Performances,música, videos, información y más, desde abajo y la izquierda
UAM-Iztapalapa, México D.F., 21 de marzo de 2006. Durante los días 14, 15 y 16 de marzo del presente año, «fuerzas conjuntas» de la Otra Campaña en la Universidad Autónoma Metropolitana, plantel Iztapalapa, realizamos varias actividades en el marco de la Jornada Nacional contra la Represión y la Brutalidad Policíaca. Se trató de la primera acción de una naciente coordinación integrada por el Colectivo Arte Nativo, la Brigada Sembrando Dignidad, el Kolectivo Que Da Alegría (KQDA), el Colectivo Multidisciplinario Axolote y varios compañeros adheridos a título individual, quienes pretendemos construir en esta universidad la Otra Campaña.
Cada uno de los días tuvo una temática central en torno a la cual se desarrollaron actividades que iban desde las 10:00 a.m. hasta las 6:00 p.m.. El día 14 se trató de la Jornada Nacional contra la Represión; el 15 se probó generar un «Espacio de Escucha» entre la comunidad universitaria que lucha y tiene demandas; el día 16 se tituló «No a la guerra, sí al agua no privada» para empatarnos con las protestas y foros alternativos a la reunión mundial donde los poderosos discutieron el destino del vital líquido. Un rasgo central de las actividades fue nuestra voluntad explícita de no encerrarlas en los espacios tradicionales, salas y auditorios, que en la geografía del poder universitario son los destinados para expresarse de «buena manera». Modestamente desafiamos los intentos por hacer que nuestra palabra se marchite entre cuatro paredes. Casi todo lo hicimos al aire libre, llenando de música, teatro, videos y volantes los pasillos y jardines donde estuvimos.
Todo comenzó con el performance «La primera revolución contra el neoliberalismo», a cargo de Agner Aztlán, muy relacionado con la temática del primer día: la lucha contra el poder y la represión. Nuestro compañero, con una nada despreciable experiencia en estas lides, desarrolló su trabajo ante el azoro de varios estudiantes que en ese momento tomaban un descanso en los jardines de la escuela. Simultáneamente se repartían ejemplares de un tríptico informativo redactado en forma de respuestas a cuatro interrogantes: ¿Qué es la Sexta Declaración?, ¿Qué es la Otra Campaña? ¿Qué se está haciendo hoy en la Otra Campaña? y ¿Qué puede hacer el pueblo en general?. Era ya mediodía cuando quedaba instalada la mesa de información y se comenzaba a elaborar un periódico mural que presentó un resumen de los casos, acumulados hasta entonces, de persecución, acoso, criminalización y violencia física contra miembros de la Otra Campaña. Mientras tanto, otros compañeros pintaban sobre papel Kraft un gran puño en alto, color rojo, acompañado de la leyenda «Alto a la represión». Más tarde, y con el concurso entusiasta e inesperado de varios niños, se comenzó la pinta colectiva de una manta, actividad que se prolongó toda la jornada y se dejó como pendiente para el próximo día.
El segundo día despertamos con el estreno de una edición local de la Sexta Declaración, que consta de mil ejemplares destinados a distribuirse entre la comunidad universitaria. Y también comenzó a tambor batiente, literalmente, porque la música no se hizo esperar al ritmo de trova y percusiones. Y por si el escándalo de las autoridades no estuviera con esto ya suficientemente estimulado, los compañeros del KQDA pusieron lo que sobrepasó el granito de arena: mucho color y mucha alegría, con zancos y malabares, monociclos y narices rojas, sombreros y máscaras, para recordarnos a todos que la otra cultura, la de resistencia y la de izquierda, no tiene por que ser gris y monótona. Además, el KQDA llegó esta vez acompañado de una familia de vecinos de la unidad habitacional contigua, que se sumaron a esto de cautivar al público con las artes de la juglaría y el circo.
Paralelamente se retomaba la tarea de superar la angustia frente al lienzo en blanco, de llenar de variados tonos la manta que el día anterior se comenzó a iluminar. Y ya entrados en calor, nos seguimos de largo con la música durante todo el día, aunque ya no en vivo sino con una selección de canciones de lucha, que corrió a cargo de los compañeros de Arte Nativo. Además, el equipo de sonido no solo tocó al son de los distintos ritmos musicales: también sirvió para amplificar las voces de denuncia y las lecturas de diversos documentos, como Los primeros otros vientos y algunos cuentos del viejo Antonio, hechas por adult@s y niñ@s.
