 puede hacer uso realmente el trabajador administrativo: No puede hacer uso de esta dizque prestación: le sale en un ojo y un… del cuerpo enfermarse por el alto costo del coaseguro y del deducible.

Todo esto que señalamos quiere decir: las autoridades de esta casa de estudio no respetan nuestro Contrato Colectivo de Trabajo. Vemos que esto representa en los hechos la imposición del proyecto neoliberal que este sistema lleva a cabo a través del gobierno y todos sus incondicionales: partidos políticos, sus cámaras de diputados y de senadores, centrales charras, lo militar, etc., para favorecer a ese puñado de sinvergüenzas (los Slim, los Ázcarraga, los Vázquez Raña, los Salinas, los Fox) que son los dueños, por hoy, de nuestro país. Nos han despojado de nuestros recursos naturales, de nuestra fuerza de trabajo, que es la base de toda riqueza. A todo esto nuestra respuesta ha sido la unidad, la denuncia y la acción. Sólo así hemos podido detener un poco esta embestida de la patronal y su gobierno.

Políticamente padecemos la división que se provoca por la existencia de corrientes sindicales y su descomposición en que han caído, pues se han venido coludiendo con las autoridades, por ejemplo llegan a promover en la base social de los administrativos que los problemas se arreglan con el jefe inmediato sin que la estructura sindical intervenga, todo se individualiza rompiendo con la colectividad. Existen usos, abusos y costumbres que nadie puede normar puesto que no aceptamos un Reglamento Interior de Trabajo (RIT) y en cada departamento de
la UAM existen sus formas, modos y horarios de trabajo. Socialmente existe apatía, cansancio, desesperanza, sentimientos de culpa e inmovilización por la certeza que no nos resolverán nuestras demandas con marchas, mítines, plantones y huelgas. El congreso de
la Unión y Hacienda son los que determinan los aumentos de salario; las autoridades universitarias, quienes lo administran.

Como sindicato hemos perdido fuerza, ya que “nuestros” dirigentes no han hecho un trabajo honesto, no han sabido cuidar las formas que nos dan confianza y unidad hacia ellos, los principios que deben regir nuestra práctica se hacen a un lado o se ignoran, como es el de respetar las decisiones de la base, rendir cuentas claras y con periodicidad, hacer las consultas con tiempo para la toma de decisiones, entre otros. Los representantes sindicales se pierden en las gestiones administrativas, no bajan a las bases, no ven qué problemas tenemos o qué inquietudes hay y poder así resolver esos casos a tiempo, para evitar que no se vuelvan solo rumores o chismes. Tampoco entregan cuentas claras en sus gestiones, que son de dos años. También vemos como aspiran al “poder”, si es que se le puede llamar así (Al Comité Ejecutivo), o para conservarlo, los interesados (corrientes, partidos, grupos) hacen una campaña equivocada: sólo se sacan sus trapos al sol, o sea que se echan tierra unos a otros, y eso sólo nos hace tenerles más desconfianza porque al final se ve que lo que les importaba era quedarse con el hueso. Se les olvida castigar a esos que cometieron abusos en sus periodos, o sea que se tapan sus fechorías.

El sindicato se ha convertido en un aparato burocrático pesado que sólo esta esperando agendar problemas para poder negociar toda la problemática actual, saliendo en la mayoría de las veces con pérdidas.

Así lo vemos. Así estamos como sindicato, sin credibilidad en la dirección, sin compromiso por parte de la base trabajadora. La base cree que todos somos corruptos, por todo lo que han padecido debido a sus dirigencias. Por todo lo que señalamos, nosotros compartimos la inquietud de participar de forma colectiva en la difusión de la Sexta Declaración de la Selva Lacandona y en el llamado que hacen en la Otra Campaña, porque allí se busca hacer las cosas de otra manera y en eso estamos de acuerdo, estamos seguros que es con los de abajo y desde abajo, con honestidad y el respeto, como podremos construir algo nuevo, más humano, donde podamos tener una vida más digna.

Sabemos que esta declaración invita a todas y todos a construir un mundo nuevo y esto nos da esperanza y alegría, por lo que no sólo buscamos la difusión, sino que participamos desde nuestra trinchera, buscamos los medios y las formas que nos permitan resolver los problemas que tenemos los profesores, los estudiantes y los trabajadores, como comunidad universitaria; y que algún día pueda ser realmente del pueblo esta universidad.

Otra cosa que buscamos es el acercamiento con grupos, colectivos, o con el pueblo, con los cuales nos podamos dar apoyo mutuo, podamos organizarnos, pues pensamos que unidos, organizados y decididos podemos hacer frente a este sistema capitalista neoliberal. Pensamos que es una tarea grande, pero con la participación del pueblo y con el coraje que tenemos, se podrá llevar a cabo. Éste es nuestro ideal: la transformación del mundo.

Palabras de algunos estudiantes de la UAM-I durante el recorrido del Delegado Zero por el Distrito Federal

Junio 10, 2006

Reunión de adherentes sector estudiantil , UAM-X, 02 de mayo de 2006. Para participar en esta reunión de la Otra Campaña, los estudiantes adherentes del Colectivo Axolote comenzamos por consultar a otros colectivos y estudiantes que tienen como su espacio organizativo a la UAM-I. Los convocamos a contestar las siguientes preguntas: ¿Quiénes somos?, ¿Por qué nos organizamos?, ¿Qué problemáticas identificamos en la UAM Iztapalapa?, ¿Qué se necesitaría para hacer Otra Universidad, una que potenciara los objetivos que tenemos? y ¿Qué luchas conocemos que hayan librado los estudiantes por una mejor universidad para todos?. Hicimos una invitación a todos los colectivos que conocemos, pero finalmente sólo participaron los siguientes:

La revista de política y cultura Datura, que se define como «un grupo de jóvenes, estudiantes, pobres, desempleados, gente que busca justicia en una ciudad que nos ofrece lo contrario, jóvenes que combaten en el anonimato, de los que se pierden en las multitudes desoladas o impotentes en las marchas contra el fobaproa, contra la privatización del agua o del campo».

El Colectivo Multidisciplinario, que se dedica a «dar pequeños talleres de estudio» con los que «tratan de recobrar la memoria histórica de nuestro pueblo y los pueblos del mundo que luchan contra el capitalismo y el imperialismo mundial». Además impulsan «talleres de serigrafía, ciclos de cine, un pequeño periódico mural», y su espacio aspira a ser «un centro de distribución de las distintas líneas ideológicas que sean democráticas y progresistas, que trabajen por la liberación, contra el neoliberalismo y abracen el sentir de nuestro pueblo y no solo el sentir estudiantil».

Así que este documento intenta recuperar la voz de ellos y la de nosotros.

¿Qué problemáticas identificamos en la UAM-Iztapalapa? 

La UAM es altamente coercitiva, la dinámica de los trimestres asfixia y no te deja hacer nada distinto a cumplir con la tareas, incluso la estructura y distribución de los espacios en las instalaciones, por lo menos en Iztapalapa, no permite el contacto y encuentro entre alumnos de distintas disciplinas.  Destaca, en nuestra universidad,  el carácter insuficiente y sesgado hacia el mercado que tienen los planes de estudio. Pensamos que es necesario incorporar más análisis de la realidad en los planes de estudio porque los actuales no tienen ninguna vinculación con la gente, los movimientos sociales, etc. La relación solo se establece con las grandes empresas y los grandes institutos. Los planes de estudio están siendo acotados por las necesidades del mercado, no están en función de los intereses nacionales y la formación está orientada a dotar de personal a las empresas. Hay una tecnocratización de los temas y los contenidos y el consiguiente abandono y desprecio hacia las humanidades, por ejemplo filosofía, lo que se refleja en que la mayoría son alumnos irregulares y un alto grado de deserción escolar. En cuanto a la docencia vemos la problemática de los profesores sin plaza, que trabajan en condiciones precarias y por contrato. También que muchos profesores están atrapados en una dinámica solipsista, apática, desencantada o de plano neoliberal. En cuanto a las autoridades, vemos que sus prioridades son simplemente administrativas, sin interés por el desarrollo académico, que se aprovechan de los puestos y que son «sirvientes del proyecto neoliberal». Impera, además el autoritarismo, la falta de servicios eficientes, la ausencia de oportunidades y la desigualdad de condiciones para los alumnos. No hay disposición de las autoridades para trabajar juntos. Y los mecanismos de vinculación que tenemos, como el consejo de académico, no funcionan. El posgrado es visto como una alternativa al desempleo y las becas son un lujo y un sistema de captación que va fragmentando la vida estudiantil y académica. Una problemática que va creciendo silenciosamente como parte del proyecto neoliberal es el cierre paulatino de turnos vespertinos que acarrea que menos trabajadores puedan estudiar con lo que va cambiando el tipo de “público” que la universidad quiere tener y el tipo de discusiones que se llevan a cabo durante las clases mismas.