La voz de la indignación llegó desde la UAM-Xochimilco cuando el compañero trabajador Ernesto Montes, denunció su despido injustificado, ¡todo bajo la acusación de «arengar a los estudiantes contra el rector»!. Un caso muy ilustrativo de cómo se las gastan las autoridades universitarias si de sancionar las rebeldías se trata. Y no está de más detenerse en los pormenores del caso, porque no se trata de una cuestión personal, sino de una agresión en contra de los trabajadores que se atreven a solidarizarse con los movimientos sociales y a sumar fuerzas con los estudiantes. El chambeador en cuestión fue despedido en el 2004, después de formar parte de la organización de un evento cultural, a pesar de tener todos los permisos que en tales casos se necesitan. Quienes formaban parte de la actividad fueron desalojados violentamente de la universidad, usando para ello al personal de vigilancia y a otros tantos del personal de confianza. Ernesto Montes se opuso al retiro violento que hizo la autoridad, ganándose con ello que fuera echado también a la calle, en flagrante violación de todos sus derechos laborales. La respuesta de los de abajo no se hizo esperar: se organizaron dos marchas en contra de las acciones de la rectoría y se citó a una asamblea estudiantil. En ese momento se le informó al compañero que si asistía a la reunión con los alumnos «se tendría que atener a las consecuencias». Fue entonces que se le notificó su despido «por andar arengando a los estudiantes en contra del rector». Sin embargo, los verdaderos motivos son otros. Al usar el micrófono abierto por los adherentes de la Otra Campaña en la UAM-I, el compañero trabajador manifestó que su despido «tiene que ver con su trabajo como activista sindical y con su relación con el movimiento estudiantil». Pero aquí nadie se quiebra ante las ignominias del poder. Ernesto Montes concluyó su intervención llamando a defender nuestro derecho a la libre expresión, al mismo tiempo que pedía escucharnos entre los universitarios e invitaba a incorporarse a la Otra Campaña. Así se utilizó el Espacio de Escucha que organizamos, por desgracia con no más participaciones de personas ajenas a la organización del evento. Lo decimos con sinceridad: fue un primer acercamiento, un primer ejercicio para generar diálogo entre las diversas resistencias y rebeldías de los uameros, un verdadero experimento esta vez no muy socorrido. Pero el evento siguió y un nuevo aire vino de los niños, surgidos de quién sabe dónde, la mayoría hijos de los trabajadores de la universidad. Una presencia inesperada que trabajó con ahínco pintando la manta y que tomó por asalto el micrófono para leer las historias del viejo Antonio, invitar a participar en la pinta, insistir en la necesidad de recibir información sobre la Otra Campaña o simplemente para dar la hora, todo armado como un verdadero programa radiofónico hecho sobre la marcha pero con mucho corazón.
Y para concluir el día, después de varias vicisitudes, se pudo proyectar el video La Otra, primer documento fílmico sobre el recorrido del Delegado Zero, hecho por los compañeros Male, Osvaldo, Samuel, Ramsés, Mau y Julio, de la UAM-Xochimilco. Simultáneamente, se realizaba el Taller de estudio sobre la Sexta Declaración de la Selva Lacandona, citado a las 6: 00 p.m., en el café Arte Nativo localizado apenitas afuera de la UAM-Iztapalapa. Para el tercer día de actividades ya rondaba el fantasma del Foro Mundial sobre el Agua, parte fundamental de la actual ofensiva que el capital libra contra la humanidad. Y también se asomaban en el horizonte los pronósticos sobre la respuesta popular a éste cónclave de los pretendidos dueños del planeta. Una gran marcha estaba convocada para la tarde de ese día y apenas nos alcanzó para dividirnos las tareas: mientras unos seguíamos en las tareas, otros iban a la protesta. ya de por sí estábamos metidos en la dinámica de la ciudad. Por eso iniciamos proyectando La IV Guerra Mundial, un excelente documental sobre la forma contemporánea que ha adquirido el enfrentamiento estructural del capital con los trabajadores del mundo, y ya de plano con el conjunto de la humanidad que no forma filas con los escasos megaempresarios. Más tarde le dábamos continuidad a la discusión sobre estos asuntos, especificando más el tema con la plática «No a la guerra, sí al agua no privada» realizada por los compañeros Blanca Martínez y Antonio Rojas. Aunque para estas actividades sí debimos desplazarnos a un auditorio, afuera permanecía la mesa de información, mientras los compañeros de la Brigada Sembrando Dignidad ponían sendo equipo de sonido y su mesa de información en el lugar que ocupamos los dos días anteriores, para no dejar en el abandono la plaza, lugar donde más tarde proyectaron algunos videos sobre la lucha zapatista y los Caracoles.Por la tarde las actividades se concentraron, a partir de las 6:00 p.m., en el café Arte Nativo. Allí se dio vuelo a la música en vivo, esta vez con la presencia de Fernando Medina, Ictus. De esa manera concluían tres días que fueron el bautizo de fuego para la naciente coordinación de adherentes de la UAM-I, tres días que fueron de música, videos, performances, pinta de manta y carteles, periódicos murales, denuncias contra la represión e información sobre la Otra Campaña.