«Un problema dentro de nuestra universidad que se aprecia a ojo, es la apatía de nuestros compañeros no sólo hacia sus propios compañeros, sino también hacia los problemas que atraviesa nuestro país: la pasividad, tal vez el miedo a ser críticos, o incluso, el desinterés son moneda corriente entre la mayoría de los universitarios de la UAM-I. La falta de organización y de acuerdos es también una cuestión por resolver. Pensamos que sin la organización, no se puede lograr mucho: el viejo dicho de “la unión hace la fuerza”, debe volverse una realidad»

En suma, «predomina la indiferencia, el silencio, la ignorancia. Predomina el conformismo burocrático y académico, la mediocridad, la desatención, la desesperanza, el miedo, la holgazanería, el mal lenguaje güey, las salidas rápidas y cómodas güey, la comida chatarra y el pensamiento reciclado, la educación mala, la idea de obtener un buen empleo para desempeñarlo lo peor posible: tranzar y avanzar, dar mordidas y que los demás se jodan. Vestirse bien para la entrevista, conseguir un trabajo, cumplir con su horario, mentarle la madre a los de la marcha y olvidarse de lo poco que se pudo haber aprendido en los años perdidos de la universidad».

¿Por qué nos organizamos?

Nos organizamos porque estamos en contra del sistema social, político y económico imperante y para cambiar las cosas, y algunos vemos en la Sexta Declaración y en la Otra Campaña, la forma de construir este camino ya que sabemos que solos no podemos.

Nos organizamos porque «ésta pinche situación sociopolítica, económica y cultural no puede seguir así. Hay que organizarse para destruir un Sistema dominante que está despedazando la dignidad humana y los ciclos naturales». 

Nos organizamos porque consideramos que los dueños del poder y del dinero «están avanzando contra los pueblos del mundo y han demolido y arrasado con la bella naturaleza propagando la muerte, la destrucción, el saqueo, el asesinato y la opresión». En la actualidad incluso «determinan qué hay que hacer de tal a tal hora según cada día de la semana». Esto quiere decir que ellos aspiran a que todo funcione como ellos lo imponen, «que compremos lo mismo, que veamos lo mismo, que hablemos de lo mismo, que pensemos igual». Por eso nosotros «hemos decidido reunirnos, platicar y colaborar para organizar la rebelión de nuestro pueblo contribuyendo así con la rebelión mundial en contra del neoliberalismo en todas sus formas». «Nos organizamos porque hemos comprendido que debemos tomar acciones contra ése gobierno mexicano que desconoce a todo aquel que no tenga poder económico». Y también porque queremos defender nuestro derecho a ser diferentes dentro y fuera de la universidad.

¿Qué necesitamos para hacer Otra Universidad? 

Necesitamos «estar convencidos de que realmente se quiere un cambio y que se tienen que hacer acciones para lograrlo en todas las jerarquías sociales que componen a la universidad, hacer conciencia en nosotros mismos y en los que nos rodean, criticar y denunciar lo malo que pasa dentro y fuera de la UAM-I, y ya no tragarnos promesas ni vendernos por un refresquito y una torta».

«Se debe permitir la diversidad de las ideas, la unidad, la crítica y la autocrítica, sin olvidar la memoria histórica de los pueblos, sus luchas y sus esfuerzos. Pensamos que la palabra y el respeto es algo que nos hace falta a todos».Hay que generar un ambiente de cooperación e interés por cambiar nuestro entorno inmediato «siempre escuchándonos entre todos para no caer en cerrazones, dogmatismos o en grupos que acaben defendiendo posiciones por conveniencias irracionales, jerarquías impuestas, etc.». 

Para empezar tenemos que ir a ver y escuchar a los que han sufrido y vivido de cerca los procesos y problemáticas que aquí identificamos. Sólo si podemos escucharnos entre nosotros, podremos ir viendo quién es el enemigo e identificar además que es el mismo para todos. Así podremos lograr que otros vayan viendo qué es, qué propone y a qué invita  la Otra Campaña. Para construir un Programa de Lucha, necesitamos convocar espacios para que otros hablen y compartan sus triunfos y fracasos, espacios de escucha en los que además se pueda recoger y devolver la voz.

Por lo tanto necesitamos encontrar los mecanismos para identificar a aquellos que realmente tengan una inquietud por transformar las cosas, por identificar cuáles son los verdaderos intereses, sobre todo de los estudiantes, que son quienes se muestran más apáticos. Además, debemos tomar en cuenta que la banda universitaria está muy decepcionada, que hay quien ya no da ni su propia lucha, por lo que hay que actuar de manera diferente y juntar las luchas para enfrentar el «divide y vencerás» que se nos impone. Urge recuperar las historias de resistencia y rebeldía, y recomponer el rompecabezas de la universidad metropolitana, privilegiando la articulación entre quienes queremos construir la Otra Campaña en todas las unidades de la UAM, construyendo una identidad de lucha entre todos los uameros. Nosotros decimos que estaremos realmente a la izquierda cuando hagamos nuestra la vida y la lucha de otros.

Nosotros pensamos que la universidad forma parte de los engranajes del capital, no sólo porque en los últimos tiempos es vista como un buen negocio sino también porque desde hace mucho se han privatizado sus frutos. Por eso nuestra batalla puede ser enunciada en términos generales como un esfuerzo por sustraer a la universidad del proceso de valorización y reproducción del capital, recuperándola como un proyecto popular. Nosotros proponemos desarrollar luchas para recuperar la universidad, luchas que no son sólo para el futuro: las debemos ir construyendo todos los días, recuperando espacios entre estudiantes y trabajadores, construyendo nuestros propios espacios de autonomía y abriendo espacios que las autoridades cierran.

Sabemos que conforme este proceso de recuperación avance vamos a tocar intereses fundamentales de los dueños del poder y del dinero y nos van a intentar detener. Entonces necesitaremos reconocer que toda lucha que se circunscriba a la universidad tendrá límites, que para desarrollarse necesitará destruir al capital en su conjunto y que para esto necesitaremos la ayuda de los demás. Porque nosotros, a final de cuentas, no queremos reformar a la universidad: queremos construir otra universidad, una que no cabe en la sociedad capitalista.

Sólo con esa otra universidad será posible otra teoría. Porque finalmente les queremos decir que nosotros no queremos reproducir la forma actual de construcción del conocimiento, basada en la expropiación, colonización y monopolización del saber y fundada en la falta de respeto hacia los saberes populares. Pero sólo con la transformación radical de la universidad podremos lograr una forma diferente de relación entre los universitarios y las comunidades populares y los movimientos sociales.

¿Qué luchas conocemos? 

  • Actualmente la oposición a las reformas neoliberales de los planes de estudios, sobre todo de los compañeros de ciencias políticas. Además de que se acaba de formar una rede de estudiantes de psicología social.
  • 1992 lucha de los estudiantes contra el aumento de cuotas, que se logró pero sólo para esa generación y no se pensó a futuro
  •  1994 movimiento contra el aumento de precios en servicios y recuperación de cubículos
  • 2000 movimiento contra el Exmen General de Ingreso del Ceneval.